El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, salió en defensa del desempeño fiscal del Gobierno de Gabriel Boric tras conocerse que el año 2025 cerró con un déficit estructural del 3,6%, el resultado más bajo desde la creación de la regla fiscal en 2001. Pese a que las cifras de la Dirección de Presupuestos (Dipres) confirman un tercer incumplimiento consecutivo de las metas financieras, el secretario de Estado aseguró que la administración ha actuado con rigurosidad. Elizalde destacó que, comparado con los últimos cuatro periodos presidenciales, este ha sido el que menos ha incrementado la deuda pública.
Según el jefe de gabinete, la estabilización del endeudamiento ha permitido un ahorro proyectado de mil millones de dólares en pagos de intereses, un argumento con el que busca matizar las críticas de diversos sectores económicos que advierten sobre la gravedad de la situación. No obstante, el balance negativo de 2025 triplicó las proyecciones originales del Ejecutivo, lo que dejaría una presión financiera significativa para el gobierno entrante, que deberá gestionar un saldo negativo proyectado en 2,7% para su primer año de ejercicio.
En el ámbito de las relaciones internacionales, Elizalde justificó el envío de un millón de dólares en ayuda humanitaria a Cuba, país que atraviesa una severa crisis energética. Ante los cuestionamientos de la oposición, el ministro recordó que en 2019 la administración del expresidente Sebastián Piñera realizó gestiones similares con Venezuela, argumentando que la asistencia es un gesto hacia el pueblo cubano y no hacia su gobierno. Subrayó que esta acción es parte de la tradición diplomática de Chile y que no debería generar fricciones con potencias extranjeras.
Respecto a una posible tensión con Estados Unidos por este aporte, el ministro desestimó tales temores señalando que el propio Departamento de Estado estadounidense anunció recientemente medidas de apoyo humanitario para la isla. En esa línea, descartó que la decisión pueda perjudicar la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU, calificando el debate como una cuestión de política interna que no considera el contexto global de asistencia.
La donación, según detalló Cancillería, se canalizará a través de Unicef mediante el Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza de la Agencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID). Este mecanismo busca garantizar que los recursos lleguen directamente a los sectores más vulnerables de la población cubana, manteniendo la coherencia con los protocolos de ayuda internacional que Chile ha suscrito históricamente. (NP-Gemini-Emol)
