Desde la Región de Los Lagos, el Presidente electo, José Antonio Kast, intervino en la controversia que afecta a Gendarmería de Chile tras revelarse nuevos casos de reos liberados por error. En el marco de su periodo de descanso, el futuro mandatario hizo un llamado explícito a “respetar las instituciones”, marcando una postura de cautela frente a las recientes declaraciones del actual ministro de Justicia, Jaime Gajardo, quien no descartó hipótesis de “sabotaje” o corrupción interna tras la acumulación de ocho incidentes similares en los últimos meses.
Kast enfatizó que, si bien pueden existir individuos que no actúen correctamente dentro de una organización, esto no debe empañar el prestigio de la entidad en su conjunto. Para el próximo jefe de Estado, Gendarmería es una “noble y gran institución” compuesta por personas valiosas dedicadas al cuidado del país. Con estas declaraciones, el mandatario electo buscó bajar el tono a la confrontación política y proteger el capital humano de las fuerzas de orden y seguridad previo a su llegada a La Moneda el próximo 11 de marzo.
El pronunciamiento tuvo lugar a la salida de una misa en la Iglesia Parroquial del Sagrado Corazón, donde Kast aprovechó de compartir detalles sobre sus vacaciones en familia. El líder republicano describió estos días como un espacio de reencuentro con sus hijos y nietos, mencionando que ha dedicado tiempo al descanso y a los juegos de mesa con el fin de “recuperar todas las pilas” para enfrentar los desafíos de su administración.
A pesar de su intento por mantener el foco en el receso familiar, la presión por los errores en las liberaciones de internos ha tensionado la agenda de seguridad. Mientras el actual oficialismo apunta a resistencias internas ante reformas institucionales, sectores de la oposición y parlamentarios han exigido responsabilidades políticas directas al Ministerio de Justicia. Ante este escenario, Kast adelantó que este lunes sostendrá un espacio formal para profundizar en temas de contingencia nacional.
La transición de mando se encuentra en una etapa clave, donde los diagnósticos sobre el sistema penitenciario y la seguridad pública asoman como las primeras prioridades del nuevo gobierno. Las palabras de Kast sugieren una estrategia de fortalecimiento del prestigio institucional, evitando diagnósticos que puedan mermar la moral de los funcionarios públicos antes de que su equipo ministerial tome control total de la gestión gubernamental a mediados de marzo. (NP-Gemini-Emol)
