
El presidente del Partido Republicano y senador electo Arturo Squella manifestó hace unos días su rechazo a la decisión del Presidente Gabriel Boric de enviar ayuda humanitaria a Cuba. Al respecto, señaló que “si es que el gobierno quiere dar una ayuda de verdad, lo que tiene que hacer es respaldar las iniciativas de la comunidad internacional que pongan fin de una vez a una de las dictaduras más crudas y violentas que ha tenido que sufrir un pueblo latinoamericano durante los últimos 100 años”.
De sus palabras surgen un conjunto de interrogantes que sería positivo pudiera esclarecer.
1. ¿Cuáles son las iniciativas de “la comunidad internacional” para poner fin al Gobierno de Cuba, a las cuales se está refiriendo? Porque lo que se conoce es la decisión unilateral de la Administración Trump de extender el bloqueo contra Cuba al suministro de combustible, en una medida cuestionada por las Naciones Unidas. Y Estados Unidos, que se sepa, no es “la comunidad internacional”.
2. ¿Piensa que la inmensa mayoría de los países de la Tierra que ha rechazado nada menos que en 33 ocasiones el bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba no forma parte de “la comunidad internacional”? El promedio de votos a favor de poner fin a la medida unilateral de Estados Unidos es 168 y el promedio en contra es tres. El año pasado, la Administración Trump logró su mejor resultado: siete votos contra 165.
3. ¿Piensa que “la comunidad internacional” se reduciría a Albania, Paraguay, Islas Marshal, Uzbekistán, Palaos, Macedonia del Norte, Ucrania, Argentina e Israel, que son los países que han votado a favor del bloqueo a lo menos una vez en la Asamblea de la ONU? Por cierto, a la lista habría que agregar a Brasil, que votó por única vez el 2019, cuando gobernaba Jair Bolsonaro.
4. ¿Sostiene que los Gobiernos que el Presidente electo José Antonio Kast considera aliados, como El Salvador (con su Presidente Nayib Bukele) e Italia (con la Primera Ministra Giorgia Meloni), no forman parte de “la comunidad internacional” pues sus Estados han mantenido en forma invariable el rechazo al bloqueo estadounidense en la Asamblea General de la ONU? De hecho, Kast se reunió recientemente con ambos, poco después que El Salvador e Italia volvieron a pronunciarse contra el bloqueo en Naciones Unidas? Lo mismo podría preguntarse respecto de otros países con gobiernos de derecha, como Ecuador, Grecia o Japón.
5. ¿Sugiere que es reprochable la conducta del ex Presidente Sebastián Piñera, quien en sus dos Administraciones mantuvo la histórica postura del Estado chileno de rechazar en las Naciones Unidas el bloqueo contra Cuba?
6. ¿Pretende afirmar que esas “iniciativas de la comunidad internacional” para poner fin al Gobierno de Cuba pasan por desencadenar una crisis humanitaria en la Isla, afectando sobre todo a la población civil, incluyendo menores de edad y personas enfermas, estrangulando a ese país dejandolo sin alimentos, sin medicinas, sin transporte? En ese sentido, ¿considera que “todo vale” y que “todas las formas de lucha” son legítimas? ¿No existirían límites éticos y morales para enfrentar una dictadura?
7. ¿Considera que fue un error la postura contraria al bloqueo del Papa Juan Pablo II? Si ello es así, no hay duda que sería una gran noticia conocer aquella opinión de parte de una figura política que se dice católica, defensor de los “valores tradicionales”, y formado en el Colegio San Ignacio El Bosque y la Pontificia Universidad Católica de Chile.
8. Tomando en cuenta que China tiene, en lo fundamental, un sistema político similar al que impera en Cuba, ¿estaría por promover acciones de “la comunidad internacional” para el derrocamiento del gobierno de ese país, incluyendo que Chile interrumpiera sus relaciones bilaterales, diplomáticas y sobre todo comerciales, con China? Ello, por cierto, teniendo a la vista que China es el principal socio comercial de Chile.
9. A propósito de su preocupación por la democracia y en contra de las “dictaduras cruentas y violentas”, ¿promoverá acciones de la “comunidad internacional” contra los regímenes de los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, que son los principales socios comerciales de Chile en el Golfo? ¿Promoverá, por ejemplo, que Chile rompa relaciones diplomáticas con esos países? Después de todo, tienen sistemas monárquicos no democráticos y han sido denunciados reiteradamente por graves violaciones a los derechos humanos.
10. En el mismo sentido, ¿impulsará acciones contra el régimen de Marruecos, que también es una monarquía no democrática y ha sido imputada por sistemáticas violaciones a los derechos humanos, incluyendo la represión a la disidencia interna y la población saharaui? Sin duda, debiera pensar que aquello es más importante que la creciente expansión del intercambio comercial entre Chile y Marruecos.
11. Si opina que es legítimo que un país poderoso intervenga en los asuntos internos de otra nación, al margen del derecho internacional, ¿ello significaría que ahora considera como legítima la acción emprendida por Rusia en contra de Ucrania? ¿Promoverá entonces que el próximo gobierno modifique la postura de Chile frente a esa situación?
12. ¿Está en desacuerdo con la Carta de las Naciones Unidas, cuando establece la “igualdad soberana de los Estados”? Por lo tanto, estima que Chile debiera abandonar la “comunidad internacional” a la que alude, pues su principal expresión son, precisamente, las Naciones Unidas? Ello considerando que la ONU y la Carta de Naciones Unidas tuvieron a Estados Unidos como principal arquitecto, en la Administración del Presidente Franklin D. Roosevelt.
13. A propósito de regímenes “crudos y violentos“, ¿promoverá una condena drástica de Chile a la administración de Benjamín Netanyahu, quien está sometido a un proceso por genocidio en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, mientras que la Corte Penal Internacional ha emitido órdenes de arresto contra el mismo Netanyahu por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad? A ello se suman los reportes emitidos por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH). Se estima que más de 72.000 palestinos han muerto desde el 7 de octubre de 2023 hasta hoy. De este total, el 70% de las víctimas son mujeres y niños.
Por su preocupación por “lo que ha tenido que sufrir un pueblo“, lo que allí ocurre debiera ser motivo de su especial preocupación.
Imagen: Biblioteca del Congreso Nacional.
Santiago, 14 de febrero de 2026.
Crónica Digital.