El Partido Comunista ha intensificado sus demandas hacia el Gobierno de Gabriel Boric para que Chile envíe ayuda humanitaria a Cuba, en respuesta al endurecimiento del bloqueo energético impuesto por la administración de Donald Trump. La colectividad liderada por Lautaro Carmona solicita que el Ejecutivo chileno siga el ejemplo de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien ya concretó el envío de víveres y suministros básicos a la isla. Esta ofensiva diplomática ocurre en un momento crítico para el país caribeño, que ha perdido el acceso al petróleo tras la caída de Nicolás Maduro en Venezuela y enfrenta una vigilancia extrema de Estados Unidos sobre las rutas de suministro.
A través de un informe político tras visitar la isla, la directiva del PC instó a la izquierda chilena a dar un salto cualitativo en la solidaridad internacional, enfatizando que la situación cubana debe estar presente en la discusión pública nacional. Lautaro Carmona calificó las sanciones estadounidenses como una agresión criminal que está provocando estragos en los servicios básicos y en la calidad de vida de la población civil. Esta postura ha sido replicada por figuras clave del partido, como la diputada Carmen Hertz y otros parlamentarios, quienes exigen una condena mundial tajante contra lo que describen como una asfixia económica deliberada.
En el Congreso, los diputados Boris Barrera, Nathalie Castillo y Matías Ramírez han respaldado la idea de coordinar una respuesta latinoamericana solidaria, argumentando que el gesto de México debe servir como un precedente para que la región tome acciones decididas. Los legisladores sostienen que la ayuda no solo debe ser humanitaria, sino que debe apuntar al levantamiento definitivo de las restricciones comerciales. Por su parte, el senador Daniel Núñez recordó la ayuda médica que Cuba brindó a Chile tras el terremoto de 2010, señalando que es el momento de devolver la mano ante la escasez de medicinas e insumos médicos que hoy pone en riesgo la vida de personas en la isla.
Finalmente, el senador Núñez calificó el bloqueo petrolero como un acto de terrorismo que afecta directamente el funcionamiento de ambulancias y la atención de emergencias médicas de niños y ancianos. La presión del PC pone al Gobierno en una posición compleja, debido a las amenazas de represalias arancelarias que Washington ha dirigido contra los países que intenten suministrar combustible a Cuba. Mientras tanto, el oficialismo observa cómo la tensión política internacional por la crisis energética en el Caribe se traslada al debate interno sobre los compromisos de solidaridad y la política exterior chilena. (NP-Gemini-Emol)
