{"id":7159,"date":"2025-11-20T18:37:33","date_gmt":"2025-11-20T18:37:33","guid":{"rendered":"https:\/\/noticieroaustral.com\/?p=7159"},"modified":"2025-11-20T18:37:33","modified_gmt":"2025-11-20T18:37:33","slug":"pildoras-de-memoria-para-que-no-gane-el-olvido-al-servicio-de-la-verdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticieroaustral.com\/?p=7159","title":{"rendered":"P\u00edldoras de Memoria para que no gane el olvido \u2013 Al servicio de la verdad"},"content":{"rendered":"


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A mi hija Javiera Mariana, qui\u00e9n me acompa\u00f1a para recordar la historia y a mi hijo Renato, que alg\u00fan d\u00eda tambi\u00e9n conocer\u00e1 de esta historia<\/em><\/p>\n

Son miles los momentos que aparecen en mi mente, pero hay que escoger una historia, significativa para uno, no necesariamente para todos, historia marcada por la historia, valga la redundancia. Lo que hice hasta hoy est\u00e1 vinculado a mi nacimiento. A veces, en tono de broma, digo que tom\u00e9 desde guagua leche roja. Mis padres, mi familia, mi entorno, marc\u00f3 mi vida, y la segu\u00ed hasta ahora.<\/p>\n

La diferencia en la actualidad no es mi ideolog\u00eda o pensamiento, es mi militancia o mejor dicho la falta de esta, por razones que se entienden cuando se explican. Mi padre, un viejo comunista, me entendi\u00f3 antes de fallecer.<\/p>\n

Al final, veo que son muchas las historias y relatar\u00e9 algunas como peque\u00f1as p\u00edldoras de memoria, sin un orden hist\u00f3rico, m\u00e1s bien un orden emocional. Me llam\u00e9 Ar\u00edstides, Ariel, Eduardo y Fernando, pero es lo menos importante. Fui un jotoso\u00a0 desde los 14 a\u00f1os cuando viv\u00eda aun en Santiago y recib\u00ed mi carnet en una vieja casa ubicada en Avenida Matta. Luego en Valpara\u00edso viv\u00ed los mejores tiempos en la Jota, con el triunfo de la Unidad Popular y los tres a\u00f1os del Gobierno Popular. All\u00ed tambi\u00e9n me pill\u00f3 el Golpe de Estado que, como a la mayor\u00eda, cambi\u00f3 nuestras vidas para siempre.<\/p>\n

El 10 de septiembre de 1973, en la noche llegu\u00e9 de Santiago y pens\u00e9 quedarme en el local de la Jota. Al final, opt\u00e9 por quedarme en la casa de quien era mi polola de ese tiempo, para descansar bien, ya que al otro d\u00eda ten\u00eda clase en la U . Esa decisi\u00f3n evit\u00f3 caer preso el 11. En esas circunstancias comenc\u00e9 a hacer todo aquello que antes hab\u00edamos planificado con mis compa\u00f1eros. Ese d\u00eda, camin\u00e9 por los cerros desde el cerro Alegre hasta Los Placeres, donde despu\u00e9s de unas cuantas vicisitudes, encontr\u00e9 el refugio en que estaban los compa\u00f1eros de mi equipo. M\u00e1s de una semana esperando \u201clos fierros\u201d o instrucciones de qu\u00e9 hacer. Nada pas\u00f3 y cada uno de nosotros fue saliendo a buscar su destino. De esos compa\u00f1eros s\u00f3lo con uno de ellos me encontr\u00e9 en una manifestaci\u00f3n; del resto, nunca m\u00e1s supe.<\/p>\n

Ahora relato algunas peque\u00f1as vivencias que se desarrollaron despu\u00e9s del golpe.<\/p>\n

1.- Primeros meses de clandestinidad<\/strong><\/p>\n

Despu\u00e9s que habl\u00e9 con qui\u00e9n me dijo era la encargada de cuadros de la Jota de esos momentos, que puede haber sido a principios del 1974, aunque de la fecha exacta no me acuerdo, se me volvi\u00f3 a caer el mundo encima. Ya se me hab\u00eda ca\u00eddo con el golpe y luego con la aceptaci\u00f3n de que no hab\u00eda fuerzas para revertir los hechos en lo inmediato. La encargada de cuadros me dijo que se hab\u00eda resuelto desvincularme de la actividad de la Jota, pues representaba un peligro para la organizaci\u00f3n, sin dejar claro de qu\u00e9 se trataba, ya que todos est\u00e1bamos en esa situaci\u00f3n.<\/p>\n

Entonces pens\u00e9 en mis v\u00ednculos familiares, puesto que mi padre, Manuel Cantero Prado, era diputado e integraba la Comisi\u00f3n Pol\u00edtica del Partido Comunista. Tambi\u00e9n pens\u00e9 en el d\u00eda que un conocido grit\u00f3 mi apellido cerca de la guardia de la Intendencia mientras me dirig\u00eda a la estaci\u00f3n de trenes. Ese d\u00eda no se me olvida, iba a Quilpu\u00e9, donde nos reun\u00edamos con compa\u00f1eros de la Jota de la UCV. Caminaba cerca de la Intendencia en el puerto. Ese grito lo sent\u00ed como una delaci\u00f3n, una instigaci\u00f3n para que me detuvieran. Luego, al tren subieron algunos milicos armados. Miraron como escudri\u00f1ando a cada uno y luego siguieron. En un d\u00eda, dos sustos era ya una buena cuota, m\u00e1s a\u00fan cuando el compa\u00f1ero de la Jota que se sent\u00f3 a mi lado, al bajar en Quilpu\u00e9 me mostr\u00f3 un mont\u00f3n de panfletos que llevaba escondido. De haber sabido antes esto, el susto habr\u00eda sido m\u00e1s grande.<\/p>\n

Esa conversaci\u00f3n con la encargada de cuadros, en un caf\u00e9 del puerto, la recuerdo mucho, ya que signific\u00f3 para m\u00ed el cambio que marc\u00f3 todo lo que vino despu\u00e9s en mi actividad partidaria y, por ende, en mi vida personal.<\/p>\n

Si no pod\u00eda estudiar, porque de la Universidad me hab\u00edan advertido que no pensara en pisar su puerta, ya que no llegar\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de ella. Si no pod\u00eda trabajar, ya que nadie me lo iba a dar en esas circunstancias. Si no pod\u00eda estar en casa con mi familia y si, adem\u00e1s, no pod\u00eda tener actividad en la Jota, \u00bfqu\u00e9 era lo que me quedaba?\u00a0 En ese momento no pens\u00e9 nada, s\u00f3lo me alcanz\u00f3 para que se me nublara el futuro.<\/p>\n

No s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo pas\u00f3, pero no debe haber sido mucho, cuando pude conversar con un alto dirigente del Partido que encontr\u00e9 por casualidad en la casa de un familiar que visit\u00e9 y que me hizo aterrizar un poco a la realidad. Creo que la mayor\u00eda pens\u00e1bamos que las cosas pod\u00edan cambiar m\u00e1s temprano que tarde y que en ese contexto sent\u00edamos que deb\u00edamos hacer algo por el cambio y estar all\u00ed para verlo, pero el compa\u00f1ero me dijo: \u201cEsto va para largo\u201d.<\/p>\n

Acompa\u00f1ado esto de un an\u00e1lisis que me pareci\u00f3 coherente, como todo lo que en ese tiempo sent\u00edamos, ven\u00eda como opini\u00f3n desde arriba . Al mismo tiempo, tuve oportunidad de ver a mi padre que se encontraba escondido en una vieja casa del centro de Santiago. All\u00ed me dijo, mientras no dejaba de pelar papas, que la direcci\u00f3n del Partido le hab\u00eda ordenado salir del pa\u00eds y que quer\u00eda que mi hermana menor y yo sali\u00e9ramos con \u00e9l. Mi primera reacci\u00f3n fue decirle que no, pero al final, con todos los antecedentes que relato al principio, lo repens\u00e9.<\/p>\n

Un d\u00eda caminando y pensando por la Avenida Francia de Valpara\u00edso, me dije: saldr\u00e9 solo si es para prepararme, para tener herramientas para enfrentar a los milicos y as\u00ed decid\u00ed decirle que s\u00ed a mi padre.<\/p>\n

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Sal\u00ed del pa\u00eds con un objetivo, prepararme para volver y enfrentar a la dictadura en el terreno de la fuerza, y puedo decir que lo cumpl\u00ed.<\/p>\n

2.- Fidel Castro<\/strong><\/p>\n

La primera vez que estuve cerca de Fidel fue en el llamado punto 0, lugar donde nos hab\u00edan llamado para practicar con armamento pesado. Lleg\u00f3 a conversar con nosotros para indicarnos que necesitaba que particip\u00e1ramos en apoyo al Frente Sandinista de Liberaci\u00f3n Nacional (FSLN) en el sur de Nicaragua.<\/p>\n

En v\u00edspera de nuestra partida hacia Centroam\u00e9rica lleg\u00f3 una tarde al mismo punto 0. Me llam\u00f3 a su lado y subimos a su auto, atravesamos La Habana, yo al medio, a mi izquierda Fidel y a mi derecha Pascualito su ayudante en ese entonces. Entre ellos conversaban de cosas que se hablan s\u00f3lo con gente de confianza, as\u00ed me sent\u00ed. Llegamos a una casa donde estaban compa\u00f1eros socialistas chilenos que tambi\u00e9n viajar\u00edan a Nicaragua, pero como yo iba a cargo del grupo, Fidel quiso transmitir su autoridad pasando su brazo sobre mi hombro y acerc\u00e1ndose a los compa\u00f1eros socialistas les dijo:\u00a0 \u201cUstedes viajan en el siguiente grupo y el compa\u00f1ero va a cargo\u00bb.<\/p>\n

Luego salimos a otro lugar y nos encontramos con uruguayos y salvadore\u00f1os, y el mismo rito. Quer\u00eda evitar conflictos o discusi\u00f3n sobre qui\u00e9n era el jefe.<\/p>\n

Este fue uno m\u00e1s de los varios d\u00edas en que estuvimos con Fidel, antes de viajar a apoyar a los sandinistas.<\/p>\n

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Ya de regreso de Nicaragua me encontr\u00e9 nuevamente con el comandante. En ese momento me encontraba con mi peque\u00f1a hija en brazos; \u00e9l se acerc\u00f3, le hizo un cari\u00f1o a Javiera pasando su mano sobre su cabello y dijo: \u201cEsta es una cubanita\u201d. Nos sonre\u00edmos y contest\u00e9: \u201cS\u00ed, pero de padres chilenos, se llama Javiera por Javiera Carrera, y Mariana por Mariana Grajales\u201d (considerada madre de la patria cubana).<\/p>\n

3.- Una oscura noche<\/strong><\/p>\n

Llegamos de noche, como a las 12. Bajamos del cami\u00f3n que hab\u00eda partido desde Liberia, una zona de Costa Rica, cercana a la frontera con Nicaragua, luego de un viaje en un viejo y fr\u00e1gil avi\u00f3n de la fuerza a\u00e9rea de Panam\u00e1. Nada se ve\u00eda, la humedad se sent\u00eda al oler. Alguien nos dijo: \u201cPor aqu\u00ed\u2026 por aqu\u00ed\u201d\u2026 Con el pie \u00edbamos tanteando hasta que llegamos a algo que al tacto de mis pies sent\u00ed parecido a cemento. \u201cAqu\u00ed t\u00edrense y duerman, ma\u00f1ana ser\u00e1 otro d\u00eda\u201d.<\/p>\n

No s\u00e9 si esto \u00faltimo lo dijo alguien, pero es la frase cl\u00e1sica antes de acostarse y que hoy me parece haber escuchado en ese entonces. La oscuridad era total, no nos pod\u00edamos ver ni las manos. Era una tortura para uno que es bueno para orinar, m\u00e1s con esa humedad y algo de fr\u00edo. En medio de la noche, me levant\u00e9, fui con el pie tanteando que no hubiese nadie acostado que pudiera pisar y cuando creo tener certeza que sal\u00ed del radio del grupo de personas dormidas, me desahogu\u00e9 de la presi\u00f3n en la vejiga. \u00a1Qu\u00e9 rico!, pero ahora volver y nuevamente buscar un espacio donde dormir.<\/p>\n

Ya est\u00e1bamos en Nicaragua. Fue mi primera noche en el Frente Sur Benjam\u00edn Zeled\u00f3n del FSLN. Despu\u00e9s de todo contentos. Ven\u00edamos a pelear por lo que cre\u00edamos y si hab\u00eda que morir, as\u00ed ser\u00eda. El idealismo puro, o el puro idealismo, nos mov\u00eda al sacrificio.<\/p>\n

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\u00a1No fue poca cosa, cuando unos d\u00edas antes Fidel nos dio directamente la orden, cantamos y gritamos, una emoci\u00f3n fuerte nos dio fuerza! Esa noche, cuando nos enteramos que ir\u00edamos a la guerra a Nicaragua, no dormimos. Conversamos toda la noche en un estado de agitaci\u00f3n extraordinaria. Hoy, a lo lejos del tiempo, con m\u00e1s pausa y madurez, uno piensa en c\u00f3mo los ideales de juventud te llevan a momentos de felicidad, si sabes que puedes ir a morir por lo que crees. No se piensa, se act\u00faa. Tal vez hoy con m\u00e1s de 60, tambi\u00e9n ir\u00eda, pero lo pensar\u00eda m\u00e1s, los hijos, los nietos, el sacrificio de los mejores. Para que despu\u00e9s dirijan los que se quedaron en la casa; es decir, se toma en cuenta la experiencia vivida.<\/p>\n

Despu\u00e9s de esa noche oscura y h\u00fameda, al comenzar a amanecer, nos com\u00edamos con los ojos nuestro entorno. Ya est\u00e1bamos donde hab\u00eda que estar y entonces: \u201c\u00a1Compita!\u201d. Una voz con acento centroamericano: \u201cDeben cambiarse de ropa, aqu\u00ed hay un mont\u00f3n, elijan y dejen esa ropa que no sirve para esto\u201d. Esa ropa que no serv\u00eda para esto, era mi ropa de civil que me acompa\u00f1\u00f3 desde la Isla. Hab\u00eda que dejarla all\u00ed botada. En verdad era un mont\u00f3n de ropa y algunas botas; eleg\u00ed una especie de casaca que en el pecho ten\u00eda una cinta negra y roja, el color de la bandera del FSLN. Me gust\u00f3 y me la puse. \u201c\u00a1Compita!\u201d, escuch\u00e9 de nuevo: \u201cNo se ponga nada que tenga esa franja, los francotiradores chig\u00fcines es a los primero que le disparan, creen que son comandantes\u201d. S\u00ed, en ese momento supe que estaba en la guerra. Hab\u00eda que hacer caso al anfitri\u00f3n, me cambi\u00e9 r\u00e1pidamente, hab\u00eda que pasar desapercibido.<\/p>\n

Nota: Chig\u00fcines les llamaban a los soldados del ej\u00e9rcito de Somoza, dirigidos directamente por su hijo al que denominaban el Chig\u00fcin.<\/p>\n

4.- Recordado Edgardo Lagos, el Payo<\/strong><\/p>\n

Al Payo lo conoc\u00ed en Cuba, estuvimos en la misma escuela e hicimos buenas migas. Era alto, delgado, con pinta y estilo de gentleman. M\u00e1s me gust\u00f3 cuando supe que era pareja de la flaca Elba, a la que hab\u00eda encontrado sorpresivamente en la calle a pocos d\u00edas de llegar a La Habana, de lo cual me acuerdo muy bien. Tengo en mi memoria cuando me dijo con un tono y una postura de una nativa cubana: \u201c\u00a1Oye, chico; pero que t\u00fa haces por aqu\u00ed!\u201d.<\/p>\n

Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n su nuevo acento, era simp\u00e1tico. A la flaca Elba la conoc\u00ed en Valpara\u00edso en sus a\u00f1os de lola con su vestido de liceana como militante de la Jota. Bien me acordaba de ella, ten\u00eda buenos recuerdos de esos tiempos. Lleg\u00f3 a Cuba un tiempo antes que yo a estudiar Medicina, y en eso estaba. Si Payo andaba con la flaca, lo sent\u00eda m\u00e1s cercano.<\/p>\n

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Nos fuimos juntos a Nicaragua y estuvimos cerca en la zona de combate. Un d\u00eda, cuando intent\u00e1bamos recuperar una loma, que hab\u00eda sido tomada por los chig\u00fcines, alguien me grita. \u201c\u00a1Ar\u00edstides!\u201d, que era el nombre con el que los cubanos me hab\u00edan identificado en Nicaragua. \u201cEl Payo est\u00e1 herido, lo alcanz\u00f3 una bomba del avi\u00f3n\u201d. Corr\u00ed con desesperaci\u00f3n, con angustia y llegu\u00e9 a su lado. Le tom\u00e9 su mano y me dijo: \u201c\u00a1Me cagaron, no siento las piernas!\u201d.<\/p>\n

Una esquirla de una bomba lanzada desde un avi\u00f3n se le hab\u00eda incrustado en la columna. No me percat\u00e9 de otras heridas pero tal vez las tuvo. Saqu\u00e9moslo de aqu\u00ed, grit\u00e9, y entre varios los subimos a un veh\u00edculo acompa\u00f1ado de una doctora chilena, que seg\u00fan luego nos cont\u00f3 lo dej\u00f3 en manos de los sandinistas que lo llevaron hac\u00eda San Jos\u00e9 de Costa Rica, para una mejor atenci\u00f3n.<\/p>\n

La guerra sigui\u00f3, y nada sab\u00edamos de Payo, nadie parec\u00eda tener noticias. Lleg\u00f3 el d\u00eda del triunfo, ese inolvidable 19 de julio de 1979, y en caravana la emprendimos hacia Managua. Mientras la caravana de guerrilleros avanzaba la gente de los pueblos sal\u00eda a saludarnos. Hab\u00eda mucha alegr\u00eda en la gente, eran miles los que saludaban.<\/p>\n

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Despu\u00e9s de largas horas, llegamos a Managua. El ej\u00e9rcito de Somoza literalmente se esfum\u00f3, no hubo resistencia y no se encontraba ning\u00fan militar de ese ej\u00e9rcito en ninguna parte. Como es natural, hab\u00eda cierto caos, nadie sab\u00eda qu\u00e9 hacer, donde se iba a dormir, donde comer, que era lo m\u00e1s complicado ya que nuestras provisiones se hab\u00edan pr\u00e1cticamente acabado. Con Juanita, una combatiente nicarag\u00fcense, me atrev\u00ed a explorar en b\u00fasqueda de comida. Llegamos a una poblaci\u00f3n donde, seg\u00fan despu\u00e9s supe, viv\u00edan los oficiales de Somoza. Ni un alma. Entramos a una casa y estaba intacta, con todos los enseres de una casa y con el orden normal de una casa habitaci\u00f3n pero deshabitada. Buscamos comida, vimos el refrigerador y hab\u00eda algo pero por las dudas nada comimos de all\u00ed. Busc\u00e1bamos latas y no comida fresca. En la cocina, listo para comenzar a preparar un pescado fresco a\u00fan. A mi cabeza vinieron im\u00e1genes de lo que pudo haber pasado. La se\u00f1ora del militar se preparaba a hacer la comida y alguien avis\u00f3: \u201c\u00a1Somoza huy\u00f3, hay que salir arrancando!\u201d, y con lo puesto se fueron. La verdad es dif\u00edcil de describir las sensaciones, los sentimientos, las emociones que vivimos esos d\u00edas.<\/p>\n

A los pocos d\u00edas ya ten\u00edamos donde llegar, el grupo de chilenos se instal\u00f3 en una tremenda y bella casa que, por sus caracter\u00edsticas, debe haber sido de alg\u00fan mandam\u00e1s del r\u00e9gimen derrocado. Desde all\u00ed comenzaron las primeras destinaciones, las doctoras al hospital, el resto a apoyar en la creaci\u00f3n del nuevo Estado, a m\u00ed me mandaron a trabajar como asesor del Jefe Pol\u00edtico del Estado Mayor del nuevo ej\u00e9rcito que comenzaba a conformarse.<\/p>\n

A la semana de la victoria, mientras est\u00e1bamos ocupados en apoyar la construcci\u00f3n del ej\u00e9rcito regular, a la casa en que est\u00e1bamos todos los chilenos, lleg\u00f3 Isabel, hija de Salvador Allende. Se reuni\u00f3 con nosotros. Lo primero que nos dijo es que ven\u00eda de Costa Rica y tra\u00eda una mala noticia, que nuestro compa\u00f1ero y amigo Payo hab\u00eda muerto. Llor\u00e9 y me lament\u00e9 haberlo dejado s\u00f3lo. Uno de nosotros tendr\u00eda que haber ido con \u00e9l hasta San Jos\u00e9, hab\u00eda varias doctoras chilenas con nosotros y una pudo haber ido, pero nadie pens\u00f3 en este desenlace y tampoco nadie quer\u00eda dejar su puesto de combate. Payo se agregaba a la lista. Days Huerta hab\u00eda ca\u00eddo tambi\u00e9n en combate en el Frente Sur poco antes que Payo saliera herido. Uno piensa ante estas cosas: \u00bfqu\u00e9 hubiera sido de la vida de Payo si es que no muere en esa historia?<\/p>\n

5.-\u00a0 Clandestinidad y familia<\/strong><\/p>\n

Lo m\u00e1s dif\u00edcil de la clandestinidad son los momentos en que se est\u00e1 s\u00f3lo y la familia nada sabe de uno, y uno tampoco de ella. Pero hay momentos m\u00e1s duros, como subir a una micro en Avenida Matta con Vicu\u00f1a Mackenna y encontrarme con mi madre sentada en ella y no poder saludarla. Una mirada c\u00f3mplice y fue todo. Mi madre era dura en esas lides. En su vida pas\u00f3 por muchas experiencias junto a mi padre. Yo sab\u00eda que ella ve\u00eda a mi padre, que \u00a0Cantero reingres\u00f3 al pa\u00eds de manera clandestina en los primeros meses del a\u00f1o 1978. Hab\u00eda que cuidarlo m\u00e1s a \u00e9l que a m\u00ed.<\/p>\n

Despu\u00e9s de ese encuentro, qued\u00e9 con mi coraz\u00f3n un poco apretado. Pero hab\u00eda que seguir, nuestro objetivo era derrotar la dictadura. Sin embargo, lo m\u00e1s dif\u00edcil fue otro episodio.<\/p>\n

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No pod\u00eda ver a mi hija de unos cuatro a\u00f1os en entonces y a trav\u00e9s de mensajeros le ped\u00eda a su madre que la llevara al Parque Forestal. Ella llegaba puntual a unos juegos para ni\u00f1os, la sub\u00eda al columpio y comenzaban a mecerla. Yo de lejos la miraba unos minutos y me iba. Un d\u00eda le saqu\u00e9 una foto que conservo hasta hoy.<\/p>\n

Cada vez que cuento este momento se me hace un nudo en la garganta y se me caen las l\u00e1grimas. Hace un tiempo, para mi cumplea\u00f1os mi hija lleg\u00f3 con una especie de block en blanco y con una copia de la foto pegada y me dijo: \u201cPara que escribas tus historias pap\u00e1\u201d.<\/p>\n

6.- Otros momentos de clandestinidad <\/strong><\/p>\n

Cuando ingres\u00e9 clandestino a Chile en los 80, llegu\u00e9 a vivir a una casa que daba pensi\u00f3n. Era una familia d\u00f3nde s\u00f3lo la hija universitaria, que era de la Jota, sab\u00eda en que andaba. Su madre me recibi\u00f3 bien y me pregunt\u00f3 que hac\u00eda. Ten\u00eda preparada la historia, y le respond\u00ed. \u201cVengo de La Serena\u00a0 a perfeccionarme en Matem\u00e1ticas ya que soy profesor en esa materia\u201d. Ella se alegr\u00f3 y me dijo: \u201cQu\u00e9 bueno, aqu\u00ed hay un estudiante universitario pensionado y tiene problemas con las matem\u00e1ticas as\u00ed que le dir\u00e9 que le pida ayuda\u201d.<\/p>\n

La verdad que para las matem\u00e1ticas no soy malo, pero no al nivel de estar ense\u00f1ando a un estudiante universitario, as\u00ed que tuve que ser pesado con este estudiante y decirle que no ten\u00eda tiempo. No fue grato ese momento.<\/p>\n

Al tiempo despu\u00e9s, cuando me encontraba viviendo en otro lugar, me enter\u00e9 que a esa misma casa y a la misma habitaci\u00f3n hab\u00eda llegado Juli\u00e1n Pe\u00f1a Malt\u00e9s, fue su \u00faltimo lugar de residencia, antes de que lo detuvieran. Hoy se sabe que fue arrojado al mar desde un helic\u00f3ptero.<\/p>\n

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Con Pe\u00f1a Malt\u00e9s no s\u00f3lo nos une haber alojado en el mismo lugar aunque en distintos momentos, y haber compartido en Cuba, sino que tambi\u00e9n el haber estado con \u00e9l un poco antes de su detenci\u00f3n. Tal vez fue el \u00faltimo que lo vi antes de caer en manos de sus asesinos. Despu\u00e9s de la fracci\u00f3n del FPMR, qued\u00e9 con la tarea de reconstruir la estructura y evitar una desbandada de combatientes. En ese af\u00e1n me junt\u00e9 con Pe\u00f1a Malt\u00e9s, cerca de Avenida Matta. Caminamos conversado cuando sentimos algo extra\u00f1o que nos puso alerta. Entonces decidimos separarnos e ir cada uno por su lado. Por horas recorr\u00ed Santiago, haciendo todo para cortar cualquier seguimiento, para as\u00ed llegar limpio al lugar donde habitaba. Claro que no era primera vez que sent\u00ed de cerca a los CNI, pero esa sensaci\u00f3n de ser perseguido se repiti\u00f3. Era una mezcla rara de temor, instinto de supervivencia, fragilidad y a la vez, pensar en no caer vivo, que era la disposici\u00f3n de muchos de nosotros en la primera l\u00ednea.<\/p>\n

A los a\u00f1os despu\u00e9s, leyendo el expediente del caso de este compa\u00f1ero reviv\u00ed las emociones al leer la transcripci\u00f3n de una grabaci\u00f3n de los chanchos\u00a0 donde literalmente van relatando el seguimiento a Pe\u00f1a Malt\u00e9s: \u201cCegat\u00f3n va por esa calle, se junt\u00f3 con otro\u201d\u2026 Cegat\u00f3n era Pe\u00f1a y el otro era yo. Me recorri\u00f3 un escalofr\u00edo por el cuerpo. Pude haber sido uno m\u00e1s de los desaparecidos.<\/p>\n

M\u00e1s cerca de los noventa la cosa se relaj\u00f3 un poco y as\u00ed pude juntarme con mi padre, con mi madre y tambi\u00e9n con mi hija. Dif\u00edcil es para muchos entender lo que se vivi\u00f3 y espero que nunca lo entiendan porque para eso hay que vivirlo.<\/p>\n

7.- Argentino por un tiempo<\/strong><\/p>\n

Una de mis experiencias m\u00e1s anecd\u00f3ticas se dio cuando ingres\u00e9 por primera vez a territorio chileno como ciudadano argentino. Hab\u00eda que creerse el cuento, hablar como argentino, tener una pose de tal y tener un relato coherente con los compa\u00f1eros de viaje, muchos de ellos argentinos que pod\u00edan percatarse con m\u00e1s facilidad de mi actuaci\u00f3n. \u201cAqu\u00ed voy yo, Ch\u00e9, me llamo Eduardo Vega, vivo en Buenos Aires y vengo de turista\u201d, aqu\u00ed est\u00e1 mi carnet y si es necesario mi pasaporte. Es f\u00e1cil decirlo o contarlo, pero igual hubo un poco de escalofr\u00edo al pasar mis documentos en la aduana chilena, luego llegar al hotel y salir a buscar el v\u00ednculo.<\/p>\n

Al final todo sali\u00f3 bien, a los d\u00edas volv\u00ed a Buenos Aires. Despu\u00e9s vino una segunda vez, y as\u00ed unas cuantas m\u00e1s hasta que este argentino se qued\u00f3 definitivamente en Chile y sigui\u00f3 en su lucha contra la dictadura. Al final ese argentino entr\u00f3 a Chile y nunca m\u00e1s sali\u00f3. Queda como recuerdo ese viejo carnet y el pasaporte que heredar\u00e1 mi querida hija.<\/p>\n

8.- Libertad<\/strong><\/p>\n

Me di cuenta que el jefe de la Comisi\u00f3n Militar del PC, de la cual tambi\u00e9n fui parte, recib\u00eda unos papelitos arrugados; como bolitas hechas de papel de cuaderno, entonces el coment\u00f3 y dijo algo as\u00ed, como que: \u201cSon mensajes del interior de la c\u00e1rcel\u201d. Ped\u00edan ayuda para una fuga. \u201c\u00a1Que est\u00e1n locos!\u201d. Me interes\u00f3 y le ped\u00ed los mensajes y me ofrec\u00ed a ayudarlos; no me dijo que s\u00ed, pero tampoco que no, y me pas\u00f3 los papelitos. Me sent\u00ed autorizado, aunque no fui nunca apoyado, fue casi como una acci\u00f3n personal.<\/p>\n

Los compa\u00f1eros presos en la c\u00e1rcel, ped\u00edan ayuda log\u00edstica para continuar con el t\u00fanel que hab\u00edan comenzado. Busqu\u00e9 apoyo en compa\u00f1eros que conoc\u00eda y comenzamos a proveerlos de diversas cosas. Para entrarlas hab\u00eda que emplear el ingenio. Al tiempo recibo un mensaje. \u201cVamos a perforar hacia la calle un agujero y tirar tinta con una jeringa para saber hasta donde hemos avanzado con el t\u00fanel\u201d. Camino el d\u00eda indicado frente a la c\u00e1rcel por el lado de la Estaci\u00f3n Mapocho y veo una mancha de tinta. Que emoci\u00f3n, faltaban unos tres metros para superar la calle y llegar a un lugar donde se pod\u00eda perforar para la salida. Antes nos hab\u00edamos conseguido planos del Metro para saber si el t\u00fanel pod\u00eda pasar sobre este.<\/p>\n

\"\"<\/p>\n

El d\u00eda decisivo ten\u00edamos todo preparado. Era el martes 30 de enero de 1990. La micro ubicada a pocas cuadras. El chofer no ten\u00eda idea de lo que har\u00eda. Por Rozas, luego de doblar por Avenida Brasil, en cada esquina un par de compa\u00f1eros esperando con un veh\u00edculo y una indicaci\u00f3n de un lugar donde llevar a los fugados. Nos comunic\u00e1bamos por celular, los primeros que llegaron, unos verdaderos ladrillos que se arrendaban por periodos.<\/p>\n

Como a las 22:30 recibo la se\u00f1al, comenz\u00f3 la operaci\u00f3n, hay que mover la micro. Esta baj\u00f3 por la Norte Sur y se ubic\u00f3 al lado de una valla que hay entre el Mapocho y el paso sobre nivel. Fue emocionante ver c\u00f3mo de a uno por uno comenzaron a saltar la valla y subir a la micro. Sus caras eran un contraste entre alegr\u00eda, fervor y temor. Con todos sobre la micro les indiqu\u00e9 que: \u201cEn cada cuadra bajar\u00e1n de a dos y ser\u00e1n llevados a una casa de seguridad\u201d. M\u00e1s all\u00e1 de detalles propios de una situaci\u00f3n compleja, todo sali\u00f3 bien. Cada compa\u00f1ero lleg\u00f3 a su destino y fueron libres.<\/p>\n

Fue una haza\u00f1a, un trabajo paciente e ingenioso de los compa\u00f1eros presos, y apoyo externo decisivo para finalizar con \u00e9xito. Tengo el orgullo de haber contribuido con parte de esta historia. Cuando vi el reportaje a los fugados en TV me dio orgullo cuando uno de ellos dice: \u201cA nadie de nosotros se no paso por la mente que \u00edbamos a ser recogidos por una micro y todos juntos. Fue genial\u201d.<\/p>\n

Despu\u00e9s de ese episodio decid\u00ed comenzar una vida normal, lo que ha sido muy dif\u00edcil, a veces porque uno ya no puede ser normal con tantas historias poco comunes arriba. Soy en cierta medida un sobreviviente, de un grupo de compa\u00f1eros que hicimos una trayectoria en com\u00fan. Queda el recuerdo de mis amigos y compa\u00f1eros de lucha a quienes dedico estas letras:<\/p>\n

Edgardo Lagos, ca\u00eddo en combate en Nicaragua; <\/em><\/p>\n

Days Huerta, ca\u00eddo tambi\u00e9n en combate en Nicaragua; <\/em><\/p>\n

Ra\u00fal Pellegrin, ca\u00eddo en Los Que\u00f1es; <\/em><\/p>\n

Roberto Nordenlfycht, ca\u00eddo en el aer\u00f3dromo de Tobalaba; <\/em><\/p>\n

Mois\u00e9s Marilao, asesinado en una comisar\u00eda en el sur del pa\u00eds; <\/em><\/p>\n

Juan Waldemar Henr\u00edquez Araya, que cay\u00f3 combatiendo en la operaci\u00f3n Albania; <\/em><\/p>\n

Juli\u00e1n Pe\u00f1a Malt\u00e9s, detenido desaparecido en Santiago, <\/em><\/p>\n

\u2026y mi prima Clarita desaparecida a la fecha y mi t\u00edo Eduardo. Todos ca\u00eddos en la lucha por un Chile mejor.<\/em><\/p>\n

Por Manuel Bernardo Cantero Arancibia.<\/p>\n

Santiago, 20 de noviembre de 2025.<\/p>\n

Cr\u00f3nica Digital.<\/p>\n<\/p><\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

A mi hija Javiera Mariana, qui\u00e9n me acompa\u00f1a para recordar la historia y a mi hijo Renato, que alg\u00fan d\u00eda…<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7160,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7159","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7159","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7159"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7159\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/7160"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7159"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7159"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7159"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}