
Por José Campusano Alarcón
La Opción BRICS+: El Multilateralismo como Garantía de Prosperidad frente al Autogol Geopolítico de los Herederos de la Dictadura.
La memoria, debe ser en Chile no solo un ejercicio nostálgico, sino la condena moral a laimpunidad que se impuso a sangre y fuego sobre nuestro modelo socioeconómico. Este eje moral nos obliga a alzar la vista hacia la palestra internacional, donde esa misma impunidad se ha convertido en la norma fundacional de la política exterior del bloque hegemónico. Hoy, a 2 semanas y seis días de una elección crucial, Chile también enfrenta una decisión geopolítica o un “clivaje” que no está muy nítido en las conversaciones que se mueven en las campañas electorales: o perpetuamos la traición de las élites chilenas al alinear nuestros intereses con una hegemonía en declive (EE. UU. y la UE), o abrazamos el nuevo orden internacional que emerge con fuerza desde el Sur Global.
La Impunidad como Modelo Fundacional y la Deuda Geopolítica.
El cuerpo principal de nuestra miseria histórica reside en que la Derecha Criminal Chilena no solo garantizó la impunidad de las violaciones a los Derechos Humanos durante la dictadura que sostuvieron, sino que utilizó ese manto de silencio para mantener la impunidad en los robos, colusiones económicas y el desarrollo de un modelo foráneo que lo impusieron a nuestra comunidad nacional a sangre y fuego, que ese expresan en los 11 pilares del modelo neoliberal que todavía nos azota.

La prueba más brutal de esta complicidad ética y económica se encuentra en el destino del ahorro forzado: al financiar el Mercado de Capitales, las AFP no solo destinan una cuota para inversiones internacionales e invierten en empresas que le venden armas a Israel, un país que comete un genocidio contra el pueblo Palestino, sino que también utiliza solo un tercio (1/3) de lo recaudado para financiar las miserables pensiones que pagan a nuestros adultos mayores. Con los otros dos tercios (2/3), se quedan con exorbitantes comisiones (incluidas las fantasmas que nadie fiscaliza) y lo demás financias a los grandes empresarios y sus amigos. La impunidad es, así, tanto local como global.

La Crisis de la Hegemonía Unipolar y el Doble Estándar Occidental.
La Geopolítica, que estudia las dinámicas del poder territorial y las narrativas que las sostienen; es tanto un juego de ajedrez en un tablero físico como una batalla por los significados y la legitimidad en la mente de las personas, nos muestra hoy la crisis de la hegemonía unipolar sostenida por el bloque occidental (G7/OTAN).
Esta arquitectura global ha normalizado las violaciones específicas al Derecho Internacional Humanitario y la Carta de la ONU, atribuyendo estas faltas a los actores hegemónicos que se proclaman guardianes de las reglas consensuadas, pero las rompen a su conveniencia. El clamor por el respeto a la soberanía territorial en ciertas latitudes contrasta con el silencio cómplice, o peor aún, la justificación activa, ante los crímenes de guerra cometidos en otras, evidenciando el doble estándar occidental.

Para muestra un botón: la reciente crisis de gobierno en Bélgica giró en torno a la negativa del Primer Ministro Bart De Wever a firmar la decisión de la Unión Europea de expropiar los activos soberanos de Rusia bajo el esquema de un «préstamo de reparación». Esta acción, que involucra alrededor de 200 mil millones de euros congelados en la plataforma Euroclear, no solo fue calificada por Rusia como un «robo» que traería represalias inmediatas, sino que fue denunciada internamente como un acto que «destruye la base del propio sistema de moneda de reserva» y que «no se atrevió a hacerlo incluso durante la Segunda Guerra Mundial», según el Ministro de Defensa belga, Theo Franken. La paradoja de este asalto al derecho internacional radica en el motivo: el gobierno belga esperaba usar 1.200 millones de euros anuales de estos ingresos para financiar su propia militarización y la preparación para la participación en el conflicto con Rusia como parte de OTAN. Así, la misma arquitectura que pregona un «Orden Basado en Reglas» está dispuesta a dinamitar los principios fundamentales del derecho soberano y financiero para financiar su agenda de guerra. Este agotamiento moral y el quiebre de reglas multilaterales como la Carta de la ONU o acuerdos de la OMC, marcan el fin de ciclo del poder imperial.

Esta arquitectura global no solo ha normalizado lo anterior, sino que también las violaciones específicas al Derecho Internacional Humanitario y la Carta de la ONU, atribuyendo estas faltas a los actores hegemónicos que se proclaman guardianes de su Orden basado en Reglas que evidentemente no respeta, poniendo en su agenda diaria la compra exorbitante de armamento para mantener una soberanía territorial en Europa, sin considerar un debido equilibrio de seguridad en todas sus latitudes (Rusia y Ucrania) y al mismo tiempo mantiene un silencio cómplice, o peor aún, la justificación activa, ante los crímenes de guerra cometidos contra el pueblo Palestino, evidenciando el doble estándar occidental.
Este agotamiento moral y el quiebre de reglas multilaterales como la Carta de la ONU o acuerdos de la OMC, marcan el fin de ciclo del poder imperial. En este escenario, sin duda Chile perdería al alinearse ciegamente con aquellos que defienden un modelo de privilegio geopolítico. La Derecha económica y política, herederos de la dictadura tanto ideológicamente como económicamente, insiste en esta subyugación. No podemos olvidar que fue precisamente en ese tiempo cuando consolidaron sus grandes fortunas robándose las empresas del Estado. Mantener hoy una política exterior dependiente de Washington y Bruselas es proteger la estructura económica heredada del saqueo.

El Espejo de Milei y la Opción Multilateralista.
Frente a esta dependencia histórica, emerge con fuerza el bloque emergente (BRICS+), una alternativa que supera al G7 en términos de población y en la data concreta de PIB calculado por Paridad de Poder Adquisitivo (PPA). Este nuevo orden no se basa en la imposición, sino que se construye sobre el respeto, la paz y el respeto a la soberanía de sus aliados y socios.
Los candidatos de la Derecha económica y política chilena, a la que se denomina la «Troika Alemana» (dos de ellos descendientes de nazis que escaparon a Chile), busca replicar el modelo de devastación de Javier Milei en Argentina.
Para muestra un botón: Esto implica ajustes fiscales extremos, la eliminación de funcionarios del Estado, y la supresión de ministerios esenciales, incluyendo el Ministerio de la Mujer y otros.
Esta misma élite ha manifestado su rechazo a la reciente reforma provisional que subió los montos de las pensiones a los adultos mayores. ¿Cómo espera usted que los herederos de la dictadura defiendan la soberanía económica del país si su dogma es mantener un sistema de ahorro forzado (AFP) que consagra la miseria? Este sistema paga solo 1/3 de lo recaudado en pensiones, mientras que los otros 2/3 los usa para pagarse comisiones exorbitantes y para financiar el Mercado Financiero chileno.
El contexto electoral actual es una oportunidad para que Chile posicione su política «independiente» frente a estos bloques. En dos semanas, solo la candidata Jeannette Jara, de la Centro Izquierda, puede garantizar la consideración de un acercamiento a los bloques que respaldan y construyen el multilateralismo.
La paradoja que la élite se niega a reconocer es que el camino hacia los BRICS+ no es una renuncia ideológica, sino una garantía de prosperidad para el Pueblo, los empresarios emprendedores y los grandes empresarios chilenos, abriendo mercados basados en el respeto mutuo, no en la subordinación.
Reafirmar nuestra postura ideológica exige denunciar la impunidad en todas sus formas. El futuro de Chile, su prosperidad y su soberanía, dependen de un cambio de timón geopolítico y de poner fin al saqueo interno.
Mientras el poder hegemónico siga operando bajo la lógica del privilegio y la mentira histórica, la deuda con los pueblos seguirá creciendo.
Es tiempo que encontremos en nuestros dirigentes la necesaria “Ternura” para Chile y su Pueblo y este 16 de noviembre de 2025, todos los chilenos le cerremos el camino al “Espanto”.
Visitar el primer artículo de José Campusano: Entre el Espanto y La Ternura I

José Campusano Alarcón
Ingeniero Civil en Minas
Ex Agregado Comercial de Chile en Rusia y Vicepresidente de la Comisión Nacional de Derechos Juveniles (CODEJU) en dictadura.
Miembro del Consejo Editorial de Crónica Digital
Santiago de Chile, 27 de octubre de 2025
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