La diputada Pamela Jiles advirtió este martes que el futuro gobierno de José Antonio Kast enfrentará severas dificultades legislativas si no logra consolidar un pacto administrativo con el Partido de la Gente (PDG). En declaraciones radiales, la parlamentaria, quien aspira a presidir la Cámara de Diputadas y Diputados, señaló que la actual composición del gabinete parece ser una continuación del mandato de Sebastián Piñera, criticando la falta de representación de fuerzas que integraron el bloque del Rechazo, como su propia colectividad y el Partido Nacional Libertario.
Jiles fue enfática al señalar que el PDG asumirá un rol de oposición “firme” cuando no se respeten las demandas ciudadanas, aunque aclaró que este papel será distinto a lo visto en periodos anteriores. La legisladora lamentó el quiebre de las conversaciones para la mesa directiva de la Corporación, atribuyendo la responsabilidad a la “torpeza” de la UDI y a la negativa de los partidos oficialistas de aceptar su postulación para la presidencia de la Cámara. Según su análisis, un acuerdo con el PDG otorgaría al Ejecutivo una gobernabilidad que hoy no tiene asegurada por sí solo.
Uno de los puntos clave abordados por la diputada fue el temor del oficialismo ante eventuales nuevos retiros previsionales. Jiles sugirió que la mejor forma de manejar estas inquietudes es a través del control de las presidencias de las comisiones parlamentarias y no necesariamente desde la testera principal. Aseguró que el próximo gobierno “no podrá hacer nada” en términos de reformas sustantivas que requieran quórums importantes si persiste en ignorar el peso legislativo del PDG, calificando como imprescindible una negociación en buenos términos para evitar constantes bloqueos.
Finalmente, la parlamentaria reconoció que existen prejuicios sobre su figura política, utilizando la metáfora del “escorpión” para referirse a la desconfianza que genera en ciertos sectores. Sin embargo, insistió en que las instituciones cuentan con mecanismos de control suficientes para mitigar temores y que la viabilidad del programa de Kast depende exclusivamente de su capacidad para atraer los votos de su sector. Para Jiles, el reconocimiento de la “respetabilidad” del PDG en la Cámara Baja es el primer paso necesario para corregir lo que considera un diseño político equivocado por parte del presidente electo. (NP-Gemini-La Tercera)
