El presidente electo, José Antonio Kast, ha instruido a su equipo de transición que la ceremonia de asunción del próximo 11 de marzo proyecte el inicio de un “gobierno de emergencia”. El diseño de la jornada busca combinar un carácter de estadista, con énfasis en la recuperación de los símbolos republicanos y valores patrios, para enfrentar de manera inmediata las crisis de seguridad, economía y migración ilegal que afectan al país. Entre los gestos simbólicos confirmados destacan el retorno del uso de la corbata, la restitución de la figura de la primera dama con Pía Adriasola y el juramento bajo una invocación religiosa.
La planificación estratégica, coordinada desde la “Moneda chica” en calle La Gloria, contempla que tras la ceremonia en el Congreso y el almuerzo tradicional en Cerro Castillo, el mandatario se recluya en el Palacio de La Moneda para la firma urgente de un paquete de medidas. Este plan inicial, denominado “Desafío 90”, incluye aproximadamente 40 cambios reglamentarios y 25 proyectos de ley breves destinados a reducir la inseguridad y dinamizar la economía mediante la baja de impuestos corporativos del 27% al 23% y la tipificación del ingreso ilegal como delito.
En el ámbito internacional, el cambio de mando contará con una amplia convocatoria de líderes mundiales, varios de ellos invitados personalmente por Kast en sus giras recientes. Han confirmado su asistencia figuras como el rey Felipe VI de España, el secretario de Estado de EE. UU. Marco Rubio, y mandatarios de la región como Javier Milei y Nayib Bukele. Además, se espera la presencia de representantes del Grupo Libertad y Democracia y de los expresidentes chilenos, reforzando el tono institucional que la nueva administración desea imprimir al evento.
El ingreso de Kast a Santiago se realizará en el tradicional Ford Galaxie 500 XL, culminando con un discurso en la Plaza de la Constitución frente a una explanada donde se espera un predominio exclusivo de banderas nacionales. El equipo estratégico del presidente electo subraya que esta puesta en escena responde a la necesidad de conectar con un electorado transversal que exige soluciones rápidas, buscando evitar un desgaste temprano y asegurar la gobernabilidad desde el primer día de gestión. (NP-Gemini-La Tercera)
