
El Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, resolvió no asistir a la investidura de José Antonio Kast en Chile. Aunque la razón oficial fueron problemas de agenda, en la prensa de Brasil se ha especulado con que esta decisión se vincula con la presencia confirmada del senador brasileño Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario ultraderechista Jair Bolsonaro.
El senador, además, aparece como una de las figuras del bloque opositor que competirá en contra Lula en las próximas elecciones presidenciales de Brasil, y habría sido invitado por el Presidente electo, lo que no habría sido considerado diplomáticamente apropiado por el entorno del gobernante del mayor país de América Latina y una de las mayores economías del mundo.
Flavio será una eventual carta presidencial, luego de que su padre Jair fue condenado en los tribunales por su participación en acciones golpistas.
La noticia fue recibida con pesadumbre en la Oficina del Presidente Electo (OPE), que había organizado una reunión de Lula con Kast para mañana miércoles en el Palacio Presidencial de Cerro Castillo. De hecho, en la programación oficial aparecía agendado este encuentro para mañana a las 8:30 horas.
Para Kast este encuentro era importante, al margen de sus diferencias ideológicas y políticas con el Presidente de Brasil, porque no ignora la importancia de ese país, por su bien evidente peso regional y global, por su importancia en la región y para el intercambio económico internacional de Chile. De hecho, fue la razón por la cual se reunió con Lula hace unas pocas semanas.
Si se confirma que una invitación oficial a Bolsonaro sería la causa del desencuentro, sería una evidencia de un error de principiantes en materia de relaciones exteriores, en el que la ideología se impuso a los intereses de Chile.
Santiago, 10 de marzo de 2026.
Crónica Digital.