
En el marco del análisis postelectoral tras la primera vuelta presidencial y las elecciones parlamentarias, el periodista y miembro de la Comisión Política del Partido Comunista de Chile, Juan Andrés Lagos, ofreció una reflexión profunda sobre el escenario político actual, subrayando la necesidad de comprender las subjetividades sociales que dieron forma a los resultados electorales y la importancia de no desconectar de las realidades territoriales, especialmente en el norte, la Octava y la Novena región.
Durante su intervención en el programa de YouTube Analizando la semana política: Resultados electorales/la narrativa intervencionista en curso Lagos afirmó que la votación obtenida por candidaturas como la de Parisi no es un fenómeno sorpresivo, sino el resultado de una “construcción histórica de subjetividad” marcada por el abandono estatal, la desigualdad estructural y el temor que ha permeado en amplios sectores de la población durante décadas. Citando estudios del PNUD desde 1996 y recientes investigaciones de la Universidad Pública de Chile, destacó que “el país real no es el que imaginan las elites centralizadas”.
Respecto a la candidatura de Jeannette Jara, Lagos reconoció que su desempeño en primera vuelta no alcanzó las expectativas, pero subrayó que su programa contiene propuestas concretas en materia de salario, pensiones, salud, educación y combate al narcotráfico, las cuales —si se comunican con claridad y empatía— pueden resonar con millones de ciudadanos que hoy se sienten desatendidos.
“Hay que dejar de tratar a esa ciudadanía como ‘fachos pobres’. Son hijas e hijos de este sistema. Nunca tuvieron una oportunidad para ser distintos”, enfatizó Lagos, llamando a la izquierda a asumir con responsabilidad su incapacidad para conectar con sectores populares.
En el plano parlamentario, valoró los resultados del Partido Comunista, que —a pesar de no lograr la reelección de figuras como Carmen Hertz o Hugo Gutiérrez— mantuvo una presencia significativa en el Congreso, incluso en contextos adversos como el Distrito 9, donde Boris Barrera se impuso sin ser “arrastrado” por otras candidaturas. Lagos atribuyó este logro al trabajo territorial, a la movilización de las bases y al esfuerzo del equipo nacional de campaña, pese a contar con recursos limitados.
Además, alertó sobre la creciente desconfianza hacia los partidos y el Parlamento, reflejada en que casi el 20% de los votos parlamentarios fueron nulos o blancos, mientras que en la presidencial apenas superó el 3%. “Esto no es casualidad. Es el resultado de décadas de desconexión entre la arquitectura política y la ciudadanía”, señaló.
Finalmente, Lagos hizo un llamado urgente: “No hay más tiempo para triunfalismos ni para evasivas. La segunda vuelta está abierta, pero solo si vamos con propuestas radicales, humildad y una infantería política en los territorios”.
Equipo Crónica Digital
Santiago de Chile, 23 de noviembre del 2025