
En la víspera de la conmemoración de los 50 años del Golpe de Estado en Argentina, en la Ciudad de Buenos Aires se instalaron “Baldosas de la Memoria” en un emotivo acto de memoria histórica conmemorativo a ocho detenidos desaparecidos, uno de los cuales es Bernardo Lejderman, víctima de la dictadura chilena en diciembre de 1973.
La actividad en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se realizó en el llamado “corredor de la memoria”, con la comunidad de la Escuela Mariano Acosta.
Se hizo presente una marea de delantales blancos, jeans y poleras varias de estudiantes y profesores del establecimiento. El único espacio vacío en todo el frontis del edificio era una porción de vereda cubierta por una bandera argentina. Debajo de ella yacían siete baldosas, dos de ellas ahora instaladas, con los nombres de 43 detenidos desaparecidos durante la última dictadura cívico–militar.

Esos 43 nombres pertenecen a personas que formaron parte de la institución. Cada uno de ellos, con sus respectivas fotos, se multiplicaron en carteles, algunos colgados en el enrejado del establecimiento y otros en los cuerpos de los presentes. Todos. acompañados de una pregunta: “¿Dónde están?”.
La iniciativa de Baldosas por la Memoria busca dejar una huella del paso de estas personas por la vida, por lo que se las coloca en los lugares donde vivieron, trabajaron, estudiaron o militaron.
Ernesto Lejderman, hijo de Bernado, expresó su reconocimiento a sus familiares, amigos y compañeros por acompañar “este homenaje a mi querido Padre Bernardo Lejderman. Gracias Totales. Nunca más”.

Bernardo Lejderman Konujowska era un profesor y ciudadano argentino, que fue detenido junto con su esposa, la mexicana María del Rosario Ávalos Castañeda, en la actual Región de Coquimbo por militares chilenos, quienes los ejecutaron el 8 de diciembre de 1973 en la localidad de Gualliguaica, en la comuna de Vicuña. Junto a ellos se encontraba su único hijo, Ernesto, entonces de solo dos años.
El cuerpo de María fue sepultado en 1974, a requerimiento de representantes diplomáticos de su país de origen. En resolución 397 del 10 de abril de ese año el Director Zonal del Ministerio de Salud Pública, que autorizó la exhumación de sus restos, dio como causa de su muerte “el estallido de dinamita”, que “junto a otras versiones públicas emitidas en la época hicieron aparecer la muerte como un presunto suicidio con explosivos”, consignó el Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación. Esa era la falsa versión de los hechos que la tiranía comunicó entonces.
Fue cremada en 1998, pero nunca se informó dónde están los restos. Hasta hoy, permanece desaparecida.

Los restos de Bernardo fueron recuperados en 1990, luego de permanecer desaparecido por casi 17 años y enterrados en el cementerio de Vicuña. El acta de defunción señalaba como la causa de la muerte un “enfrentamiento con militares”. Más tarde, fue trasladado al Memorial de los Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos del Cementerio General en Santiago de Chile.
Posterior a la colocación de baldosas, se realizó la Octava Marcha de las Antorchas, la que recorrió distintos sitios de memoria del barrio de Buenos Aires vinculados con personas desaparecidas en el período del Terrorismo de Estado.

Buenos Aires, 20 de marzo de 2026.
Crónica Digital.