El Presidente electo, José Antonio Kast, presentó este sábado la lista definitiva de los 39 subsecretarios y 16 delegados presidenciales que integrarán el “gobierno de emergencia” a partir del 11 de marzo. El anuncio, que se concretó tras ajustes en la agenda por la gira internacional del mandatario electo, reveló una composición que combina perfiles técnicos, figuras jóvenes y una fuerte presencia de independientes vinculados al Partido Republicano. Los nombramientos han generado una respuesta diversa en el espectro político, destacando la búsqueda de experiencia administrativa y señales de continuidad con el sector del piñerismo en áreas clave.
En la Región de Valparaíso, la designación de Manuel Millones como delegado presidencial fue recibida con un inusual respaldo transversal por parte de parlamentarios del oficialismo saliente. Figuras del Frente Amplio y del Partido Socialista destacaron la trayectoria y la disposición al diálogo de Millones, valorando su conocimiento en materias de descentralización. Los legisladores recalcaron que, pese a las diferencias ideológicas, el nombramiento representa una oportunidad para avanzar en la colaboración regional, destacando también otros nombres técnicos en carteras como Hacienda e Interior que podrían otorgar estabilidad a la transición.
No obstante, la conformación de la “segunda línea” de Kast no estuvo exenta de cuestionamientos y suspicacias. Desde el Partido Socialista y el Partido Comunista surgieron críticas respecto a la idoneidad de algunos perfiles, como el del futuro subsecretario del Interior, Máximo Pavez, por su trayectoria profesional previa en el ámbito judicial. Asimismo, sectores de la Democracia Cristiana acusaron una hegemonía del Partido Republicano, señalando que las fuerzas tradicionales de Chile Vamos habrían sido reducidas a una mínima expresión frente a la avanzada de independientes estrechamente ligados al pensamiento del presidente electo.
Los parlamentarios de oposición al gobierno entrante adelantaron que ejercerán una fiscalización rigurosa desde el primer día, poniendo énfasis en los estándares éticos y la probidad administrativa. Mientras algunos sectores valoran la paridad y la renovación generacional en subsecretarías como la de la Mujer, otros advierten sobre el riesgo de un exceso de carga ideológica en las políticas públicas. Con estas designaciones, el gobierno de Kast termina de configurar su estructura de mando, quedando a la espera de la ceremonia de traspaso para iniciar la ejecución de su programa bajo la atenta mirada de un Congreso que se anticipa fragmentado. (NP-Gemini-Emol)
