<\/a><\/div>\nUna nota del prestigioso medio brit\u00e1nico The Economist<\/i> analiza el probable gobierno que encabezar\u00eda Jos\u00e9 Antonio Kast, dada su ventaja en las encuestas para la segunda vuelta. El art\u00edculo anticipa que la administraci\u00f3n republicana podr\u00eda ser un caso de prueba para recortes, deportaciones y medidas de seguridad.<\/p>\n
La nota inicia con la declaraci\u00f3n de un venezolano votante, Edgar Casanova, quien prefiere a Kast a pesar de sus duras posturas migratorias. Casanova afirma que, aunque lamenta a los indocumentados, \u00ablos comunistas me dan mil veces m\u00e1s miedo\u00bb, refiri\u00e9ndose a la alternativa, Jeannette Jara.<\/p>\n
Seg\u00fan The Economist<\/i>, el candidato republicano, quien \u00abencarna un conservadurismo caracter\u00edstico de un segmento de la \u00e9lite chilena\u00bb, ganar\u00eda la elecci\u00f3n gracias al temor a la delincuencia y la inmigraci\u00f3n. Se lo presenta como el aspirante m\u00e1s derechista desde 1990.<\/p>\n
El tono mesurado y la \u00abestudiada vaguedad\u00bb de Kast han ayudado a calmar los temores sobre su eventual gobierno. Sin embargo, en migraci\u00f3n, adopta posturas alineadas con Donald Trump, prometiendo un \u00abgobierno de emergencia\u00bb enfocado en la delincuencia y la econom\u00eda.<\/p>\n
Kast afirma que quienes llegaron ilegalmente deben irse ahora con sus pertenencias o m\u00e1s tarde sin ellas, pues hay que \u00abhacer cumplir la ley\u00bb. Sin embargo, el medio brit\u00e1nico subraya que Venezuela se niega a recibir deportados, lo que dificulta el cumplimiento de la promesa migratoria.<\/p>\n
En seguridad, sus planes son de \u00abpura mano dura\u00bb: sentencias m\u00e1s severas, c\u00e1rceles de m\u00e1xima seguridad y delincuentes reincidentes aislados. Tambi\u00e9n propone enviar soldados a sellar la frontera y patrullar barrios con bandas criminales, algo controvertido por la historia chilena.<\/p>\n
En el plano econ\u00f3mico, su programa es abiertamente promercado. Incluye la simplificaci\u00f3n de permisos, rebaja del impuesto corporativo y un ambicioso recorte del gasto p\u00fablico por US$ 6.000 millones, objetivo que muchos economistas consideran excesivamente optimista.<\/p>\n
Finalmente, The Economist<\/i> plantea que, aunque Kast contar\u00e1 con apoyo para impulsar proyectos de seguridad e inmigraci\u00f3n, la indisciplina habitual del Congreso chileno dificultar\u00eda la aprobaci\u00f3n de ciertas medidas. Esto incluye la ampliaci\u00f3n del rol de las Fuerzas Armadas. (NP-Gemini-Emol)<\/p>\n<\/p><\/div>\n