la incognita del voto nulo – Al servicio de la verdad

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la incognita del voto nulo – Al servicio de la verdad

Chille, diciembre 2025

Por José Campusano Alarcón

A pocas horas de una segunda vuelta crucial, emerge una poderosa contradicción que podría definir el resultado. Las clases medias y bajas, impulsadas por un profundo malestar, contemplan el voto nulo como una forma de protesta.

Sin embargo, en este cálculo político yace la semilla de una ironía amarga: ese gesto de desafección podría allanar, inadvertidamente, el camino hacia el triunfo de quien menos defiende sus demandas concretas.

1. La Incongruencia del Voto Nulo: Un Auto-Sabotaje de la Clase Media.

La base electoral de Franco Parisi, que alcanzó un notable 19,71% en la primera vuelta, representa un bloque clave de votantes «antisistema» descontentos con la política tradicional. Sin embargo, la intención de que este electorado vote nulo o blanco (preferencia expresada por cerca del 78% de su militancia, según sondeos recientes) es políticamente incongruente, ya que facilita la victoria de políticas menos redistributivas que impactarán directamente en la vulnerabilidad socioeconómica de sus propios votantes.

Si bien el voto nulo no se suma a los votos válidos ni anula la elección, su impacto político y simbólico es demoledor para los intereses de la clase media y los trabajadores que se vieron interpretados por Parisi. Al anular, se reduce la participación efectiva y se facilita que el candidato que lidera las encuestas (Kast, por el flujo del PDG) triunfe con el margen suficiente para impulsar agendas neoliberales como las de Milei en Argentina.

Votar nulo aquí equivale a permitir que el candidato que ha sido asociado con políticas pro-empresas y anti-reformas pueda ser elegido.

2. Composición Socioeconómica del Electorado de Parisi: Lejos de las clases pudientes.

Para argumentar que este electorado «no tiene nada que ver con el candidato de la ultraderecha y los ricos,» es crucial detallar su perfil, que se define por la aspiracionalidad estancada y la vulnerabilidad económica.

Categoría

Detalle Clave del Votante Parisi

Porcentaje/Contexto

Clase Socioeconómica

Predominantemente clase media emergente y media-baja (C2-C3). Votante «aspiracional»: aspira a subir vía esfuerzo personal, pero está estancado por deudas, inflación y falta de movilidad.

El 24,07% de sus votos proviene de clase media (C1-C2) y el 22,82% de media-baja (C3),. Menos apoyo en élites urbanas (ABC1).

Ocupación

Trabajadores independientes/autónomos (40-50%), informales y en la economía gig (delivery, Uber).

Sus problemas clave son el salario bajo, no llegar a fin de mes, y la salud/educación precaria.

Educación

Escolaridad baja o media-baja (educación técnica o incompleta).

El 25,63% de sus votos proviene de baja escolaridad y el 24,79% de media-baja,.

Geografía

Fuerte concentración en el norte minero (Arica-Antofagasta), donde el cobre genera riqueza pero no equidad. Más rural que urbano.

Ganó en Antofagasta (34,99%) y Tarapacá (31,11%).

Este perfil define un voto protesta de clases medias «hastiadas» que buscan soluciones concretas a problemas de subsistencia. La idea de que este segmento social termine inclinando la balanza hacia un candidato que promueve recortes sociales y prioriza a las grandes empresas (como ha sido criticado el «candidato de los ricos»), resalta la profunda incongruencia de anular el voto.

3. La Mejor Opción: Abordando las Frustraciones del Electorado Parisi.

La frustración del electorado de Parisi radica en el desencanto con la «política de siempre» y la demanda de orden público y libre mercado, pero sin «impuestos comunistas». No son «neoliberales puros, ni facho ni comunacho».

Pese a que el candidato de la derecha prometa «orden y crecimiento» (que son preocupaciones del electorado de Parisi), sus políticas implicarían recortes que pegarían en los bolsillos medios-bajos. Por el contrario, la otra opción de Jeannette Jara ha basado su agenda en elementos que responden directamente a las frustraciones materiales que impulsan el voto de Parisi:

  • Reducción de desigualdades y protección laboral.
  • Énfasis en aumento de pensiones y salud universal.
  • Soluciones a la demanda de pensiones dignas sin burocracia y a la salud/educación precaria.

Aunque Jeannette Jara sea vista por algunos como «más de lo mismo» (ineficiencia del gobierno anterior), es claro que ella como Ministra del Trabajo demostró con hechos concretos que fue parte de lo mejor de este gobierno. Su plataforma apunta a resolver los problemas que frustran al trabajador independiente y a la clase media-baja. Si estos votantes no inclinan la balanza, se regala la elección al candidato que prioriza a las élites, complicando la vida de quienes apenas llegan a fin de mes.

La protesta simbólica del voto nulo, aunque legítima, corre el riesgo de tener un costo material real para la clase aspiracional que Parisi dice representar.

Es la diferencia entre un desahogo emocional y la acción estratégica para garantizar el progreso social.

4. El Sesgo Periodístico y la «Desesperación».

La «desesperación» se origina al percibir que la «aguja se está moviendo». Aunque Kast gozaba de una cómoda ventaja inicial (51-58% a fines de noviembre), sondeos «bajo cuerda» y el pulso en el terreno sugieren un fuerte repunte de Jara entre indecisos, mujeres, jóvenes y el voto «anti-Kast».

  • Juan Manuel Astorga ha sido acusado de atacar directamente a Jara, calificándola de «candidata suelta de cuerpo» y de propagar «fake news», mientras que no ejerció el mismo escrutinio sobre las evasivas de Kast respecto a recortes fiscales o migración.
  • Constanza Santa María fue señalada por una moderación sesgada en debates, presionando insistentemente a Jara sobre su militancia comunista y la «suspensión» de sus derechos, mientras trataba con mayor suavidad las evasiones de Kast sobre el veto a la eutanasia. Su última “joyita” fue el intento de desacreditar a la candidata con el pago atrasado del TAG.

Este patrón de sesgo es visto por analistas como un intento de la élite mediática (Archi/Anatel), alineada con la derecha tradicional, de amplificar el «miedo a la comunista» para «congelar» a los indecisos a favor de Kast, buscando evitar que el repunte de Jara amenace el «hecho consumado».

5. El Movimiento de la Aguja y el Repunte de Jara.

Pese a que la veda prohíbe sondeos oficiales, la información no oficial sugiere que Kast ya no tiene asegurado un triunfo por amplio margen:

  • Cierre de la Brecha: Las proyecciones no oficiales indican que Jeannette Jara, hasta hace unos pocos días iba subiendo al 45-48%, lo que significaría un cierre de la elección estaríamos muy cerca del triunfo.
  • Flujo de Votos: Jara está atrayendo a moderados (20-22% de ex-Matthei/Kaiser) y capitalizando el voto «anti-Kast» puro. El mal desempeño de Kast en debates y sus errores (como la declaración de un diputado pro-indultos a pedófilos) han «abierto una ventana para sorpresas».
  • Plataformas Digitales: Jara está ganando en redes sociales con etiquetas como #JaraPresidenta y la viralización de #NoAKast.

La «desesperación» de ciertos periodistas de élite actúa como un termómetro que mide el peligro inminente de que la candidata de la centroizquierda Jeannette Jara está revirtiendo la ventaja inicial de Kast.

La prensa tradicional de derecha amplifica el miedo a la izquierda a pesar de que Jeannette Jara logró ser vista como aplicada, aplomada y precisa en los debates, lo que indica que el repunte se debe a su capacidad para capturar el voto «anti-Kast».

Nos vemos el domingo alrededor de la 20:00, donde ya se sabrá más quien obtuvo el triunfo. Esperamos con el corazón que se nuestra candidata.


José Campusano Alarcón
Ingeniero Civil en Minas
Ex Agregado Comercial de Chile en Rusia y Vicepresidente de la Comisión Nacional de Derechos Juveniles (CODEJU) en dictadura.
Miembro del Consejo Editorial de Crónica Digital .

Santiago de Chile, 12 de diciembre 2025
Crónica Digital 

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