Un estudio del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Universidad Católica (IEUT-UC) reveló que la primera vuelta presidencial del 16 de noviembre mostró una clara segmentación del voto entre zonas urbanas y rurales. Este fenómeno fue destacado por el autor del informe, el profesor adjunto José Luis Romero, quien comentó la sorpresa de un escenario «tan territorialmente marcado».
Participación: La participación tanto urbana (cerca del 85%) como rural (cercana al 88%) se mantuvo en niveles altos a nivel nacional, sin mayores diferencias. Las brechas históricas solo se observaron en la ruralidad de zonas extremas.
VOTO POR TERRITORIO
A nivel nacional, el informe muestra un liderazgo dividido entre los dos principales candidatos:
El profesor Romero señaló que el discurso de la candidata Jara parece no haber tenido arraigo en el mundo rural, mientras que Kast y Parisi tuvieron estrategias cuyos resultados fueron positivos en el sur y norte, respectivamente. Esta diferenciación territorial del voto «nos dice mucho sobre los temas, prioridades, expectativas y transformaciones» de los electores.
ORIGEN URBANO-RURAL DE LOS VOTOS
Al analizar de dónde provienen los votos de cada candidato, se observa lo siguiente:
Jeannette Jara: El 77% de sus votos fue urbano y el 23% rural.
Evelyn Matthei: Registró el mayor porcentaje de votación urbana, con un 80% de sus apoyos provenientes de ciudades y solo un 20% rural.
José Antonio Kast: El 67% de sus votos provino de zonas urbanas y el 33% rural.
Franco Parisi: Obtuvo un 66% urbano y un 34% rural, registrando la mayor proporción de voto rural entre los cinco candidatos.
Johannes Kaiser: Un 71% de sus votos fue urbano y un 29% rural. (NP-Gemini)