Durante la realización del primer Comité Central presencial del año, la presidenta del Frente Amplio (FA), Constanza Martínez, abordó la reciente decisión del Socialismo Democrático y la Democracia Cristiana de conformar un bloque opositor excluyendo a su partido y al PC. Martínez desestimó las versiones de una ruptura definitiva en el oficialismo saliente, calificando la situación como una manifestación de «distintas posturas» que son legítimas dentro de la diversidad del sector. Según la dirigente, es positivo que estas visiones se expresen para luego intentar alcanzar una síntesis común que permita enfrentar los desafíos del país.
La líder del FA subrayó que la prioridad de su colectividad será insistir en mecanismos de coordinación que impacten positivamente en la vida de las personas, independientemente de las estructuras administrativas de las coaliciones. Asimismo, Martínez evitó realizar un diagnóstico apresurado sobre el futuro de la oposición al gobierno de José Antonio Kast, señalando que el Frente Amplio se encuentra entrando en una fase de congreso estratégico donde definirán su camino para el próximo ciclo político.
Esta postura coincide con lo planteado por el presidente del PPD, Jaime Quintana, quien tras su propio Consejo Nacional también descartó un quiebre. Quintana reconoció la existencia de una crisis interna gatillada por el veredicto del caso Gustavo Gatica, pero instó a no «dramatizar» ante la posibilidad de que convivan múltiples oposiciones en el Congreso. Para ambos sectores, la reflexión y la colaboración posterior parecen ser los ejes para superar la tensión de la última semana. (NP-Gemini-Emol)
