Trastienda de una elección “infartante”: el diseño que entregó la Cámara a la derecha

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En un rincón de las tribunas del Congreso, una imagen resumió la tensión de la jornada: José Miguel Castro (RN) y Pablo Maltés (PDG), amigos personales pero estrategas rivales, observaban el desenlace de la votación que definió la testera de la Cámara de Diputadas y Diputados. El triunfo de Jorge Alessandri (UDI) por 78 votos frente a los 75 de Pamela Jiles no fue casualidad, sino el resultado de una operación política de “relojería” liderada por Castro y el diputado republicano Benjamín Moreno.

Para el gobierno de José Antonio Kast, esta elección era vital. Perder la testera habría significado entregar a la oposición la facultad de manejar las urgencias legislativas y la composición de las comisiones, permitiendo que la agenda de izquierda —bloqueada durante el periodo anterior— viera la luz.

El éxito de la derecha se cimentó en tres pilares estratégicos que quebraron el acuerdo que impulsaba a Jiles:

  • Negociaciones Transversales: Castro y Moreno lograron “descolgar” votos clave de la centroizquierda. Felipe Camaño (Ind-DC) aceptó la vicepresidencia de la corporación y Jaime Mulet (FREVS) aseguró un cupo en la Comisión de Constitución tras negociar directamente con el entorno de Kast.
  • La “omisión” de Marisela Santibáñez: La diputada (Ind-PC) se ausentó tras una cirugía. Curiosamente, fue el propio José Miguel Castro quien anticipó su ausencia días antes en el hemiciclo, lo que descolocó a la bancada comunista y restó un voto vital a Jiles.
  • El factor “Doctor File”: El diputado Cristián Contreras (PDG) rompió la disciplina de su bancada y no votó por Jiles, argumentando que ella representa a la izquierda y que su compromiso es con el “centro político”. Este voto fue calificado como un “error” por Franco Parisi, pero Contreras lo defendió como una decisión consciente.

Originalmente, Agustín Romero (Republicano) era la carta natural por ser la bancada más grande (31 diputados). Sin embargo, el rechazo que generaba su nombre en sectores de la DC y el PPD obligó a un giro de último minuto: ceder la presidencia a Jorge Alessandri (UDI). Este movimiento, forzado por el timonel gremialista Guillermo Ramírez y mediado por Castro, permitió viabilizar los apoyos del centro.

Con las victorias de Paulina Núñez en el Senado y Jorge Alessandri en la Cámara, el Presidente Kast inicia su mandato con un escenario legislativo inusualmente favorable. La derecha no solo controla la administración del Congreso, sino que ha logrado fracturar la unidad de la nueva oposición antes de que esta pudiera consolidar un bloque de contrapeso efectivo. (NP-Gemini-La Tercera)

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