
El Presidente electo José Antonio Kast ha señalado que no comparte la decisión de enviar ayuda humanitaria a Cuba, porque ella debiera condicionarse a consideraciones políticas. “No estoy de acuerdo en darle una ayuda económica directa a un gobierno que ha generado una dictadura”, señaló, ignorando que la cooperación chilena será entregada a la UNICEF. Agregó: “Cualquier ayuda humanitaria tiene que pasar, necesariamente, porque se exija democracia”.
La memoria es muy frágil, y pareciera que se nos olvida el recorrido de la derecha en lo que se refiere a las relaciones con la Isla.
1.- Fidel Castro ofreció ayuda médica a la familia de Andrés Allamand, figura connotada de la derecha: feroz opositor al Gobierno de Salvador Allende, cuando integraba la Juventud del Partido Nacional; fundador y presidente de Renovación Nacional; senador del partido; Canciller del Gobierno de Sebastián Piñera. En los 90 su hijo Juan Andrés sufrió un grave accidente, al caer a una piscina. El propio Fidel Castro se comunicó con Allamand, y puso a su plena disposición las capacidades médicas forjadas por la Revolución Cubana. El niño fue trasladado a Cuba, el propio Fidel se preocupó en forma directa de su recuperación, y los profesionales de la salud cubano le impartieron un extenso tratamiento, logrando mejorar su condición y prolongaron su vida. No importaron las exigencias de democracia: la Cuba de Fidel Castro atendió sin costo alguno al hijo de uno de los líderes de la derecha chilena.
Cuando Juan Andrés falleció, sus cenizas fueron llevadas hasta La Habana por su familia, uniéndose para siempre a las tierras cubanas.

2.- Mientras era alcalde de Santiago en 2002, Joaquín Lavín Infante viajó a Cuba y se reunió con Fidel Castro, destacando sus conversaciones sobre el sistema de atención primaria de salud cubano (médicos de familia). A esas alturas, ya había sido candidato presidencial del conjunto de la derecha, luego de su experiencia como alcalde de Las Condes, y en 1999 estuvo a pasos de imponerse a Ricardo Lagos, generando una segunda vuelta presidencial por primera vez desde el fin de la dictadura. Luego, sería por segunda vez candidato a la Presidencia, ahora por la UDI.
Durante su viaje a Cuba, pudo recorrer sin restricciones La Habana, y conocer en terreno las experiencias de organización barrial, los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), y el modo en que la comunidad se vinculaba con la atención primaria de salud. Anunció que intentaría replicar la experiencia en la comuna de Santiago. Más tarde, fue Ministro de Educación y Desarrollo Social del primer Gobierno de Piñera.
Lo cierto es que el sistema de salud construido por la Revolución Cubana no le parecía tan malo a este líder político de la derecha chilena. No se sabe que en su visita a la Isla le haya exigido democracia a Fidel Castro.
3.- El futuro Presidente Sebastián Piñera era senador de Renovación Nacional en 1995, cuando visitó La Habana y se reunió con Fidel Castro. En su momento, se informó que el motivo fue explorar la construcción de hoteles u otras inversiones: o sea, explorando hacer negocios con Fidel Castro. Con una amplia sonrisa, Piñera se inmortalizó en una fotografía con el líder cubano. A esas alturas, ya había personalidades de la derecha económica chilena con inversiones en Cuba, como Manuel Feliú, ex presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), ex candidato a senador por el Partido Nacional en 1969 y precandidato presidencial de Renovación Nacional en 1993.
Pareciera que no prosperaron las intenciones de Piñera de invertir en Cuba, pero lo cierto es que para esos efectos realizó acercamientos con el propio Fidel Castro, y no se conoce que hubiera exigido democracia para Cuba. Con todo, sus vínculos con la Isla se mantuvieron y en dos gobiernos hubo relaciones bilaterales cordiales y Chile continuó pronunciándose en contra del bloqueo en Naciones Unidas.

4.- En el primer año del primer Gobierno de Sebastián Piñera, Chile recibió la solidaridad de Cuba. Luego del terremoto del 27 de febrero de 2010, la Isla fue el primer país en llegar con asistencia médica de emergencia. Apenas unas horas después del sismo, la Brigada Médica “Henry Reeve”, para instalarse en Chile y ponerse a disposición de las autoridades chilenas.
Mientras los recintos de salud en ciudades como Rancagua y Chillán estaban colapsados o destruidos, los profesionales cubanos de la salud instalaron hospitales de campaña con un equipamiento incluso para cirugías de complejidad. Se realizaron miles de atenciones en un tiempo récord. A nadie preguntaron por sus ideas políticas. Las autoridades chilenas no les exigieron un cambio de su sistema político.

Al momento de la partida, las autoridades del Gobierno de Sebastián Piñera agradecieron con emoción la solidaridad cubana. El Ministro de Salud, Jorge Mañalich, les dijo que nunca serían olvidados.
La memoria, en efecto, contribuye a una mejor comprensión del presente.
Por Walter González. El autor es Vicepresidente del Consejo de la Sociedad Civil de Pudahuel y Coordinador de la Asamblea Ciudadana de Santiago Poniente.
Santiago, 18 de febrero de 2026.
Crónica Digital.