Una profunda división interna sacudió la bancada del Partido Socialista (PS) tras un duro enfrentamiento en el Senado entre la senadora Daniella Cicardini y la presidenta de la colectividad, Paulina Vodanovic. La controversia se originó cuando Cicardini exigió públicamente la renuncia del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, responsabilizándolo por el impacto económico del alza de los combustibles. Ante la arremetida en pleno hemiciclo, Vodanovic desautorizó de inmediato a la parlamentaria, aclarando que su postura no representaba el sentir oficial de la bancada socialista.
El episodio escaló rápidamente con la intervención del diputado Daniel Manouchehri, quien salió en defensa de Cicardini cuestionando el rol de la dirigencia del partido. Manouchehri calificó la desautorización de Vodanovic como un error estratégico, argumentando que la senadora actuó en defensa de los ciudadanos afectados por el “bencinazo”. Según el legislador, la cúpula del PS priorizó las formas y la estabilidad del gabinete ministerial por sobre el resguardo del bolsillo de los chilenos, abriendo un debate sobre la identidad del partido en el actual ciclo político.
Esta fractura expone las dificultades del PS para consensuar una postura frente al Gobierno de José Antonio Kast y su equipo económico. Mientras un sector aboga por un estilo de política más confrontacional y cercano a las demandas sociales inmediatas, la directiva institucional parece inclinada a mantener la gobernabilidad y el respeto a las jerarquías parlamentarias. El conflicto no solo pone en duda la unidad de la bancada, sino que también plantea un desafío sobre la influencia real que tendrán los liderazgos emergentes en las decisiones estratégicas de la tienda. (NP-Gemini-Emol)