El Presidente Gabriel Boric endureció este jueves su postura frente al fallo del Cuarto Tribunal Oral en Lo Penal de Santiago que absolvió a Claudio Crespo, exuniformado imputado por las lesiones que cegaron a Gustavo Gatica en 2019. Durante un acto por el 50° aniversario de la Vicaría de la Solidaridad, y en presencia de la presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, el mandatario calificó la resolución como un acto de «impunidad». Pese a reconocer que no le corresponde referirse a los detalles técnicos, Boric insistió en que «debe haber justicia» cuando se establece que una persona le quitó la vista a otra.
El veredicto judicial, sin embargo, fue unánime al establecer que Crespo actuó bajo el amparo del derecho, ejerciendo un uso legítimo y proporcional de la fuerza frente a agresiones «actual y potencialmente letales». El tribunal destacó que, al momento del disparo (18:07 horas), el contingente policial sufría ataques con bombas molotov y que el propio Gustavo Gatica participaba activamente en el lanzamiento de piedras, refugiándose tras una estructura metálica robada. La justicia determinó que no hubo dolo ni exceso, sino una respuesta a una masa de manifestantes agresivos en un contexto de repliegue policial.
Esta nueva intervención del Jefe de Estado genera tensión con el Poder Judicial, especialmente al producirse frente a la máxima autoridad de la Corte Suprema. Analistas recuerdan que el tono de Boric evoca sus tiempos como diputado, cuando calificó de «brutal asesinato» un caso de legítima defensa en Panguipulli o de «barbarie» el episodio del puente Pío Nono, procesos que terminaron con los carabineros imputados absueltos por los tribunales. Este emplazamiento ocurre, además, en una semana compleja para el Ejecutivo tras el vuelco en el caso de Julia Chuñil, cuya muerte fue atribuida inicialmente por el Presidente a un atentado ambientalista, siendo desmentido luego por la Fiscalía como un parricidio.
La sentencia definitiva del caso Gatica se conocerá el próximo 13 de mayo. Mientras tanto, el oficialismo y la oposición mantienen un duro enfrentamiento por lo que el sector de derecha considera una «presión indebida» a la independencia judicial. Desde La Moneda, la defensa del mandatario se centra en que sus palabras apelan a principios éticos y al sufrimiento de la víctima, aunque en la práctica cuestionan el fondo de una resolución que determinó que, si bien el disparo vino de la escopeta de Crespo, este se enmarcó dentro de los límites de la ley. (NP-Gemini-Ex Ante)
