Parlamentarios de diversos bloques de oposición reaccionaron a la masiva movilización estudiantil de este jueves en el centro de Santiago, la cual terminó con episodios de violencia y el despliegue de Control de Orden Público en el sector de Plaza Baquedano. Representantes del Partido Comunista y el Frente Amplio coincidieron en que las protestas son una respuesta esperable ante la incertidumbre generada por los anuncios del Presidente José Antonio Kast. Las críticas se centraron en los posibles recortes presupuestarios en educación pública, los cambios en el financiamiento universitario y la gestión del Crédito con Aval del Estado (CAE). Carabineros estimó la asistencia en alrededor de 1.400 personas.
Desde el Partido Comunista, las diputadas Daniela Serrano y Lorena Pizarro calificaron la movilización como una consecuencia lógica frente a lo que denominaron un “gobierno autoritario”. Serrano enfatizó que existe una profunda inquietud respecto a las condiciones en que quedará la educación pública bajo la nueva administración, mientras que Pizarro cuestionó si las medidas del Ejecutivo buscan provocar una reacción ciudadana para justificar políticas de “mano dura”. Ambas parlamentarias sostuvieron que el desdén hacia las demandas sociales gatilla inevitablemente escenarios de resistencia ante lo que consideran injusticias programáticas.
En el Frente Amplio, la diputada Lorena Fries resaltó que, si bien el derecho a reunión debe ser pacífico, los disturbios observados son el reflejo del malestar de miles de familias afectadas por las definiciones en torno al CAE. Por su parte, la legisladora Coca Ñanco recordó que la gratuidad es fruto de años de movilización social y advirtió que cualquier modificación requiere diálogo para evitar profundizar conflictos prevenibles. En tanto, el diputado Jaime Mulet (FRVS) adoptó un tono de cautela, haciendo un llamado a la dirigencia política a no “atizar el ambiente” y a ejercer una oposición firme pero alejada de la violencia física o material.
La jornada de protesta, convocada por la ACES, la Confech y otras organizaciones y que concluyó con 14 detenidos y dos carabineros con heridas leves, provocó el cierre de estaciones de Metro y daños a la protección de monumentos en la Alameda. Mientras los sectores de izquierda insisten en que el Gobierno debe encauzar las tensiones escuchando a la ciudadanía, desde la administración de Kast se ha respaldado el actuar policial para contener los desmanes. El debate parlamentario deja en evidencia que la educación será uno de los principales focos de conflicto entre el nuevo oficialismo y los sectores que defienden las políticas sociales implementadas en la última década.
LOS INCIDENTES
La movilización derivó en una serie de incidentes en el eje Alameda de la capital. La protesta, que comenzó frente al ex Congreso Nacional, se extendió hasta las inmediaciones de Plaza Baquedano, donde se reportaron barricadas y el lanzamiento de objetos contundentes contra personal de Carabineros. Los disturbios motivaron el despliegue de la unidad de Control de Orden Público, especialmente tras registrarse daños en la estructura de protección de la estatua del general Manuel Baquedano.
La jornada provocó severas alteraciones en la conectividad del centro de Santiago, obligando a Metro a implementar cierres y accesos controlados en diversas estaciones de las líneas 1, 2 y 5. Si bien estaciones como Universidad de Chile, Santa Lucía y Baquedano retomaron su operatividad parcial durante la tarde, el servicio se mantuvo bajo vigilancia para resguardar la seguridad de los pasajeros. Por su parte, el sistema Red Movilidad debió ajustar sus recorridos debido a la interrupción del tráfico en los puntos de mayor conflicto.
Transporte Informa de la Región Metropolitana reportó desvíos persistentes en las principales arterias de la ciudad, afectando el flujo por Avenida Providencia y Vicuña Mackenna. Aunque algunos tramos de la Alameda fueron habilitados para vehículos particulares y transporte público hacia el oriente, el entorno de la Plaza Baquedano permaneció resguardado por fuerzas especiales. La manifestación, que congregó a estudiantes de liceos y universidades, marca una nueva jornada de tensión entre el movimiento estudiantil y la administración de Kast en el marco de su agenda de seguridad y educación.(NP-Gemini-Emol-Agencias)

OFICIALISMO: “ESTUVIERON CUATRO AÑOS DURMIENDO”
Parlamentarios del sector oficialista reaccionaron con dureza ante los hechos de violencia registrados este jueves durante la movilización estudiantil en el centro de Santiago. Los legisladores de Renovación Nacional (RN), la UDI y el Partido Republicano manifestaron su respaldo irrestricto al actuar de Carabineros frente a la instalación de barricadas y ataques a la propiedad pública. El punto de convergencia en el discurso del bloque fue la crítica a la “reactivación” de estas protestas, cuestionando el silencio de las organizaciones estudiantiles durante los cuatro años de la administración anterior.
Desde las bancadas de RN, el diputado Diego Schalper y la senadora Camila Flores calificaron de “sospechosa” la rapidez con la que se retomaron las acciones violentas tras el cambio de mando. Schalper sugirió que la opinión pública identifica claramente a los sectores que promueven estos desórdenes, mientras que Flores instó al Presidente José Antonio Kast a aplicar “toda la fuerza de la ley” sin complejos. En la misma línea, el senador Javier Macaya (UDI) cuestionó a la Confech y la ACES por su ausencia en las calles durante el periodo de Gabriel Boric, vinculando la movilización actual con la pérdida del poder político de dichos sectores.
En el Partido Republicano, el diputado José Kast Adriasola y la diputada Valentina Becerra enfatizaron que el país optó por un camino de “orden y libertad” en las urnas, el cual no permitirán que sea frenado por grupos minoritarios. Kast Adriasola aseguró que se hará cumplir la ley “cueste lo que cueste” para proteger la vida de los ciudadanos, mientras que Becerra entregó su apoyo total a las fuerzas de orden para utilizar todas las herramientas legales disponibles. Los parlamentarios coincidieron en que estas manifestaciones buscan generar daño tras haber permanecido, según sus palabras, “durmiendo” durante el gobierno pasado.
Finalmente, desde el Partido Nacional Libertario (PNL), el diputado Cristóbal Urruticoechea vinculó los incidentes con los indultos otorgados en la administración previa, sugiriendo que personas beneficiadas por dichas medidas podrían estar participando en los disturbios. Urruticoechea manifestó su confianza en que el actual Ejecutivo logrará ordenar la situación de seguridad de manera pasajera, evitando que la violencia escale. La jornada cierra con un oficialismo alineado en torno a la figura presidencial y la exigencia de mano dura frente a cualquier alteración del orden público en la capital.
