
Desde Bruselas, el Presidente electo José Antonio Kast arremetió con la agenda cultural de la extrema derecha, respecto de la cual mantuvo un riguroso silencio durante la campaña electoral, fustigando lo que definió como los “ismos extremos”: ambientalismo, animalismo, feminismo e indigenismo.
De hecho, toda su gira por Europa pareció circunscribirse a establecer vinculaciones políticas con las ultraderechas del Viejo Continente. Por ello, el ex candidato presidencial Franco Parisi cuestionó la utilidad de su viaje para los intereses de Chile.
AGENDA DE EXTREMA DERECHA
En su intervención en Bruselas, Kast señaló que hoy se enfrentan los frutos de “una cultura dominada por los ismos”, entre los cuales mencionó “el ambientalismo extremo que prioriza la naturaleza por sobre el ser humano; el animalismo radical (…) que antepone los animales sobre la dignidad del ser humano; el feminismo ideológico, que enfrenta a los hombres y las mujeres en lugar de dignificarlos por igual; el indigenismo radical que reemplaza la integración y la valoración de todos los miembros de la sociedad”.
De acuerdo con Kast, “estos ismos no buscan la justicia, buscan el poder mal entendido, no buscan la igualdad, sino que promueven la división, no buscan fortalecer la democracia, sino vaciarla y capturarla”. El futuro Mandatario manifestó que frente a “la cultura de los ismos”, la respuesta es “la defensa de la naturaleza humana y el sentido común”.
“Esto no es solo una batalla cultural, sino también una batalla política y moral”, sentenció. Y subrayó que “no basta con resistir, no basta con denunciar y no basta con conservar los espacios. Tenemos que participar, influir y ganar”.
El discurso fue durante una cumbre denominada “Libertad de expresión frente al discurso regulado: reforzar los pilares de la democracia”, que fue organizada por el Political Network for Values, o “Red Política por los Valores”, una articulación internacional ultraconservadora que Kast presidió hasta el año 2024.
Estos planteamientos fueron invisibilizados en forma deliberada por Kast durante la pasada campaña presidencial, que centró todo su discurso en el crecimiento económico, el tema de la migración ilegal y el asunto de la seguridad pública. Esta omisión fue deliberada: estaba consciente que ello le restaría votos, como ocurrió en las elecciones de 2021. Ahora escogió Europa para reinstalar esas ideas, y lo hizo en un espacio de afinidades políticas.
¿Y LOS INTERESES DE CHILE?
Toda la agenda en Bruselas estuvo marcada por el activismo político. Incluyó la participación en reuniones en el Parlamento Europeo con eurodiputados del “Grupo de Conservadores y Reformistas Europeos” (ECR), que agrupa a partidos de derecha y extrema derecha, y del Grupo “Patriotas por Europa”, una formación de extrema derecha y euroescéptica. Ninguno de esos grupos tiene un papel protagónico en los gobiernos europeos, con la excepción de casos como la República Checa, Polonia, Hungría e Italia.
La Unión Europea es el tercer socio comercial de Chile a nivel global, después de China y Estados Unidos. Si nos enfocamos en países específicos, el intercambio se concentra sobre todo en Alemania, España, los Países Bajos y Francia. No hubo contacto con ninguno de sus gobiernos.
Su primer encuentro fue con Santiago Abascal, presidente de Vox, fuerza política española de extrema derecha, que está en la oposición y en el campo conservador es superada por el Partido Popular. A pesar de la importancia de España para Chile –por razones históricas, así como por los enormes niveles de intercambio comercial y cultural– no hubo reuniones con el Presidente del Gobierno hispano, Pedro Sánchez, o con algún representante.
A la reunión con Vox se sumaron otras con líderes conservadores. En Hungría se reunió con el Presidente el Presidente Tamás Sulyok y el Primer Ministro Viktor Orbán, ultraderechista conocido por su tesis autoritaria de la “democracia iliberal”. ¿Qué explicación hay para esa reunión con las autoridades de un país con el que Chile tiene escasos intereses concretos? Tras el encuentro, Kast admitió que las relaciones comerciales son reducidas, pero aseguró que en el futuro se podían fortalecer intercambios culturales, educativos y tecnológicos. A ello sumó Kast su interés en intercambiar sobre el tema migratorio.
LAS CRITICAS DE PARISI
Hoy concluye la gira con un encuentro con la presidenta del Consejo de Ministros de Italia, Giorgia Meloni, en Roma. Este país tiene importancia para Chile, donde Enel es una sociedad anónima abierta en que el propietario mayoritario y controlador es el grupo multinacional italiano Enel SpA, en que el Estado italiano es el mayor accionista de esta matriz.
No obstante, también parecen haber sido consideraciones políticas las que influyeron en esta reunión. Meloni comenzó su carrera política en el Frente de la Juventud, el ala juvenil del Movimiento Social Italiano (MSI), partido fundado por seguidores de Benito Mussolini tras la Segunda Guerra Mundial. Aunque ella ha afirmado que ello es un tema del pasado, su partido, Hermanos de Italia, conserva el logo de la llama tricolor: el símbolo histórico del MSI.
Su ideología se centra en un conservadurismo social profundo que se expresa en la defensa de la “familia tradicional”, con una oposición firme al matrimonio igualitario, y en el uso de conceptos propios de la nueva derecha radical (similar a Orbán o Vox). Se ha opuesto a lo que denomina la “ideología de género” y el “globalismo”. Con todo, es importante notar que, desde que llegó al poder en 2022, Meloni ha mostrado una cara más pragmática.
En conversación con El Diario de Cooperativa, Franco Parisi se refirió a la gira por Europa del Presidente electo, señalando que “lo respeto, pero yo no habría hecho eso. Creo que las necesidades están en otro lado, no quiero faltarle el respeto, no quiero que empiecen a atacarme, pero yo creo que el problema que hay en el sur es significativo, que todavía hay problemas en el norte, en términos de la coyuntura de la migración excesiva”.
“Creo que las necesidades son primero acá en Chile más que afuera”, subrayó.
“¿A Hungría? No somos ni partner comerciales, yo no iría a Hungría. Quizás es bonito de ir a una luna de miel con mi señora, pero ¿qué exportamos a Hungría? Quizás frutos secos, pero más de eso no veo. Yo lo respeto, cada uno es libre con su tiempo, además que no es presidente aún”, dijo Parisi.
Santiago, 5 de febrero de 2026.
Crónica Digital.