El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, respaldó la decisión del Ejecutivo de enviar asistencia humanitaria a Cuba, enfrentando los cuestionamientos provenientes de la oposición y de sectores de la Democracia Cristiana. El secretario de Estado calificó de “indolentes” a quienes critican el gesto, subrayando que la medida no responde a afinidades ideológicas con el régimen de la isla —del cual se declaró crítico—, sino a una convicción ética frente a la crisis que atraviesan las familias cubanas. Elizalde enfatizó que Chile ha mantenido una política coherente de ayuda en contextos similares, como en Ucrania y Gaza, y recordó la colaboración médica que Cuba brindó al país tras el terremoto de 2010.
Desde el Palacio de La Moneda, el gobierno aclaró que la ayuda está dirigida al pueblo cubano y no a su administración, por lo que la entrega de recursos se canalizará a través de organismos multilaterales de las Naciones Unidas. Este mecanismo busca dar garantías de transparencia y asegurar que los insumos lleguen directamente a la población civil. El titular de Interior insistió en que las diferencias políticas con un gobierno no deben traducirse en indiferencia ante las necesidades básicas de sus ciudadanos, apelando a no perder el sentido de humanidad en el debate internacional.
Por su parte, la ministra de la Mujer, Antonia Orellana, descartó que esta determinación fuera producto de presiones ejercidas por el Partido Comunista, señalando que el único marco de acción es el derecho internacional humanitario. Orellana reforzó los argumentos del oficialismo al recordar que incluso bajo administraciones de derecha se ha aceptado y gestionado ayuda proveniente de la isla sin que ello implicara un cambio en la postura diplomática. Con este despliegue, el gabinete busca blindar una decisión que ha generado roces con el Congreso en las semanas previas al cambio de mando.
CUBA RECIBE AYUDA HUMANITARIA DE MÉXICO Y CHILE
Dos buques de la Marina mexicana arribaron este jueves al puerto de La Habana cargados con 800 toneladas de alimentos y productos de primera necesidad. El embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez, agradeció el gesto que busca paliar la crítica situación que atraviesa la isla debido al desabastecimiento de combustible y bienes básicos. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reafirmó su postura de actuar como mediadora en un eventual diálogo entre Cuba y Estados Unidos, criticando las recientes sanciones impuestas por Washington que han agravado la vulnerabilidad humanitaria de la población cubana.+1
Por su parte, el Gobierno de Chile confirmó que se sumará a los esfuerzos internacionales enviando su propio paquete de asistencia a través del programa “Chile contra el hambre y la pobreza”. El canciller Alberto van Klaveren enfatizó que la decisión responde exclusivamente a razones humanitarias ante los prolongados cortes de energía y la falta de alimentos, descartando que existan motivaciones políticas o presiones de partidos internos. El ministro subrayó que el compromiso del Estado es con el bienestar de la ciudadanía cubana, más allá de la postura que se tenga sobre el régimen actual.
La situación en la isla ha empeorado drásticamente tras la pérdida del respaldo energético de Venezuela y el endurecimiento de las restricciones por parte de la administración estadounidense. Las nuevas sanciones no solo afectan directamente a Cuba, sino que incluyen amenazas de aranceles a naciones que suministren petróleo, lo que ha generado una alerta regional sobre una posible catástrofe humanitaria. Ante este escenario, México y Chile han optado por canalizar ayuda directa para mitigar el impacto de la crisis en las familias de la pequeña nación caribeña. (NP-Gemini-La Tercera)
