Tras el anuncio del Ejecutivo de aplicar un recorte del 3% al gasto público, exceptuando únicamente a la cartera de Seguridad, diversos sectores del Congreso han manifestado su rechazo a que esta medida afecte al sistema sanitario. El diputado Fernando Zamorano (PPD), integrante de la Comisión de Salud, encabezó un oficio dirigido al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, solicitando formalmente que el Ministerio de Salud reciba el mismo trato de excepcionalidad que Seguridad ante la crisis financiera que atraviesa el sector.
El parlamentario argumentó que la red pública enfrenta una “crisis estructural” caracterizada por déficits financieros persistentes y una alta presión asistencial que pone en riesgo la vida de los pacientes. Según los antecedentes presentados, aplicar una contracción en el presupuesto sanitario profundizaría las listas de espera y debilitaría la atención primaria, la cual ya opera bajo niveles críticos de exigencia y falta de personal.
La discusión legislativa apunta a que tanto la seguridad como la salud deben ser consideradas áreas intransables en la priorización del gasto estatal. Desde el Congreso se advierte que no es coherente sostener criterios distintos para carteras que son igualmente críticas para la población, instando al Gobierno a reconsiderar el ajuste fiscal para evitar un colapso en el acceso a las prestaciones médicas básicas y de alta complejidad. (NP-Gemini-Emol)