El Gobierno de José Antonio Kast enfrenta un complejo escenario de popularidad tras cumplirse los primeros catorce días de su administración. Diversos sondeos de opinión, entre ellos Cadem, Panel Ciudadano-UDD, Data Influye y Black & White, revelan un descenso significativo en el respaldo ciudadano, situando la aprobación presidencial en un rango que oscila entre el 41% y el 36%, marcando el fin prematuro de la denominada “luna de miel” política.
La principal causa de este retroceso se atribuye al reciente incremento en el precio de los combustibles, derivado de cambios administrativos en el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco). Esta medida ha generado preocupación en la ciudadanía no solo por el impacto directo en los automovilistas, sino por el encarecimiento de la cadena productiva y su eventual traspaso a precios de alimentos y servicios básicos. Ante las críticas, el Mandatario defendió la decisión señalando que no buscará “comprar popularidad” mediante el endeudamiento fiscal.
A este flanco económico se suman cuestionamientos en el área de seguridad pública, uno de los pilares de su programa de gobierno. La implementación de un recorte presupuestario del 3% en diversas carteras, que afecta a planes como “Calles Sin Violencia” y el combate al crimen organizado, ha generado incertidumbre sobre la capacidad de respuesta del Ejecutivo. Asimismo, la gestión de la ministra del Interior, Trinidad Steinert, ha estado bajo la lupa tras la salida de la subdirectora de Inteligencia de la PDI en medio de investigaciones judiciales complejas.
Expertos y analistas políticos coinciden en que, si bien el costo del alza de bencinas era un factor calculado por La Moneda, la velocidad del desgaste se ha visto acelerada por dificultades en la estrategia comunicacional y una percepción de falta de empatía en las vocerías. El desafío inmediato para el oficialismo será retomar la agenda en seguridad y reactivación económica para contener la caída y estabilizar su base de apoyo frente a una oposición que comienza a capitalizar el descontento social. (NP-Gemini-Emol)