En una reciente entrevista concedida a 24 Horas, el Presidente Gabriel Boric abordó la controversia suscitada por la anulación del decreto que otorgaba la concesión de un cable submarino a China. El Mandatario contradijo las versiones iniciales entregadas por la Subsecretaría de Telecomunicaciones, que habían atribuido el retiro del documento a un simple “error técnico o de tipeo”. Boric fue enfático en señalar que la determinación no respondió a fallas de redacción, sino a una decisión estratégica personal orientada a la prudencia política.
JUSTIFICACIÓN POLÍTICA Y GEOPOLÍTICA
El Jefe de Estado explicó que el objetivo primordial fue evitar un avance apresurado en un asunto de alta sensibilidad internacional a pocas semanas del término de su gestión. Reconoció que el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, recibió advertencias externas sobre las implicancias de seguir adelante con el proyecto, pero descartó que se tratara de una imposición de Washington. Según sus palabras, se buscó priorizar el interés nacional y permitir que la administración entrante participara en la decisión final, dado que gran parte de la implementación técnica y legal les correspondería a ellos.
ALCANCE ADMINISTRATIVO
Respecto al procedimiento administrativo, Boric detalló que optó por no enviar el decreto a la Contraloría General de la República para evitar que este comenzara a surtir efectos legales definitivos. Al detener el trámite antes de la toma de razón, el Ejecutivo buscó generar un espacio de diálogo con el gobierno electo bajo un marco de transparencia total. Con esto, el Mandatario intentó despejar las dudas sobre posibles presiones o errores administrativos, calificando el episodio como una medida de responsabilidad soberana ante el cambio de mando. (NP-Gemini-Emol-24 Horas)