En medio de la campaña diplomática para que la expresidenta Michelle Bachelet asuma la Secretaría General de las Naciones Unidas, ha surgido una preocupante revelación sobre el estado de las finanzas chilenas ante el organismo. Chile mantiene compromisos financieros pendientes que ascenderían a cerca de 10 millones de dólares, correspondientes a cuotas regulares de diversas instituciones internacionales. Esta morosidad ha generado inquietud en los círculos diplomáticos, ya que el país busca liderar la organización mientras arrastra deudas significativas en sus aportes obligatorios.
La situación se originó tras un proceso de descentralización en el pago de las cuotas, donde la responsabilidad se repartió entre diversos ministerios que finalmente no pudieron asumir los compromisos económicos. Ante este escenario, la tarea de regularizar los pagos debió regresar a la Cancillería, que ahora debe gestionar un monto acumulado durante varios años. Entre las áreas más críticas se encuentran los aportes destinados a las operaciones de paz internacionales, fundamentales para el mantenimiento de la seguridad global y la imagen exterior del país.
Uno de los puntos que más atención ha captado es el déficit en los pagos al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El país presenta deudas específicas en sus contribuciones al Presupuesto Ordinario, al Fondo de Operaciones y al Fondo de Cooperación Técnica de dicha entidad. La falta de regularización en este organismo técnico es vista con especial cuidado por los expertos, dado el rol estratégico que cumple Chile en la región en materias de tecnología y seguridad nuclear.
Esta crisis financiera interna se produce en un contexto de estrés presupuestario para la diplomacia chilena en 2026, donde el presupuesto del Ministerio de Relaciones Exteriores enfrenta una variación real de cero por ciento. El equipo del presidente electo ha manifestado su preocupación por esta “deuda de arrastre”, la cual podría condicionar la agenda internacional y la efectividad de las misiones chilenas en el extranjero. La regularización de estos montos será una de las prioridades inmediatas para el futuro canciller Francisco Pérez Mackenna al asumir el cargo. (NP-Gemini-Emol)
