
En su boletín anual Pensiones de un Vistazo 2025, que fue publicado hoy, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), mecanismo que agrupa a naciones de Europa, América y Asia, dedicó un apartado a la modernización del sistema previsional aprobado en Chile en enero de este año.
Afirma el documento que el envejecimiento en Chile será muy rápido y, como consecuencia, la población en edad laboral, estimada entre 20 y 64 años, disminuirá en 23 por ciento en las próximas cuatro décadas, frente al promedio de 13 puntos en la OCDE.
En este cuadro, sostiene que con las reforma las prestaciones mejoraron para los jubilados actuales y crecerán respecto a los futuros pensionados, gracias al aumento de la contribución obligatoria de los patronos, que pasó del 1,5 al 8,5 por ciento.
Los nuevos beneficios comenzarán a pagarse entre 2025 y 2026 y comprenden una compensación para las mujeres en sus rentas vitalicias, debido a su mayor esperanza de vida, lo cual no existía con anterioridad.
Esto, señala el boletín, permitirá mejorar la tasa de reemplazo neto, es decir, la diferencia real entre el salario laboral y el monto de la jubilación, en 61 por ciento, muy próximo al de la OCDE, que es de 63 para hombres y 62 para las mujeres.
Por otra parte, también hay mejoras sustanciales en el acceso a la Pensión Garantizada Universal (PGU) destinada a los adultos mayores cuyas jubilaciones son reducidas.
Con las nuevas normas, a partir de septiembre de 2025 las personas de 82 años o más reciben una PGU de 250 mil pesos (unos 260 dólares).
A los 18 meses de publicada la ley, la edad para recibir la PGU se reduce a 75 años y más tarde baja al límite de los 65.
La reforma previsional se aprobó bajo la dirección de la entonces Ministra del Trabajo, Jeannette Jara, actual candidata a la presidencia por una alianza de partidos de izquierda, centro y progresistas más la Democracia Cristiana.
Santiago, 27 de noviembre de 2025.
Crónica Digital / Prensa Latina.