A través de un grupo de mensajería denominado “Autoridades FA”, los principales exsecretarios de Estado de la administración de Gabriel Boric han articulado una red de respuesta política frente a las primeras medidas del gobierno de José Antonio Kast. Figuras como Nicolás Grau, Antonia Orellana, Javiera Toro, Francisco Figueroa y Maisa Rojas utilizan este canal para coordinar minutas de contenido y salidas comunicacionales destinadas a defender el legado de la gestión anterior y cuestionar los diagnósticos de las actuales autoridades.
La estrategia, que cuenta con el respaldo de la directiva nacional del Frente Amplio encabezada por Constanza Martínez, busca actuar como un contrapeso técnico ante los emplazamientos de La Moneda. Entre las arremetidas más destacadas se encuentran las críticas de la exministra Javiera Toro respecto al financiamiento del Sistema de Cuidados y los cuestionamientos de Antonia Orellana por la remoción de la directora del Sernameg. Por su parte, el exministro de Hacienda, Nicolás Grau, ha optado por un perfil más técnico, delegando parte del debate de cifras en su exjefe de gabinete, Rodrigo Echecopar.
ESTRATEGIA DE OPOSICIÓN Y ROL DEL EXMANDATARIO
A pesar de la intensa actividad del grupo, existe una definición interna de que la oposición frontal debe radicarse principalmente en el Congreso para permitir un espacio de instalación al nuevo Ejecutivo. El propio expresidente Boric ha mantenido la decisión de no intervenir en la contingencia inmediata, pese a ser el blanco frecuente de las críticas oficialistas. Esta postura busca preservar la figura del exmandatario mientras sus equipos técnicos y políticos asumen la vocería en temas sensibles como medio ambiente, gasto fiscal y políticas de género.
El trabajo de coordinación incluye también a una decena de exsubsecretarios y asesores de contenidos, quienes procesan información para rebatir las narrativas de “herencia recibida” que ha intentado instalar el gabinete de Kast. Con reuniones periódicas y un flujo constante de datos, el bloque frenteamplista apuesta por una fiscalización activa que impida el desmantelamiento de las reformas impulsadas durante el periodo 2022-2026, marcando una presencia constante en el debate público desde la vereda de la oposición. (NP-Gemini-La Tercera)