El diputado electo por el distrito 20 y exalcalde de Concepción, Álvaro Ortiz, manifestó su disposición para competir por la presidencia de la Democracia Cristiana en las elecciones internas programadas para el próximo 12 de abril. Tras dos décadas de trayectoria en la política municipal, Ortiz emerge como una de las figuras clave para suceder a Francisco Huenchumilla, quien renunció recientemente a la testera del partido en medio de una profunda crisis de identidad y liderazgo. El parlamentario falangista aseguró que su decisión responde a un proceso de escucha activa con la militancia y a la necesidad de realizar un aporte directo a la colectividad en la que ha militado toda su vida.
En sus declaraciones, Ortiz enfatizó que la Democracia Cristiana debe mantener su esencia como un partido de centro-izquierda, alejándose de las posturas extremas que han tensionado el espectro político nacional. Sostuvo que, si bien la colectividad posee un foco histórico definido por su rol durante la dictadura y la transición, actualmente enfrenta el desafío de ser una oposición constructiva frente a un gobierno de derecha electo por la ciudadanía. Para el futuro legislador, el diálogo institucional con la administración entrante será fundamental para representar los intereses de sus electores sin perder la identidad ideológica del partido.
La candidatura de Ortiz se da en un contexto donde la falange contará con solo ocho representantes en la Cámara de Diputados, lo que obliga a la colectividad a redefinir su estrategia de alianzas y su peso en el debate legislativo. El exedil de la capital del Biobío subrayó que el partido está “más vigente que nunca” y que el desafío de abril permitirá establecer con claridad qué tipo de organización esperan las bases para los próximos años. Con este anuncio, se inicia formalmente la carrera por el control de la DC, en un periodo que será determinante para la supervivencia del centro político en el nuevo mapa electoral chileno. (NP-Gemini-Emol)