La ministra del Deporte, Natalia Duco, abordó la controversia generada tras su reciente visita al Campeonato Nacional de Rodeo, defendiendo su asistencia como un acto de responsabilidad institucional. En declaraciones a la prensa, la secretaria de Estado explicó que su presencia en la Medialuna de Rancagua respondió a una invitación formal de una federación reconocida por la ley y el Comité Olímpico, subrayando que su rol como autoridad le exige mantener comunicación con todas las disciplinas deportivas del país.
Ante los cuestionamientos de ciudadanos y deportistas, Duco reconoció el fuerte impacto emocional que ha provocado el rechazo en redes sociales, calificándolo como el episodio de mayor “hate” en su trayectoria. Sin embargo, enfatizó que asumir un cargo público implica transitar desde la figura de “ídola deportiva” a la de un sujeto de escrutinio constante. La ministra aclaró además que, pese a los diálogos sobre un plan de desarrollo para la actividad, no existen compromisos de recursos fiscales de por medio en la actualidad.
La titular de la cartera también reflexionó sobre cómo su historia personal, incluyendo su pasado sancionatorio por dopaje y sus facetas mediáticas, influye en la percepción pública de su gestión. Al respecto, señaló que no pretende “tapar el sol con un dedo” y que acepta las críticas con madurez, entendiendo que sus aciertos y errores previos son los que han moldeado su capacidad para enfrentar los desafíos políticos actuales.
Finalmente, la autoridad reafirmó su compromiso de seguir trabajando con altura de miras frente a las exigencias del cargo. Aseguró que la presión y la vigilancia ciudadana son motores que potencian su rendimiento, descartando cambiar su enfoque ante la diversidad de opiniones que genera la práctica del rodeo en Chile. Para Duco, el aprendizaje obtenido en su carrera deportiva y personal es fundamental para conducir el ministerio con una visión humana y responsable. (NP-Gemini-Cooperativa)