El ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes, realizó un crítico diagnóstico sobre la capacidad del Estado para enfrentar las consecuencias de los desastres naturales. En declaraciones recientes, el secretario de Estado calificó a Chile como un “país de catástrofe” y advirtió que la actual estructura administrativa es insuficiente para gestionar la alta carga de procesos de reconstrucción vigentes. Según detalló la autoridad, el Ministerio de Vivienda ha debido gestionar 27 procesos heredados de la administración anterior, a los cuales se han sumado 16 nuevas emergencias ocurridas en el último periodo.
Para el titular del Minvu, la mayor debilidad del sistema radica en la fragmentación de la respuesta estatal. Actualmente, el modelo opera solicitando aportes específicos a cada ministerio ante una crisis, lo que genera una sobrecarga operativa y una falta de coordinación centralizada. Como ejemplo de esta presión, Montes señaló que 70 funcionarios de su cartera debieron ser trasladados a la Región de Valparaíso para atender las emergencias locales, una dotación que, a su juicio, sigue siendo insuficiente para abordar la complejidad de los daños en terreno.
La propuesta del Ejecutivo apunta a la creación de una entidad especializada y permanente bajo la tutela del Ministerio del Interior. Montes planteó la necesidad de instaurar una subsecretaría, división o superintendencia dedicada exclusivamente a la reconstrucción, que cuente con profesionales de alta calificación para la elaboración de diagnósticos y planes de acción. Esta nueva institucionalidad permitiría profesionalizar la respuesta ante desastres, evitando que el Estado deba improvisar estructuras de mando cada vez que ocurre un evento de magnitud.
Finalmente, el ministro subrayó que estos equipos de calidad deben estar desplegados de forma permanente en las regiones con mayor recurrencia de catástrofes, como Valparaíso y Biobío. La idea es que estas unidades regionales actúen como ejes centrales, mientras que el resto de los ministerios brinden un apoyo complementario. Con esta reforma, se busca superar el actual diseño institucional que, según las palabras de la autoridad, no es el más adecuado para enfrentar el carácter estructural de las emergencias en el territorio nacional. (NP-Gemini-La Tercera)
