El presidente de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC), Juan Araya, reaccionó con dureza ante el anuncio del Ministerio de Hacienda sobre el incremento histórico en el precio de los combustibles. El dirigente reveló que el ministro Jorge Quiroz le comunicó personalmente la medida antes de hacerla pública, calificando el impacto para el sector no como un balde de agua fría, sino como una “barra de hielo”.
Araya advirtió que la magnitud del alza, especialmente en el diésel (que subirá entre $570 y $580), pone en riesgo la operatividad inmediata del transporte de carga en el país. Según el líder gremial, muchos transportistas simplemente no tendrán la liquidez necesaria para costear el llenado de los estanques a partir de este jueves
A diferencia de movilizaciones anteriores, Araya planteó un escenario de paralización por inviabilidad económica más que un paro de brazos caídos tradicional:
- Falta de recursos: “Los camiones no van a salir a trabajar si no tienen recursos para cargar petróleo”, afirmó, señalando que el costo operativo se vuelve insostenible para los pequeños y medianos dueños de camiones.
- Postura gremial: El dirigente aclaró que “no queremos hacer un paro: nos quedamos en la casa mejor”, sugiriendo que la falta de suministro y el alto precio forzarán a las máquinas a detenerse, lo que afectaría directamente la cadena de abastecimiento nacional.
El malestar del sector se canalizará a través de una serie de consultas internas. Araya anunció que durante las próximas jornadas se realizarán reuniones de emergencia en las distintas asociaciones gremiales del país para analizar el escenario y las medidas de mitigación propuestas por el Gobierno.
El hito clave de esta movilización será el encuentro nacional programado para el próximo fin de semana en San Fernando, donde el gremio definirá una postura oficial y los pasos a seguir frente a lo que consideran un escenario crítico para la supervivencia de la actividad transportista en Chile. (NP-Gemini-La Tercera)