
“Aquí nada termina, aquí cada día es continuar”. Esas fueron las palabras finales de Gabriel Boric como Presidente de la República, expresadas por cadena nacional a las 21:00 horas del pasado martes 10 de marzo. La frase provocó impacto en la audiencia, sobre todo entre los partidarios del exmandatario.
Sin embargo, no son originales de Boric. Tienen una historia que se remonta a los tiempos de la dictadura cívico–militar, en una canción escrita en el exilio en homenaje al secretario general del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Miguel Enríquez Espinoza, quien fue acribillado por la DINA el 5 de octubre de 1974.
La canción, llamada “Compañero”, fue obra de Marcelo Puente, un chileno que llegó al exilio en Toronto en 1974, luego del Golpe de Estado, consagrándose a componer y cantar, con la perspectiva de promover la solidaridad con el pueblo de Chile y acompañar a la comunidad chilena y latinoamericana en Canadá. Allí fue fundador del grupo “Compañeros”, formado por chilenos y griegos, y que alcanzó gran prestigio, con el cual grabó el tema en cuestión.
Los miembros del grupo se conocieron en los 70 en un ya desaparecido café Bar en el barrio griego de Toronto llamado “El Caballo De Troya”.

Aún Puente reside en Canadá y ha compuesto música para películas, documentales, obras de teatro y libros infantiles. Algunas de sus canciones han sido traducidas al inglés, francés, italiano y griego y una se encuentra en el Archivo Nacional del país norteamericano sobre canciones de inmigrantes. Recientemente, ha publicado un libro–cancionero bilingüe “Otro día amanece. The Book of Songs”, presentado el año pasado en la Feria Internacional del Libro de Canadá, oportunidad en que además brindó un concierto.
No hemos logrado identificar la fecha exacta de la composición y publicación de la canción “Compañero”, pero en Internet existe una primera referencia en “Blazing Frontiers”, un álbum de 1979 del grupo “Compañeros”.
En el interior de Chile la canción se hizo conocida luego de ser incluida en el álbum “Con vista a la esperanza”, un proyecto del MIR, que circuló en casetes clandestinos durante la dictadura, y que fue reeditado legalmente en el país como CD en 2009. Incluye un poema recitado, que también es obra de Puente, llamado “Cinco de Octubre”, en referencia al día de 1974 en que la dictadura arrebató la vida a Miguel Enríquez.

La letra de la canción, acompañada por una contundente sonoridad épica, señala:
Compañero
qué hermoso canto me ha tocado interpretar
que clara aurora cada día veo brillar
y a mi guitarra ni una voz para dudar
sólo una bala
que en tu pecho nos llamó
a ti, a mí, a nosotros
por esta historia sin perdón.
Compañero
ni por un día te olvidaste de seguir
siempre aferrado a tu conciencia de existir
quitando cercos
trabajando de aprendiz
siempre sembrando esa alegría de vivir
en ti, en mí, en nosotros
por esta historia sin perdón.
Aquí nadie muere, compañero,
aquí nadie cesa de luchar
aquí nada termina, compañero
aquí cada día es continuar.
Aquí se dice todo, compañero,
de aquí saldrá la luz la libertad.
Aquí nadie muere, compañero,
aquí de los primeros aquí estarás.
Compañeros
hace ya siglos que empezó esta balacera
los mismos siglos que nos matan por monedas
la misma muerte que se aferra a nuestras venas
la mano armada de tu ejemplo hasta vivir
en ti en mi en nosotros
por esta historia sin perdón
por esta historia sin perdón
por esta historia sin perdón
por esta historia sin perdón…
En los versos finales de la canción se superpone a la música un fragmento de un discurso de Miguel Enríquez pronunciado en el Teatro Caupolicán el 17 de julio de 1973, lo que refuerza el tono épico de la canción:
“La lucha de clases es siempre una guerra encubierta. La contrarrevolución burguesa se propone, hoy en Chile, hacerla estallar.
El pueblo no se dejará amarrar las manos. La clase obrera y el pueblo están en disposición de combate, están decididos a defender sus conquistas y están más decididos hoy que nunca a conquistar su futuro (…)
El pueblo emplaza su fuerza, desarrolla el poder popular, multiplica los Comandos Comunales, y levanta la organización de su defensa.
Compañeros: el pueblo debe prepararse para resistir, debe prepararse para luchar, debe prepararse para vencer.
Trabajadores de Chile: ¡Adelante con todas las fuerzas! ¡Adelante con todas las fuerzas de la historia!”.
Habría que agregar que esta canción fue usada en tiempos de dictadura a propósito de otros hechos, como los funerales de Jécar Neghme Cristi, vocero del MIR, asesinado por la Central Nacional de Informaciones (CNI) el 4 de septiembre de 1989, en la calle Bulnes en el centro de Santiago. El cortejo multitudinario se realizó el día 7 y comenzó con esa canción desde la sede, en la misma calle Bulnes, del Partido Amplio de Izquierda Socialista (PAIS), que en ese año agrupó a las colectividades de izquierda.
Porque a lo que se refiere la canción no era precisamente el final de un gobierno.
Santiago, 15 de marzo de 2026.
Crónica Digital.