El panorama minero nacional vivió un hito este lunes con la conformación del directorio de Nova Andino Litio SpA, la sociedad público-privada que explotará el litio hasta el año 2060. A la cabeza de este nuevo «gigante» ha sido nombrado Máximo Pacheco, quien actualmente preside el directorio de Codelco, cargo que dejará en mayo tras la asunción de José Antonio Kast.
Pacheco concentrará durante los próximos meses un poder inédito en la minería chilena, liderando simultáneamente la mayor productora de cobre del mundo y la nueva sociedad del litio. Ante las dudas sobre su remuneración, fuentes ligadas a la estatal confirmaron que el exministro renunció a percibir el sueldo en Nova Andino mientras se mantenga a la cabeza de Codelco, donde recibe una dieta líquida mensual cercana a los $7,9 millones.
El directorio de la nueva sociedad contará además con figuras de peso:
Por Codelco: Josefina Montenegro y el ex-canciller Alfredo Moreno.
Por SQM: Ricardo Ramos (quien será vicepresidente), Hernán Uribe y Manuel Ovalle.
TORMENTA EN EL CONGRESO
Pese a su experiencia técnica, el nombramiento de Pacheco no fue bien recibido en el Parlamento, especialmente por las dudas que aún persisten sobre el acuerdo directo con SQM y la auditoría «inédita» que lleva adelante la Contraloría General de la República.
Las críticas han sido transversales en los sectores de oposición:
Conflicto de interés: El diputado Johannes Kaiser calificó como «inaceptable» que quien negoció la prolongación de la concesión termine presidiendo la empresa resultante.
Criterios políticos: Desde el Partido Republicano, el diputado Benjamín Moreno cuestionó que se utilicen cargos estratégicos para asegurar posiciones a figuras políticas antes del cambio de gobierno, sugiriendo la necesidad de concursos públicos.
Plazos: El presidente de la comisión de Minería, Marco Antonio Sulantay (UDI), advirtió que sería «inaceptable» que la titularidad de Pacheco en Nova se extienda más allá de su salida de Codelco en mayo.
El mandato de Pacheco en la nueva filial del litio dura dos años, y aunque el próximo gobierno podría intentar removerlo, las mayorías actuales dentro de la instancia directiva —quienes lo ratificaron en el cargo— harían compleja una sustitución inmediata. (NP-Gemini-Emol)
