La segunda jornada de negociaciones trilaterales entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos en Ginebra concluyó este miércoles sin acuerdos sustantivos, tras una sesión de apenas dos horas en el Hotel Intercontinental. El jefe de la delegación rusa, Vladimir Medinski, calificó el intercambio como difícil pero profesional, confirmando que la representación del Kremlin regresará a Moscú sin haber fijado una fecha para un próximo encuentro. El estancamiento se produce luego de una primera jornada de seis horas que, según Kiev, fue obstruida deliberadamente por Rusia para prolongar el conflicto.
Pese a la falta de consenso general, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, destacó avances significativos en el ámbito estrictamente militar. Según el mandatario, existe un preacuerdo sobre el mecanismo técnico para supervisar el alto el fuego, el cual contaría con la participación directa de Estados Unidos. Zelenski valoró este punto como una señal constructiva, señalando que los mandos militares de ambas naciones parecen comprender cómo ejecutar el cese de hostilidades, siempre que exista la voluntad política necesaria para dar la orden definitiva.
Sin embargo, el panorama en los ejes político y territorial permanece crítico. El líder ucraniano reconoció que las posiciones sobre la soberanía de territorios ocupados y la gestión de la central nuclear de Zaporiyia siguen distantes. Mientras las delegaciones militares han logrado acercar posturas operativas, los equipos políticos no han logrado destrabar los puntos más sensibles de la agenda de paz. Zelenski insistió en que su delegación tiene la orden de buscar soluciones productivas, pese a las acusaciones mutuas de falta de compromiso para finalizar la guerra. (NP-Gemini-La Tercera)