El presidente electo, José Antonio Kast, oficializó a su equipo ministerial, el cual ya comenzó el proceso de instalación en la denominada «Moneda chica» de Las Condes. El nuevo gabinete destaca por una marcada presencia de figuras provenientes del mundo empresarial y académico, con solo siete de los 24 ministros poseyendo trayectoria previa en cargos de corte político o público. Entre los nombres con más experiencia destacan Claudio Alvarado en Interior, José García en Segpres y Ximena Rincón en Energía.
El debut de las futuras autoridades estuvo marcado por el estilo confrontacional de Jaime Campos, futuro titular de Agricultura y todavía militante del Partido Radical, quien calificó a su colectividad como un «partido en extinción». Este tipo de intervenciones ha generado alertas en la centroderecha respecto al manejo comunicacional que tendrá el equipo de gobierno a partir del 11 de marzo. Por otro lado, la mayoría de los ministros técnicos ha optado por un perfil bajo mientras se coordinan mediante grupos de mensajería para delinear sus equipos.
DESAFÍOS Y CUESTIONAMIENTOS EN LAS PRIMERAS NOMINACIONES
El nombramiento de Natalia Ducó en Deporte y de Judith Marín en Mujer ha concentrado las primeras críticas de la oposición y de sectores moderados de la derecha. Mientras Ducó enfrentó consultas por su pasado episodio de dopaje, Marín ha sido señalada por sus posturas valóricas y su militancia en el Partido Social Cristiano, lo que algunos analistas consideran una «declaración cultural» del nuevo gobierno. Ambas autoridades han señalado que responderán a los cuestionamientos una vez que asuman formalmente sus funciones.
COORDINACIÓN LEGISLATIVA Y TRASPASO DE MANDO
En el ámbito institucional, el futuro ministro de Justicia, Fernando Rabat, ya inició contactos protocolares con la Corte Suprema y el actual ministro Jaime Gajardo. Se espera que durante la próxima semana se intensifiquen las reuniones bilaterales de traspaso, comenzando por la cartera de Interior. Además, el equipo ministerial participará obligatoriamente en cursos de probidad dictados por la Contraloría, una medida instruida por Kast para nivelar los conocimientos de quienes provienen exclusivamente del sector privado. (NP-Gemini-La Tercera)
