
A diferencia de la diligencia con la que el Gobierno de Gabriel Boric acogió las denuncias de fraude en las elecciones presidenciales de Venezuela, hoy anunció su reconocimiento inmediato a Nasry Asfura como el Presidente electo de Honduras, después de una polémica declaración del Consejo Nacional Electoral (CNE) que lo confirmó como ganador.
Nasry Asfura, candidato del ultraderechista Partido Nacional, recibió el abierto apoyo del Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien amenazó con recortar la ayuda al país centroamericano en caso de no resultar electo. En ese contexto, además indultó a Juan Orlando Hernández, ex mandatario y correligionario de Asfura, condenando por la justicia estadounidense por narcotráfico. Ello, en contraste con su supuesta cruzada internacional contra el tráfico de drogas.
Un comunicado de la Cancillería chilena afirma que el país espera trabajar con la futura Administración de Honduras y ampliar la amistad y la cooperación bilateral, vínculos que el 27 de enero de 2026 cumplirán 160 años. Según el texto, la declaratoria institucional “otorga certeza jurídica y brinda tranquilidad a la población hondureña respecto al desarrollo del evento y sus resultados”.
Honduras celebró elecciones el 30 de noviembre y debieron pasar casi cuatro semanas para conocer los resultados supuestamente definitivos del CNE, luego de denuncias de fraude e irregularidades en el conteo de votos, investigadas por el Ministerio Público.
De hecho, los candidatos derrotados, el derechista Salvador Nasralla y la progresista Rixi Moncada, han desconocido los resultados.
IMPUGNACION DE LA DERECHA LIBERAL
El candidato presidencial del conservador Partido Liberal (PL), Salvador Nasralla, impugnó hoy la declaratoria oficial de los resultados de las elecciones generales por “despreciar la voluntad popular”. En conferencia de prensa, Nasralla se refirió al presunto triunfo en los comicios de Nasry Asfura, proclamado por el CNE como Presidente electo de Honduras para el periodo 2026–2030.
“No aceptamos la declaratoria emitida por el CNE porque no refleja la verdad completa del voto ciudadano”, subrayó Nasralla, quien acusó al organismo electoral de irregularidades en el conteo de votos, omisiones de actas y la no contabilización de más de dos millones de sufragios.
“Me metí en la política para combatir la corrupción y hoy soy víctima de esa corrupción que he venido denunciando”, remarcó el presidenciable del PL, tras lanzar duras críticas contra la formación de Asfura, que gobernó Honduras de 2014 a 2022, etapa conocida como “la narcodictadura”.

“Quien va a gobernar Honduras es el crimen organizado dirigido por Juan Orlando Hernández”, advirtió Nasralla en alusión al exgobernante hondureño y antiguo líder del PN, sentenciado por la justicia de los Estados Unidos a 45 años de prisión por narcotráfico.
Según su criterio, quienes buscan regresar al poder se están burlando del proceso electoral y de cada uno de los hondureños respecto de los cuales “que piensan que el voto no vale”.
Señaló que la validación de los resultados pesará toda la vida sobre las espaldas de los miembros del CNE, porque no contabilizaron unas 10 mil urnas con más de dos millones de votos.
Nasralla expresó en su comparecencia que la estabilidad del país no significa renunciar a la verdad, ni legitimar un proceso que constituye corrupción.
En la intervención de Trump en beneficio de Asfura, el Presidente de Estados Unidos dijo que Nasralla “casi comunista”, “no es amigo de la libertad” y “finge ser anticomunista solo para dividir el voto de Asfura”.
PRONUNCIAMIENTO DEL CNE
La declaratoria oficial de las elecciones generales, en el nivel presidencial, fue realizada por el CNE en una sesión virtual por las consejeras titulares del organismo, Ana Hall y Cossette López, de los derechistas partidos Liberal y Nacional, respectivamente, junto al magistrado suplente Carlos Cardona.
Este último sustituyó la ausencia del magistrado propietario del progresista Partido Libertad y Refundación (Libre), Marlon Ochoa, quien la víspera afirmó que no avalaría una resolución que calificó de “golpe de Estado electoral”.
Según el recuento del organismo electoral, con el 99,9 por ciento de las actas escrutadas, Nasry Asfura habría obtenido un millón 479 mil 822 votos (40,27 por ciento), seguido por un estrecho margen por el aspirante de la derecha liberal, Salvador Nasralla, quien logró supuestamente un millón 452 mil 796 papeletas (39,59 por ciento).
En un tercer puesto –contra todas las proyecciones que la daban como la gran favorita en la reciente contienda–, se habría ubicado la candidata de Libre, Rixi Moncada, que según el CNE alcanzó 705 mil 428 votos, equivalente al 19,19 por ciento de las preferencias.

Poco antes de la decisión del CNE, el magistrado Marlon Ochoa presentó ante el Ministerio Público una denuncia contra el ente electoral, por su intención de declarar los resultados de las elecciones del 30 de noviembre sin finalizar el escrutinio. En una sesión virtual del pleno del organismo su rechazo a convertirse en cómplice de un “golpe de Estado electoral”, por no escrutar unas 10 mil actas con inconsistencias ni resolver centenares de impugnaciones, nulidades y reclamos.
El magistrado remitió a la Fiscalía 10 audios que evidenciarían un plan de manipulación electoral, injerencia extranjera y coordinación política para alterar la voluntad popular. En las grabaciones se discuten estrategias para impedir un recuento acta por acta y “meter votos” en zonas donde el resultado no le favorecía al Partido Nacional.
Añadió que, en las actas donde sí coincide la biometría con los registros, el resultado no favorece a Asfura.
“Este proceso electoral supera, por mucho, el fraude de 2017”, enfatizó.
PROGRESISMO LATINOAMERICANO
En la víspera de la declaratoria del CNE, la Misión de Observación Electoral de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (Copppal) llamó al organismo a realizar un escrutinio total de las actas con inconsistencias e impugnadas en las elecciones generales.
Señaló que el CNE tiene la obligación legal y constitucional de revisar cada una de las urnas observadas.

Para el más importante foro de partidos políticos progresistas de la región, esa es la única vía para recuperar la legitimidad perdida tras una serie de “desaciertos” cometidos por el organismo antes, durante y después de la jornada electoral, que han derivado, dijo, en una creciente tensión política y social en Honduras.
Alertó a las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos, la Unión Europea y a los gobiernos de la región sobre los riesgos para la gobernabilidad de este país que implicaría declarar resultados sin antes resolver la totalidad de las actas cuestionadas, conforme a la ley.
La Copppal advirtió que una declaratoria que no cumpla con lo mandatado en la Constitución de la República, sería un albazo al proceso electoral que, en lugar de generar certidumbre y tranquilidad al proceso electoral, provocaría mayor inestabilidad política, económica y social en Honduras.
El foro, que agrupa a más de 70 formaciones progresistas de una treintena de naciones del continente, afirmó que la proclamación de un ganador sin el conteo de todos los votos, vulneraría el Estado de derecho y la voluntad popular.
Además, en denuncias ante organismos internacionales por parte de los sectores afectados, agregó.
Recordó que en tiempo y forma entregó al CNE una auditoría de ciberseguridad sobre la vulnerabilidad del sistema de transmisión de resultados de los comicios, pero lamentó que el órgano no atendió esas recomendaciones, lo cual contribuyó a que Honduras enfrente una crisis de dimensiones mayores a la electoral.
De Chile, son integrantes de la Copppal los partidos Socialistas, Por la Democracia y Radical.
Con reportes de la Agencia Informativa Prensa Latina.
Santiago y Tegucigalpa, 24 de diciembre de 2025.
Crónica Digital.