A 24 horas de la presentación formal de la Acusación Constitucional (AC) en su contra, el exministro de Energía, Diego Pardow (Frente Amplio), aún no ha podido ser notificado personalmente por la Cámara de Diputados, un trámite crucial para dar inicio a los plazos legales del libelo. Esta demora complica los planes de la oposición, que busca que la AC sea votada en la Sala de la Cámara antes de las elecciones del 16 de noviembre.
Según la terminología jurídica, Pardow hasta este martes “no ha sido habido”. La dificultad radica en que la ley exige que la notificación sea personal, ya sea en su domicilio particular o en su oficina. Al no ejercer como secretario de Estado, el Ministerio de Energía ya no es un lugar válido, y el funcionario de la Cámara —que actúa como ministro de fe— no ha podido ubicarlo en su residencia.
Ante este escenario, la Cámara recurrirá a las disposiciones del Código de Procedimiento Civil, que permiten que, si el acusado no es hallado en dos días distintos, la notificación se entregue a cualquier adulto en el domicilio o, en su defecto, se fije un aviso en la puerta. Autoridades de la Cámara anticipan que este procedimiento se materializará «sí o sí este miércoles», incluso entregando el escrito a un conserje o pasándolo debajo de la puerta.
La demora en el trámite ha provocado la irritación de la oposición, que acusa una maniobra dilatoria. Diputados de la UDI, como Jorge Alessandri, acusaron derechamente al Gobierno de «esconder» al exministro, quien está siendo asesorado jurídicamente por La Moneda y el abogado Francisco Cox. Alessandri instó a Pardow a «dar la cara» y a comportarse como un exministro de Estado.
El diputado Gustavo Benavente coincidió en que se trata de «maniobras dilatorias» para evitar que la acusación se vote antes de los comicios. Su par, Sergio Bobadilla, calificó la acción como uno de los «actos más opacos» de la administración de Boric, señalando que el consejo de desaparecer solo busca que Pardow no enfrente su responsabilidad política a tiempo.
