La diputada Flor Weisse y el diputado Omar Sabat, ambos representantes de la UDI, denunciaron una presunta estrategia de intervención del Partido Comunista en el Ministerio de Defensa tras el nombramiento de Jessica Tapia Carvajal. La abogada, exdirectora de la Universidad Arcis y asesora del subsecretario Galo Eidelstein (PC), fue designada como jefa de planta del Departamento de Estudios y Análisis de la Subsecretaría para las Fuerzas Armadas. Los parlamentarios gremialistas calificaron el hecho como una “operación política” destinada a instalar operadores ideológicos en puestos clave antes del traspaso de mando.
El nombramiento de Tapia, oficializado el 9 de febrero tras la firma de la ministra Adriana Delpiano, posiciona a la funcionaria en un cargo de grado 5° con una remuneración bruta superior a los $4,5 millones. Para la oposición, la naturaleza de este cargo de planta busca dificultar su remoción por parte del gobierno entrante de José Antonio Kast, asegurando una permanencia administrativa más allá del ciclo político. Weisse y Sabat sostuvieron que estas prácticas evidencian un intento deliberado del PC por apropiarse de instituciones que deben mantenerse estrictamente al margen de proyectos partidarios.
En su declaración, los legisladores insistieron en que el Ministerio de Defensa no puede convertirse en una “plataforma de activismo” ni en una “bolsa de empleo” para militantes de izquierda. Argumentaron que la designación carece de un fundamento técnico real y responde exclusivamente a un “ánimo de intervenir las Fuerzas Armadas” antes de que el Presidente Gabriel Boric deje el poder. Según los denunciantes, la estabilidad y neutralidad de la defensa nacional se ven comprometidas cuando se privilegian perfiles ideológicos en departamentos que requieren un análisis estratégico objetivo.
Ante este escenario, la bancada de la UDI solicitó formalmente a la futura administración de Kast que, una vez asuma el 11 de marzo, actúe con firmeza para anular todas las contrataciones y nombramientos realizados a “última hora”. Los diputados consideran indispensable que se revisen estos “amarres” administrativos para garantizar que la próxima gestión cuente con equipos de confianza técnica. Esta ofensiva se suma a una serie de cuestionamientos transversales de la derecha hacia la gestión de Eidelstein en la subsecretaría, la cual ha estado bajo la lupa por la filiación política de sus principales cuadros directivos.
La polémica por la designación de Tapia se inserta en una transición presidencial marcada por la desconfianza respecto a la herencia administrativa del oficialismo. Mientras desde el Ejecutivo defienden la legalidad de los concursos y la capacidad profesional de la abogada, el equipo del presidente electo ha señalado que la probidad y la eficiencia en el gasto público serán criterios centrales para evaluar la continuidad de funcionarios en reparticiones estratégicas. El desenlace de esta pugna directiva será uno de los primeros desafíos de gestión que deberá enfrentar el nuevo titular de Defensa a partir de marzo. (NP-Gemini-Bio Bio)
