{"id":8513,"date":"2025-12-17T21:39:23","date_gmt":"2025-12-17T21:39:23","guid":{"rendered":"https:\/\/noticieroaustral.com\/?p=8513"},"modified":"2025-12-17T21:39:23","modified_gmt":"2025-12-17T21:39:23","slug":"america-latina-en-la-crisis-civilizatoria-del-orden-moderno-colonial-al-servicio-de-la-verdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticieroaustral.com\/?p=8513","title":{"rendered":"Am\u00e9rica Latina en la crisis civilizatoria del orden moderno\/colonial \u2013 Al servicio de la verdad"},"content":{"rendered":"


\n<\/p>\n

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\"\"<\/p>\n

Por Omar Cid*<\/p>\n

\u00a0<\/p>\n

\u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el atrevido jinete<\/em><\/p>\n

\u00bfVengando a su pueblo y su gente?<\/em><\/p>\n

\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el solitario insurgente?<\/em><\/p>\n

\u00bfEn qu\u00e9 niebla oculto su vestuario?<\/em><\/p>\n

\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n su caballo y sus rayos?<\/em><\/p>\n

\u00bfD\u00f3nde acechan sus ojos ardientes?<\/em>\u201d<\/p>\n

(Pablo Neruda, Galopa Murieta)<\/strong><\/p>\n

\u00a0<\/p>\n

A modo de advertencia<\/strong><\/p>\n

El an\u00e1lisis de la National Security Strategy 2025 de Estados Unidos, el Libro Blanco sobre Seguridad Nacional y Control de Armamentos, Desarme y No Proliferaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Popular China no pueden reducirse a una simple comparaci\u00f3n de doctrinas geopol\u00edticas. Ambos documentos deben leerse, m\u00e1s bien, como s\u00edntomas de una crisis civilizatoria en curso \u2014una transformaci\u00f3n profunda, estructural y multidimensional del orden mundial\u2014 tal como la ha descrito el pensador puertorrique\u00f1o Ram\u00f3n Grosfoguel, y que rescato aqu\u00ed por su valioso aporte al debate de ideas que hoy recorre el continente.<\/p>\n

Lejos de ser coyuntural, esta crisis se despliega en tres capas tect\u00f3nicas interrelacionadas:<\/p>\n

La agon\u00eda cr\u00edtica del modelo neoliberal, cuyas ra\u00edces se remontan al golpe de Estado en Chile en 1973 y a la consagraci\u00f3n experimental de las pol\u00edticas de los \u201cChicago Boys\u201d. Este modelo \u2014consolidado a escala global por Reagan y Thatcher\u2014 entr\u00f3 en declive tras la crisis financiera del 2008, pero fue la pandemia de Covid-19 la que lo expuso en toda su crudeza: la mercantilizaci\u00f3n de la vida se tradujo en acaparamiento de mascarillas, guerra por las vacunas, muertes evitables y una gobernanza global subordinada a los intereses de las grandes corporaciones. El costo humano revel\u00f3 la insostenibilidad \u00e9tica y material del paradigma neoliberal, basado en la maximizaci\u00f3n del valor de cambio por encima del valor de uso \u2014incluso del valor de la vida misma. Sin embargo, la crisis del capitalismo en su fase neoliberal no significa un colapso del sistema que, de otro modo, optar\u00eda por autodestruirse. Se necesitan fuerzas capaces de levantar alternativas posibles, para empujar el proceso de transici\u00f3n en favor de las mayor\u00edas m\u00e1s empobrecidas.<\/p>\n

La descomposici\u00f3n del orden internacional post-1945, construido sobre los Acuerdos de Bretton Woods y la Carta de las Naciones Unidas, donde los vencedores de la Segunda Guerra Mundial \u2014especialmente los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad\u2014 se erigieron como garantes de un \u201corden liberal\u201d que, en realidad, reprodujo jerarqu\u00edas coloniales bajo nuevas formas. Hoy, ese orden se tambalea: la ONU es incapaz de prevenir guerras, las instituciones financieras multilaterales pierden legitimidad y el G7 ya no representa la mitad del PIB mundial. La multiplicaci\u00f3n de foros alternativos (BRICS+, SCO, ALBA-TCP) evidencia una fragmentaci\u00f3n del consenso occidental, abriendo el Sistema-Mundo a una disputa donde EE.UU. y la UE proponen una guerra de car\u00e1cter h\u00edbrido contra China, la Federaci\u00f3n Rusa y otros aliados.<\/p>\n

El giro copernicano civilizatorio: implica que por primera vez desde la conquista de Al-Andalus y la expansi\u00f3n ultramarina europea iniciada en 1492, Asia y Oriente recuperan centralidad en la econom\u00eda, la ciencia y la cultura global. China no solo es la segunda econom\u00eda del mundo (y potencialmente la primera, seg\u00fan mediciones en paridad de poder adquisitivo PPA); propone un modelo civilizatorio alternativo \u2014estable, tecnocr\u00e1tico y soberano\u2014 que cuestiona la universalidad de los valores occidentales. En este contexto, Europa pierde peso, y EE.UU. responde con una pol\u00edtica de repliegue ag\u00f3nico, cuyo reflejo m\u00e1s claro es la National Security Strategy 2025: un documento que, bajo la bandera de \u201cAmerica First\u201d, intenta salvar lo esencial del imperio repleg\u00e1ndolo en su esfera hemisf\u00e9rica.<\/p>\n

En medio de estos sismos que alteran las capas tect\u00f3nicas, Chile ocup\u00f3 un lugar simb\u00f3lico y estrat\u00e9gico. Fue el laboratorio original del neoliberalismo, protegido y celebrado por Washington, Londres y Ottawa como el \u201cmodelo a seguir\u201d \u2014recu\u00e9rdese la narrativa de \u201clos jaguares de Am\u00e9rica del Sur\u201d. Pero ese experimento ya no es funcional para los intereses imperiales de la angloesfera. En la nueva l\u00f3gica de la NSS 2025, Chile ya no es un ejemplo a reproducir, sino un eslab\u00f3n utilitario: un nodo log\u00edstico, un proveedor de litio y cobre, y un aliado que debe expulsar la influencia china a cambio de seguir siendo \u201csocio de primera opci\u00f3n\u201d.<\/p>\n

Surgen entonces una serie de preguntas que no son posibles de abordar con liviandad, pero que en todo caso me parecen ineludibles:<\/p>\n

\u00bfQu\u00e9 papel cumplir\u00e1 Chile en este reordenamiento?<\/p>\n

\u00bfProfundizar\u00e1 su dependencia estrat\u00e9gica con China, cuya demanda de materias primas es vital para un Chile desindustrializado?<\/p>\n

\u00bfO se alinear\u00e1 sin fisuras con la propuesta estadounidense, convirti\u00e9ndose en un protectorado de facto de la angloesfera, a costa de su autonom\u00eda diplom\u00e1tica, econ\u00f3mica, militar, cultural y tecnol\u00f3gica?<\/p>\n

Detr\u00e1s de esa disyuntiva yace una cuesti\u00f3n a\u00fan m\u00e1s profunda: el \u00fanico imperio con pretensi\u00f3n de totalidad es el surgido de las fauces del modelo angl\u00f3fono, que, bajo el maquillaje de monarqu\u00eda constitucional, extiende su poder ultramarino tanto en Malvinas, Gibraltar o Bermudas. Esa misma l\u00f3gica y matriz de poder es la que aplica Washington, desde su construcci\u00f3n religiosa del \u201cdestino manifiesto\u201d hasta su aterrizaje terrenal en el documento del 2025.<\/p>\n

Por tanto, para los efectos de la lectura en curso, las contrapropuestas de China, la Federaci\u00f3n Rusa y la India, no pueden asimilarse en la misma jerarqu\u00eda que el proyecto unilateral, expansionista y totalitario que intenta imponer la propuesta occidental-sionista-genocida \u2014ya ni siquiera protestante o hija de la cristiandad, sino una distop\u00eda de la cultura de la muerte, cuya evidencia se expresa en el genocidio en Gaza, como en la intervenci\u00f3n neonazi en Ucrania, con el aval de las grandes corporaciones.<\/p>\n

Es en ese marco que surgen preguntas como:<\/strong><\/p>\n

\u00bfQu\u00e9 valor tiene la \u201csoberan\u00eda popular\u201d en un escenario de protectorado disfrazado de alianza?<\/p>\n

\u00bfLa decisi\u00f3n sobre con qui\u00e9n comerciar, con qui\u00e9n invertir y con qui\u00e9n defenderse en el caso nuestro, se tomar\u00e1 en Santiago, o en Washington?<\/p>\n

Disculpen la sinceridad y crudeza de las preguntas. La intenci\u00f3n del escrito es retratar el sinsentido de una soberan\u00eda popular reducida a una fachada \u2014un relato vac\u00edo que sirve para domesticar las expectativas ciudadanas, mientras se negocian los intereses reales en otras latitudes.<\/p>\n

Es en este marco que este informe analiza la NSS 2025 y la propuesta china: enti\u00e9ndase bien, en la pretensi\u00f3n de jerarqu\u00eda no son comparables, ni tampoco pueden asimilarse como estrategias binarias sobre las cuales tengamos que pronunciarnos. Simplemente funcionan como una maniobra discursiva, para exponer al lector posiciones que involucran el destino no solo de Chile, sino de Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Repito: existe una propuesta con pretensi\u00f3n de totalidad; las otras contienen matices en un sistema-mundo que se derrumba, mientras otro intenta nacer \u2014con Am\u00e9rica Latina, y Chile en particular, en el epicentro de esa transici\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n

    \n
  1. Introducci\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n

    El documento National Security Strategy of the United States of America \u2013 November 2025 marca un giro estrat\u00e9gico significativo en la pol\u00edtica exterior estadounidense. Frente a un mundo en transici\u00f3n hacia la multipolaridad, EE.UU. abandona la pretensi\u00f3n de hegemon\u00eda global y reorienta su enfoque hacia lo que define como sus \u201cintereses vitales\u201d. Entre ellos, el hemisferio occidental ocupa un lugar central: ya no como espacio perif\u00e9rico, sino como zona de seguridad nacional directa, clave para la estabilidad interna, la reindustrializaci\u00f3n y la contenci\u00f3n de actores extra-hemisf\u00e9ricos.<\/p>\n

    Este informe analiza la visi\u00f3n del documento sobre Am\u00e9rica Latina y el Caribe, destacando sus principios doctrinales, sus objetivos estrat\u00e9gicos y sus implicancias para la autonom\u00eda regional. Se presta especial atenci\u00f3n a la tensi\u00f3n entre la ret\u00f3rica de \u201csoberan\u00eda\u201d y la l\u00f3gica de alineamiento funcional que subyace a la propuesta.<\/p>\n

    \u00a0<\/p>\n

      \n
    1. Marco estrat\u00e9gico general<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n

      La estrategia se articula en torno a una cr\u00edtica al \u201cglobalismo\u201d post-Guerra Fr\u00eda, al que atribuye la p\u00e9rdida de cohesi\u00f3n interna, la desindustrializaci\u00f3n y la sobrecarga de responsabilidades externas no alineadas con los intereses nacionales de EE.UU. En su lugar, propone un enfoque focalizado, realista y transaccional, basado en los siguientes principios:<\/p>\n

      Inter\u00e9s nacional definido de forma restrictiva:<\/strong> solo se priorizan objetivos que afectan directamente la seguridad, la econom\u00eda o la identidad de EE.UU.
      Paz mediante la fuerza:<\/strong> el poder militar, econ\u00f3mico y tecnol\u00f3gico sigue siendo el fundamento de la disuasi\u00f3n.
      No intervencionismo selectivo:<\/strong> se rechazan las \u201cguerras eternas\u201d y la imposici\u00f3n de valores, salvo cuando los intereses vitales est\u00e1n en juego.
      Primac\u00eda de la naci\u00f3n-estado:<\/strong> se defiende la soberan\u00eda frente a organismos transnacionales, aunque esa defensa se aplica de forma asim\u00e9trica.
      Alianzas rec\u00edprocas:<\/strong> se exige a los aliados una contribuci\u00f3n equitativa en defensa y en cargas estrat\u00e9gicas.<\/p>\n

      Este marco sienta las bases para una redefinici\u00f3n del rol de Am\u00e9rica Latina en la pol\u00edtica exterior estadounidense.<\/p>\n

      \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a03.<\/strong>\u00a0El hemisferio occidental: del \u201cpatio trasero\u201d al \u201cescudo estrat\u00e9gico\u201d<\/strong><\/p>\n

      3.1. Del \u201cCorolario Trump\u201d a la Doctrina Monroe: entre la ret\u00f3rica de exclusividad y la realidad de la interdependencia pluripolar<\/strong><\/p>\n

      El documento National Security Strategy 2025 introduce una formulaci\u00f3n estrat\u00e9gica que busca reconfigurar el orden hemisf\u00e9rico, seg\u00fan los intereses imperiales de Estados Unidos:
      \u201cDenegaremos a competidores no hemisf\u00e9ricos la capacidad de posicionar fuerzas o controlar activos estrat\u00e9gicos en nuestro hemisferio.\u201d<\/p>\n

      Esta declaraci\u00f3n, calificada como el \u201cCorolario Trump\u201d a la Doctrina Monroe, no constituye una mera actualizaci\u00f3n ret\u00f3rica. Representa una escalada funcionalista de la l\u00f3gica del siglo XIX al contexto del siglo XXI: ya no se invoca la defensa de la rep\u00fablica, sino la preservaci\u00f3n de un espacio exclusivo para la acumulaci\u00f3n capitalista y la seguridad estrat\u00e9gica del imperio en declive. No se exige gobiernos ideol\u00f3gicamente afines, sino socios predecibles que acepten la subordinaci\u00f3n como condici\u00f3n de pertenencia.<\/p>\n

      Sin embargo, esta narrativa de exclusividad choca frontalmente con los datos emp\u00edricos sobre la inversi\u00f3n extranjera directa (IED) en Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Seg\u00fan el informe de la CEPAL (2025), en 2024 Estados Unidos consolid\u00f3 su posici\u00f3n como principal inversionista en la regi\u00f3n, con el 38\u202f% del total de la IED, superando ampliamente a la Uni\u00f3n Europea (15\u202f%) y a la propia Am\u00e9rica Latina (12,4\u202f%). Esta hegemon\u00eda no es solo cuantitativa, sino cualitativa: corporaciones como Amazon, Microsoft, Prologis y Mexico Pacific han desplegado megaproyectos en energ\u00eda (GNL en Argentina y M\u00e9xico), centros de datos (Brasil, Colombia, M\u00e9xico) y manufactura de alta tecnolog\u00eda. El valor de los anuncios de inversi\u00f3n de empresas con sede en EE.UU. se dispar\u00f3 un 179\u202f% en 2024 respecto a 2023, impulsado en gran medida por la pol\u00edtica de nearshoring y la reindustrializaci\u00f3n dom\u00e9stica.<\/p>\n

      Frente a esta ofensiva, la presencia china, aunque menor en t\u00e9rminos agregados, revela una l\u00f3gica distinta y creciente. En 2024, la IED china represent\u00f3 apenas el 2\u202f% del total registrado en balanza de pagos, pero su impacto sectorial es estrat\u00e9gico: se concentra en miner\u00eda (cobre, litio), infraestructura energ\u00e9tica y telecomunicaciones 5G. Adem\u00e1s, el Monitor de la OFDI china estima que su participaci\u00f3n real en la regi\u00f3n fue de 4,85\u202f% en 2024, lo que confirma una tendencia decreciente desde el 2020, pero no una retirada. La estrategia china no busca imponer una narrativa hegem\u00f3nica, sino asegurar circuitos de abastecimiento de materias primas cr\u00edticas para su transici\u00f3n energ\u00e9tica y tecnol\u00f3gica.<\/p>\n

      M\u00e1s a\u00fan, mientras Washington impone una \u201celecci\u00f3n binaria\u201d \u2014aliarse con EE.UU. o caer bajo la influencia de \u201cpotencias del otro lado del mundo\u201d\u2014, los flujos de inversi\u00f3n revelan una complejidad que escapa a esa l\u00f3gica maniquea. Pa\u00edses como Brasil y M\u00e9xico, principales receptores de IED estadounidense, tambi\u00e9n han recibido inversiones chinas crecientes en sectores estrat\u00e9gicos. Por su parte, Chile y Argentina, pese a sus v\u00ednculos hist\u00f3ricos con Occidente, han desarrollado alianzas con empresas estatales chinas en litio, cobre y energ\u00eda nuclear, con acuerdos concretos de transferencia tecnol\u00f3gica y respeto a la soberan\u00eda regulatoria.<\/p>\n

      El contraste no es solo num\u00e9rico, sino civilizatorio. Estados Unidos condiciona su cooperaci\u00f3n a la subordinaci\u00f3n estrat\u00e9gica: sus embajadas se han convertido en plataformas de promoci\u00f3n comercial, sus acuerdos en cl\u00e1usulas de exclusi\u00f3n y su diplomacia en una contranarrativa que criminaliza la cooperaci\u00f3n Sur-Sur como \u201ctrampas de deuda\u201d o \u201cespionaje\u201d. En cambio, China ha ratificado formalmente el Protocolo II del Tratado de Tlatelolco, comprometi\u00e9ndose a no utilizar ni amenazar con armas nucleares contra ning\u00fan pa\u00eds de la regi\u00f3n, e invirtiendo en bienes p\u00fablicos reales: centros de investigaci\u00f3n, reactores nucleares de uso pac\u00edfico (como el de Neuqu\u00e9n), cooperaci\u00f3n en desminado humanitario y bioseguridad.<\/p>\n

      Esta asimetr\u00eda no es inocente ni neutral. La propuesta estadounidense no defiende la soberan\u00eda, sino la jerarqu\u00eda: Am\u00e9rica Latina puede ser \u201csoberana\u201d, pero solo dentro de los l\u00edmites que Washington define como \u201caceptables\u201d. La disyuntiva no es entre \u201cdos imperios\u201d, sino entre un proyecto con pretensi\u00f3n de totalidad civilizatoria \u2014racializado, expansionista y genocida en su l\u00f3gica\u2014 y alternativas que, si bien no rompen epist\u00e9micamente con el orden moderno\/colonial, s\u00ed abren espacios para la pluralidad y la autonom\u00eda relativa.<\/p>\n

      En este sentido, el \u201cCorolario Trump\u201d no representa una defensa del hemisferio, sino una \u00faltima ofensiva del imperio en declive. Frente a la p\u00e9rdida de control global, Washington apuesta por un repliegue defensivo en su patio trasero, no para proteger a sus vecinos, sino para preservar su propia capacidad de disuasi\u00f3n en un mundo tripolar. Pero esa apuesta choca con una realidad embarazosa: las \u00e9lites latinoamericanas \u2014no pueden ser acusadas de ser marionetas de Pek\u00edn\u2014 negocian con m\u00faltiples centros de poder no por ideolog\u00eda, sino por la necesidad de sus negocios, en virtud de sus estrategias de supervivencia y proyecci\u00f3n en un mundo cada vez m\u00e1s fragmentado.<\/p>\n

      3.2. Objetivos estrat\u00e9gicos en la regi\u00f3n<\/strong><\/p>\n

      El documento identifica cuatro prioridades:<\/strong><\/p>\n

        \n
      1. Control de la migraci\u00f3n y el crimen transnacional:\u201cQueremos un hemisferio razonablemente estable y bien gobernado que evite y desincentive la migraci\u00f3n masiva a EE.UU.\u201d<\/li>\n<\/ol>\n

        Esto implica presi\u00f3n sobre los gobiernos para que contengan flujos en sus propios territorios, con apoyo militar si es necesario.<\/p>\n

          \n
        1. Eliminaci\u00f3n de influencia adversaria:<\/li>\n<\/ol>\n

          \u201cLos t\u00e9rminos de nuestra ayuda y alianzas deben estar condicionados a la reducci\u00f3n de influencia adversaria.\u201d<\/p>\n

          Se busca desplazar la presencia china y rusa en puertos, 5G, miner\u00eda y energ\u00eda.<\/p>\n

            \n
          1. Reindustrializaci\u00f3n hemisf\u00e9rica (nearshoring):<\/li>\n<\/ol>\n

            Am\u00e9rica Latina se concibe como extensi\u00f3n segura de la cadena de valor estadounidense, alternativa a Asia.<\/p>\n

              \n
            1. UU. como socio de primera opci\u00f3n:<\/li>\n<\/ol>\n

              \u201cCada pa\u00eds debe enfrentar una elecci\u00f3n: \u00bfquiere vivir en un mundo liderado por EE.UU. [\u2026] o en uno influido por potencias del otro lado del mundo?\u201d
              Esta formulaci\u00f3n plantea una disyuntiva binaria, en la que no existe espacio para una pol\u00edtica exterior no alineada, de ah\u00ed la necesidad de una discusi\u00f3n profunda y seria en las fuerzas pol\u00edticas con esp\u00edritu transformador.<\/p>\n

                \n
              1. Instrumentos de implementaci\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n

                Redistribuci\u00f3n de la presencia militar desde Europa y Oriente Medio hacia el hemisferio.
                Diplomacia comercial agresiva, con uso de aranceles y acuerdos rec\u00edprocos.
                Financiamiento coordinado a trav\u00e9s de agencias como la DFC, el Banco de Exportaci\u00f3n e Importaci\u00f3n y la Corporaci\u00f3n del Desaf\u00edo del Milenio.
                Embajadas como plataformas de promoci\u00f3n comercial:
                \u201cParte del trabajo de todo funcionario es ayudar a las empresas estadounidenses a competir y triunfar.\u201d
                Contranarrativa frente a la cooperaci\u00f3n china, destacando \u201ccostos ocultos\u201d como espionaje, deuda-trampa y ciberseguridad.<\/p>\n

                  \n
                1. Tensiones y dilemas impl\u00edcitos<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n

                  El documento presenta una paradoja estructural: mientras defiende la soberan\u00eda de las naciones, condiciona su ejercicio a la aceptaci\u00f3n de una jerarqu\u00eda geopol\u00edtica en la que EE.UU. define los l\u00edmites de la autonom\u00eda aceptable. Am\u00e9rica Latina puede ser \u201csoberana\u201d, pero solo dentro del marco de exclusividad hemisf\u00e9rica impuesto por Washington.<\/p>\n

                  Esto plantea varios dilemas:<\/strong><\/p>\n

                  Soberan\u00eda vs. alineamiento:<\/strong> \u00bfPuede un pa\u00eds ejercer plenamente su derecho a la autodeterminaci\u00f3n si lo obligan de facto a elegir entre dos supuestos bloques?
                  Desarrollo vs. dependencia<\/strong>: El nearshoring ofrece crecimiento econ\u00f3mico, pero vincula ese crecimiento a la reindustrializaci\u00f3n estadounidense, no a un proyecto aut\u00f3nomo de desarrollo regional.
                  Narrativa vs. realidad:<\/strong> El lenguaje de \u201calianza entre naciones soberanas\u201d contrasta con la exigencia de lealtad estrat\u00e9gica, que limita la capacidad de los pa\u00edses para diversificar sus relaciones internacionales.<\/p>\n

                  Adem\u00e1s, la estrategia ignora factores estructurales como la desigualdad, la pobreza o la deuda externa, que impulsan tanto la migraci\u00f3n como la apertura a cooperaci\u00f3n con actores no tradicionales. En su lugar, trata estos fen\u00f3menos como problemas de gobernanza o seguridad, no como consecuencias de un orden econ\u00f3mico global asim\u00e9trico.<\/p>\n

                    \n
                  1. El factor chino y su proyecci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina: entre alternativa y nuevo centro<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n

                    El Libro Blanco sobre Seguridad Nacional en la Nueva Era (mayo 2025) y el Libro Blanco sobre Control de Armamentos, Desarme y No Proliferaci\u00f3n (noviembre 2025) articulan una visi\u00f3n estrat\u00e9gica que, a primera vista, ofrece un contrapeso al unilateralismo estadounidense. Frente a la l\u00f3gica de exclusividad hemisf\u00e9rica de la NSS 2025, China propone un modelo de multipolaridad, no injerencia y cooperaci\u00f3n Sur-Sur, materializado en iniciativas como la Iniciativa de Seguridad Global (GSI) y la Franja y la Ruta (BRI).<\/p>\n

                    Seg\u00fan el documento oficial chino, su enfoque se basa en el respeto a la soberan\u00eda, el rechazo a las alianzas militares excluyentes y la defensa del multilateralismo reformado, con las Naciones Unidas como eje. En contraste con la ret\u00f3rica de \u201celecci\u00f3n binaria\u201d de EE.UU., China afirma que cada naci\u00f3n tiene derecho a definir su propio camino de desarrollo, sin imposici\u00f3n ideol\u00f3gica.<\/p>\n

                    Sin embargo, un an\u00e1lisis m\u00e1s profundo \u2014desde una perspectiva cr\u00edtica de la colonialidad del poder\u2014 revela tensiones significativas entre el discurso y la pr\u00e1ctica. La propuesta del gobierno chino, no representa una ruptura epist\u00e9mica con el orden moderno\/colonial, sino una disputa donde se abren perspectivas de varios centros con sus periferias o por el centro del mismo sistema.<\/p>\n

                    6.1. Soberan\u00eda selectiva y la l\u00f3gica del desarrollo-dependencia<\/strong><\/p>\n

                    China defiende el principio de no injerencia, aunque su modelo de cooperaci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina permanece inscrito en la l\u00f3gica del sistema-mundo capitalista. No es ni ser\u00e1 lo mismo que el modelo occidental, pero tampoco posee la fuerza ni la intenci\u00f3n de subvertir las estructuras cl\u00e1sicas del intercambio desigual \u2014una pretensi\u00f3n que, de concretarse, desencadenar\u00eda una confrontaci\u00f3n de consecuencias impredecibles. El gran logro chino es haber sacado a 800 millones de sus ciudadanos de la pobreza bajo la direcci\u00f3n del Partido Comunista, sin dejarse resquebrajar internamente por las externalidades del modelo neoliberal. La potencia totalizante \u2014con apenas 249 a\u00f1os de existencia\u2014 quiso doblegar una civilizaci\u00f3n milenaria y sali\u00f3 trasquilada.<\/p>\n

                    Dicho lo anterior, los pa\u00edses de nuestra regi\u00f3n exportan materias primas estrat\u00e9gicas (litio, cobre, soja, petr\u00f3leo) e importan, a cambio, tecnolog\u00eda, infraestructura y capital chino en condiciones distintas a las impuestas por Occidente, aunque sin romper en esencia los rasgos estructurales del sistema-mundo, por las razones ya expuestas en secciones anteriores.<\/p>\n

                    No obstante, el Libro Blanco de 2025 aporta un matiz crucial: China no se limita a una l\u00f3gica extractivista, sino que institucionaliza su compromiso con la soberan\u00eda tecnol\u00f3gica y energ\u00e9tica del Sur. Ha firmado acuerdos de cooperaci\u00f3n nuclear con m\u00e1s de treinta pa\u00edses, incluidos Argentina y Brasil, e invirti\u00f3 en centros de investigaci\u00f3n y reactores de uso pac\u00edfico, como el de Neuqu\u00e9n. Adem\u00e1s, ha capacitado a personal de Colombia, Per\u00fa, Chile y otros pa\u00edses en desminado humanitario, bioseguridad y respuesta a emergencias, ofreciendo bienes p\u00fablicos reales donde EE.UU. solo impone condicionalidades.<\/p>\n

                    Esto no equivale a una relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n colonial, sino a una asimetr\u00eda funcional distinta: no de imposici\u00f3n ideol\u00f3gica ni de subordinaci\u00f3n racial, sino de cooperaci\u00f3n condicionada por la racionalidad del desarrollo. La responsabilidad de las \u00e9lites latinoamericanas es, en este punto, abierta y clara: no negocian como Estado, sino en nombre de intereses privados o familiares. El Estado act\u00faa como bisagra que enmascara esos intereses tras la fachada de la soberan\u00eda nacional.<\/p>\n

                    Por tanto, no se trata de una \u201ctransferencia de amo\u201d, sino de una reconfiguraci\u00f3n de relaciones de poder que, por primera vez en siglos, no est\u00e1n mediadas por el racismo civilizatorio occidental. Desde la perspectiva de Enrique Dussel, esto no constituye una \u201crelaci\u00f3n entre sujetos \u00e9ticos\u201d plena, pero s\u00ed representa una asimetr\u00eda distinta: no de dominaci\u00f3n militar o ideol\u00f3gica, sino de cooperaci\u00f3n funcional con soberan\u00eda limitada, dada por las condiciones geopol\u00edticas, econ\u00f3micas y culturales que el sistema-mundo capitalista impone a nuestra regi\u00f3n \u2014circunstancias que no son atribuibles ni a China, Rusia ni a ning\u00fan pa\u00eds de los BRICS+. Basta con desglosar el informe de la CEPAL para identificar qui\u00e9nes controlan los flujos de inversi\u00f3n y la matriz de opresi\u00f3n moderna\/colonial en nuestra geograf\u00eda.<\/p>\n

                    6.2. La colonialidad del desarrollo y la racionalidad instrumental<\/strong><\/p>\n

                    La visi\u00f3n china del desarrollo \u2014centrada en la estabilidad, la eficiencia y el crecimiento de alta calidad\u2014 no cuestiona, en principio, la racionalidad instrumental que subyace al capitalismo global. No obstante, su \u00e9nfasis en un Estado fuerte, la planificaci\u00f3n estrat\u00e9gica y el control soberano sobre las palancas del desarrollo, ha posibilitado resultados redistributivos sin precedentes. Esto se evidencia en los casos de China y Vietnam, donde se han logrado avances cualitativos en los \u00e1mbitos industrial y tecnol\u00f3gico, incluso dentro de los l\u00edmites de dicha racionalidad.<\/p>\n

                    En contraste, Am\u00e9rica Latina \u2014por responsabilidad directa de sus \u00e9lites y por las caracter\u00edsticas estructurales de quienes invierten en la regi\u00f3n\u2014 ha sido relegada, en esta misma l\u00f3gica, a la condici\u00f3n de mero espacio de extracci\u00f3n de recursos y mercado de consumo. Se le niega, as\u00ed, su estatus de sujeto hist\u00f3rico portador de derechos colectivos.<\/p>\n

                    Cabe destacar, sin embargo, que la racionalidad instrumental articulada desde Oriente \u2014aun cuando permanece inscrita en din\u00e1micas capitalistas\u2014 no reproduce las formas espec\u00edficas de violencia epist\u00e9mica, racializaci\u00f3n pol\u00edtica ni destrucci\u00f3n cultural que han caracterizado al imperialismo occidental.<\/p>\n

                    6.3. Tercer Mundo y la persistencia de la divisi\u00f3n colonial del trabajo<\/strong><\/p>\n

                    El discurso chino apela al Sur Global como base de legitimaci\u00f3n internacional. Pero, como en su momento se\u00f1alaron Frantz Fanon y Aim\u00e9 C\u00e9saire, la verdadera liberaci\u00f3n de los pueblos colonizados no consiste en cambiar de amo, aclarando las diferencias evidentes entre la propuesta China y la de origen euroc\u00e9ntrico y angl\u00f3fono. Meditando con frialdad y sentido hist\u00f3rico lo existente, si tomamos en cuenta los autores citados Am\u00e9rica Latina y El Caribe, pueden aprovechar este momento de fricciones y reordenamiento: para avanzar con paso decidido: en el debilitamiento y posterior destrucci\u00f3n de la l\u00f3gica de dominaci\u00f3n.<\/p>\n

                    El Libro Blanco de 2025 revela una dimensi\u00f3n \u00e9tica expl\u00edcita que, contrasta con el enfoque de EE.UU.: China ha ratificado el Protocolo Adicional II del Tratado de Tlatelolco, comprometi\u00e9ndose formal y legalmente a no usar ni amenazar con armas nucleares contra ning\u00fan pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Se opone al despliegue de misiles en la regi\u00f3n, critica la militarizaci\u00f3n del Caribe por parte de EE.UU. y rechaza el bloqueo y las sanciones unilaterales.<\/p>\n

                    No se trata de un recurso discursivo: es una pol\u00edtica de no proliferaci\u00f3n y no discriminatoria, en contraste con el \u201cdoble rasero\u201d de Washington, que acusa a Venezuela de \u201cnarcoestado\u201d mientras indulta al narco hondure\u00f1o Orlando Hern\u00e1ndez, expresidente de su pa\u00eds, condenado a 45 a\u00f1os de presidio en las c\u00e1rceles norteamericanas. En las \u00faltimas horas, el presidente Trump, utilizando su red social, ha desnudado no s\u00f3lo sus intenciones con Venezuela, sino su proyecci\u00f3n con el continente \u00ab\u2026hasta que devuelvan a Estados Unidos, todo el petr\u00f3leo, las tierras y otros activos que nos robaron previamente\u00bb. Porque en sus palabras no puede permitir que \u00abun r\u00e9gimen hostil se apodere de nuestro petr\u00f3leo, tierras, ni ning\u00fan otro activo, todo lo cual debe ser devuelto a Estados Unidos INMEDIATAMENTE\u00bb. A confesi\u00f3n de parte\u2026<\/p>\n

                    6.4. India y el Sur Global: entre tradici\u00f3n de no alineaci\u00f3n y horizontes descoloniales<\/strong><\/p>\n

                    La menci\u00f3n al papel creciente de India en Am\u00e9rica Latina \u2014especialmente a trav\u00e9s de su relaci\u00f3n estrat\u00e9gica con Brasil\u2014 no puede reducirse a una mera variable de la competencia geopol\u00edtica entre EE.UU. y China. Como se\u00f1ala Vijay Prashad en Las naciones pobres<\/em>, la India no solo fue uno de los pilares fundadores del Tercer Mundo \u2014junto con Egipto, Indonesia y la desaparecida Yugoslavia\u2014, sino que mantiene viva una corriente intelectual y diplom\u00e1tica cr\u00edtica que cuestiona la l\u00f3gica de subordinaci\u00f3n funcional al orden atl\u00e1ntico.<\/p>\n

                    Esta autonom\u00eda estrat\u00e9gica no es te\u00f3rica, sino pr\u00e1ctica. La reciente visita del presidente Putin a Nueva Delhi, con una comitiva encabezada por el viceprimer ministro Manturov (y no por el canciller Lavrov), envi\u00f3 un mensaje inequ\u00edvoco: la econom\u00eda es la \u201clocomotora\u201d de la relaci\u00f3n bilateral. Esta priorizaci\u00f3n responde a una racionalidad soberana que, lejos de ser una alianza autom\u00e1tica contra Occidente, es una apuesta por diversificar y asegurar sus propios intereses nacionales.<\/p>\n

                    India, hist\u00f3ricamente no alineada, mantiene simult\u00e1neamente relaciones estrat\u00e9gicas con EE.UU. (a trav\u00e9s del Quad) y con Rusia (como su principal abastecedor de armamento durante d\u00e9cadas). Esta \u201cambig\u00fcedad estrat\u00e9gica\u201d no es contradicci\u00f3n, sino resistencia inteligente: Nueva Delhi se niega a ser arrastrada a un bloque unipolar y negocia su margen en la intersecci\u00f3n de potencias.<\/p>\n

                    6.5. Rusia: el tercer pilar del Sur Global y su articulaci\u00f3n con India<\/strong><\/p>\n

                    Si bien China propone una arquitectura de seguridad alternativa y Estados Unidos impone una l\u00f3gica de exclusividad hemisf\u00e9rica, Rusia ha emergido como el tercer pilar del reordenamiento multipolar, no por su capacidad econ\u00f3mica \u2014claramente inferior a la de China, aunque, seg\u00fan el FMI y el Banco Mundial, con datos del \u00a02024 es la cuarta econom\u00eda en t\u00e9rminos de PIB y paridad de poder adquisitivo (PPA)\u2014, se trata m\u00e1s bien de su autonom\u00eda estrat\u00e9gica, su capacidad disuasoria nuclear y su f\u00e9rrea voluntad de resistir el cerco occidental, demostrada en el conflicto con la OTAN en Ucrania.<\/p>\n

                    La relaci\u00f3n entre Rusia e India es mucho m\u00e1s que una conveniencia t\u00e1ctica. La entrevista del embajador M. K. Bhadrakumar con Glenn Diesen aporta una visi\u00f3n privilegiada desde el establishment diplom\u00e1tico indio, revelando una cooperaci\u00f3n profunda y multifac\u00e9tica que va m\u00e1s all\u00e1 de la defensa y la energ\u00eda:<\/p>\n

                    Econom\u00eda y comercio: ambas naciones se han fijado una meta de comercio bilateral de 100\u202f000 millones de d\u00f3lares.
                    Industria y agricultura: asociaci\u00f3n estrat\u00e9gica para producir fertilizantes en India con insumos rusos.
                    Mano de obra y demograf\u00eda: acuerdo para que 100\u202f000 trabajadores indios calificados se desplieguen en Rusia.
                    \u00c1rtico y log\u00edstica: India busca acceso a la Ruta Mar\u00edtima del Norte con apoyo ruso.<\/p>\n

                    Esta tr\u00edada \u2014China, Rusia e India\u2014, aunque internamente tensa, representa un n\u00facleo multipolar que desaf\u00eda la narrativa binaria de la NSS 2025. No se trata de un bloque monol\u00edtico, sino de alianzas situacionales basadas en la no injerencia y el respeto a la soberan\u00eda, principios que, desde la perspectiva descolonial, recuperan la memoria del Tercer Mundo como sujeto colectivo.<\/p>\n

                    En conjunto, la alianza Rusia-India, reforzada por su respectiva relaci\u00f3n con China, no busca ser antiestadounidense, sino antihegem\u00f3nica: rechaza la concentraci\u00f3n de poder y defiende un mundo en el que la soberan\u00eda no sea una concesi\u00f3n, sino un derecho inalienable. Y en esa labor, como destaca el embajador Bhadrakumar, la India funge como puente diplom\u00e1tico y econ\u00f3mico, capaz de movilizar consensos en foros como los BRICS+ o la CELAC, y de demostrar que, incluso frente a la presi\u00f3n de Washington, la dignidad de un pa\u00eds se mide por su capacidad de decir \u00abno\u00bb.<\/p>\n

                      \n
                    1. Conclusiones: entre la farsa de la bipolaridad y la posibilidad de una soberan\u00eda pluripolar\u00a0<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n

                      La lectura conjunta de la National Security Strategy 2025 de Estados Unidos y del informe La Inversi\u00f3n Extranjera Directa en Am\u00e9rica Latina y el Caribe, 2025 de la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe (CEPAL) revela una contradicci\u00f3n de base: la narrativa de Washington no describe la realidad, sino que busca imponerla. La NSS 2025 no responde a una competencia real con China en el hemisferio, sino a una estrategia de contenci\u00f3n discursiva, dise\u00f1ada para criminalizar cualquier intento de autonom\u00eda y mantener a la regi\u00f3n dentro de los l\u00edmites aceptables del orden imperial.<\/p>\n

                      En contraste, el Libro Blanco de seguridad nacional de China reafirma principios de no injerencia, respeto a la soberan\u00eda y rechazo a alianzas militares excluyentes \u2014una l\u00f3gica que, sin ser emancipatoria, s\u00ed abre espacio para la pluralidad en un mundo que se resiste a la totalidad imperial.<\/p>\n

                      Los n\u00fameros son contundentes. En 2024, Estados Unidos represent\u00f3 el 38\u202f% de la inversi\u00f3n extranjera directa en Am\u00e9rica Latina y el Caribe, seguido por la Uni\u00f3n Europea con el 15\u202f%. China, en cambio, apenas alcanz\u00f3 el 2\u202f% seg\u00fan la balanza de pagos, y 4,85\u202f% seg\u00fan estimaciones alternativas. Rusia e India, por su parte, no figuran siquiera en los rankings oficiales, no porque no existan v\u00ednculos, sino porque su presencia se expresa en formas que el aparato estad\u00edstico occidental no reconoce como \u201cinversi\u00f3n\u201d: acuerdos de cooperaci\u00f3n t\u00e9cnica, l\u00edneas de cr\u00e9dito soberanas, transferencia de tecnolog\u00edas sensibles (como energ\u00eda nuclear) o sistemas de pago alternativos. Este silencio metodol\u00f3gico no es inocente: es funcional al discurso hegem\u00f3nico.<\/p>\n

                      Frente a esta asimetr\u00eda, la NSS 2025 construye un \u201cenemigo externo\u201d \u2014China, Rusia, el BRICS+\u2014 no por su peso real en la regi\u00f3n, sino por su potencial simb\u00f3lico de legitimar otra forma de inserci\u00f3n internacional: no subordinada, no extractivista en clave de sumisi\u00f3n territorial, no racialmente jerarquizada. La demonizaci\u00f3n del Sur Global responde, entonces, a una l\u00f3gica preventiva: si los pa\u00edses latinoamericanos descubren que pueden negociar con m\u00faltiples centros sin pedir permiso a Washington, el mito del \u201cpatio trasero\u201d colapsa.<\/p>\n

                      Sin embargo, la mayor traba a la soberan\u00eda no est\u00e1 en el exterior, sino en el interior. Las \u00e9lites latinoamericanas \u2014euroc\u00e9ntricas, olig\u00e1rquicas, en muchos casos clept\u00f3cratas\u2014 han convertido la pol\u00edtica exterior en una extensi\u00f3n de sus circuitos financieros privados. Ellas no negocian en nombre de los pueblos, sino en defensa de sus privilegios de clase y su identidad colonial. Por eso, incluso cuando los flujos de inversi\u00f3n permiten margen de maniobra \u2014como demuestra la diversificaci\u00f3n de socios en Brasil, M\u00e9xico o Chile\u2014, ese margen se consume en el inter\u00e9s privado, no en el proyecto nacional.<\/p>\n

                      Pero existen excepciones que iluminan otro camino. Se trata de propuestas no exentas de dificultades, incluso en el \u00e1mbito local demonizadas: tanto Venezuela, Nicaragua y Cuba, en sus relaciones econ\u00f3micas con China, Rusia o el BRICS+, no han sido mediadas por la oligarqu\u00eda local ni por la l\u00f3gica del enclave. Al contrario: han servido como mecanismos de resistencia frente al bloqueo, como herramientas de defensa de la soberan\u00eda energ\u00e9tica, como espacios de cooperaci\u00f3n en salud, ciencia, y como alternativas ante la exclusi\u00f3n financiera impuesta por el orden unipolar. Estas alianzas, aunque limitadas por asimetr\u00edas estructurales, han tenido un sentido popular y antiimperialista, no mercantil ni privatista.<\/p>\n

                      Esto no significa idealizar a Pek\u00edn, Mosc\u00fa o Nueva Delhi. Sus intereses son estrat\u00e9gicos, no mesi\u00e1nicos. Pero ninguno de ellos impone una civilizaci\u00f3n, ninguno pretende borrar nuestras memorias, nuestras lenguas o nuestras formas de vida. En contraste, el proyecto angl\u00f3fono \u2014racializado, expansionista, genocida en Gaza y Ucrania\u2014 s\u00ed busca anular la alteridad. Incluso reivindicando como propio, los recursos, la tierra, de otras naciones como el caso espec\u00edfico de Venezuela en el continente. Este ejemplo, que es parte de discusi\u00f3n y debate, deja muy claro que sus argumentaciones en base al terrorismo, narcotr\u00e1fico, dictaduras, gobiernos aut\u00f3cratas u hostiles, tienen un claro objetivo: el saqueo y despojo de nuestros recursos. Por eso, no se trata de elegir entre imperios, sino de reconocer que solo uno de ellos niega el derecho a la diferencia y a la soberan\u00eda.<\/p>\n

                      La encrucijada, entonces, no es entre Washington o Pek\u00edn. Es entre la reproducci\u00f3n del orden colonial desde adentro y la construcci\u00f3n de una soberan\u00eda pluripolar desde los pueblos. Mientras las decisiones sobre el destino nacional se sigan tomando en los clubes privados, en las cuentas offshore y en los salones donde se negocia el bot\u00edn con la alica\u00edda gran potencia, ninguna arquitectura multipolar lograr\u00e1 transformar la dependencia en autonom\u00eda.<\/p>\n

                      Pero si los pueblos recuperan el control del Estado \u2014no como aparato represivo, sino como instrumento de emancipaci\u00f3n\u2014, Am\u00e9rica Latina puede dejar de ser periferia funcional y convertirse en sujeto hist\u00f3rico de un nuevo orden civilizatorio. De ese modo, es posible romper la l\u00f3gica misma de centros y periferias, como lo ense\u00f1\u00f3 Enrique Dussel.<\/p>\n

                      El documento comienza con una estrofa de la obra Fulgor y Muerte de Joaqu\u00edn Murieta, escrita en 1967. Su contexto hist\u00f3rico es tremendo: los golpes de Estado en Brasil de 1964, en Rep\u00fablica Dominicana en 1965, el incremento de la intervenci\u00f3n militar en Vietnam por parte del gobierno norteamericano, utilizando bombardeos masivos. Neruda responde desde su esfera de incidencia escribiendo su \u00fanica obra de teatro, donde exalta la figura del bandido latino que se opone a la barbarie imperial angl\u00f3fona.<\/p>\n

                      \u00bfCu\u00e1nta falta nos hace subvertir el orden epist\u00e9mico, pol\u00edtico y social vigente desde nuestros espacios?
                      \u00bfCu\u00e1nta falta nos hace entender nuestro enclaustramiento, nuestras limitaciones coloniales instaladas que dificultan incluso las reflexiones m\u00e1s apremiantes?<\/p>\n

                      La segunda emancipaci\u00f3n ya tiene su adversario: no son los pa\u00edses que, con intereses propios, pero sin pretensi\u00f3n de anular nuestra alteridad, abren espacios para nuestra autonom\u00eda. El enemigo est\u00e1 en el modelo que desde 1492 impone una civilizaci\u00f3n \u00fanica \u2014racializada, extractivista, genocida en sus m\u00e1rgenes\u2014 y que hoy, bajo el disfraz de \u201calianza\u201d o \u201cseguridad\u201d, sigue negando a nuestros pueblos el derecho a existir en plural.<\/p>\n

                      Bibliograf\u00eda
                      <\/strong>Documentos base oficiales<\/strong><\/p>\n

                      United States Government. (2025). National Security Strategy of the United States of America \u2013 November 2025. Washington, D.C.: The White House.
                      Rep\u00fablica Popular China. (2025). Control de Armamentos, Desarme y No Proliferaci\u00f3n de China en la Nueva Era. https:\/\/www.politica-china.org\/control-de-armamentos-desarme-y-no-proliferacion-de-china-en-la-nueva-era\/
                      Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe (CEPAL). (2025). La inversi\u00f3n extranjera directa en Am\u00e9rica Latina y el Caribe, 2025 (LC\/PUB.2025\/7-P\/Rev.1). Santiago: Naciones Unidas.<\/p>\n

                      Fuentes complementarias<\/strong><\/p>\n

                      Bhadrakumar, M. K. (2025, 7 de diciembre). Entrevista sobre la reuni\u00f3n hist\u00f3rica entre Rusia e India y la reconfiguraci\u00f3n del comercio mundial. Entrevista con Glenn Diesen. Recuperado de https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=SNxJ9ED8w_k
                      C\u00e9saire, Aim\u00e9. (1950). Discurso sobre el colonialismo. Par\u00eds: Pr\u00e9sence Africaine.
                      Cid, Omar. (2025, 28 de agosto). Venezuela: el narcotr\u00e1fico y la geopol\u00edtica del Caribe. Cr\u00f3nica Digital.
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                      Trump, Donald (Dic.16.2025)
                      Rapid Response 47 en X: \u00abhttps:\/\/t.co\/QS8Whosuml\u00bb \/ X<\/a><\/p>\n

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                      *Escritor y analista pol\u00edtico, miembro del Consejo Editorial de Cr\u00f3nica Digital<\/p>\n

                      Cr\u00f3nica Digital
                      Santiago de Chile, 17 de diciembre del 2025<\/p>\n<\/p><\/div>\n\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"

                      Por Omar Cid* \u00a0 \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el atrevido jinete \u00bfVengando a su pueblo y su gente? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el solitario…<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8514,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8513","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8513","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=8513"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/8513\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/8514"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=8513"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=8513"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/noticieroaustral.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=8513"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}