Un reciente informe del Servicio Electoral de Chile, publicado en la víspera del Día Internacional de la Mujer, reveló una persistente contradicción en el sistema político nacional. Aunque las mujeres constituyen la mayoría del padrón electoral y presentan niveles de asistencia a las urnas superiores a los de los hombres, esta movilización no se traduce de manera proporcional en la obtención de cargos de representación popular. Los datos de 2025 muestran que, pese a representar el 51,2% del electorado, las mujeres solo lograron conquistar el 16,5% de las alcaldías y ninguna gobernación regional en el último proceso.
El estudio titulado “Participación y representación de las mujeres en política” también alerta sobre una tendencia a la baja en la militancia partidaria femenina. Según los registros oficiales, la afiliación de mujeres en colectividades políticas descendió del 50,6% en 2017 a un 46,6% en enero de 2026. Esta disminución en la base militante se refleja con mayor fuerza en las cúpulas directivas, donde la presidencia de partidos ejercida por mujeres ha fluctuado históricamente en niveles críticos, alcanzando su punto máximo en 2022 cuando apenas ocho de las veintiocho colectividades legalmente constituidas contaban con una mujer a la cabeza.
En contraste, la implementación de la Ley de Cuotas ha generado un aumento sostenido en el volumen de candidaturas femeninas, superando el 44% en las recientes elecciones al Congreso. Si bien la representación efectiva en los escaños parlamentarios alcanza actualmente un 34,4%, la cifra evidencia un crecimiento significativo respecto al 5,7% registrado al retorno de la democracia. El informe concluye que, aunque los mecanismos de fomento han permitido romper barreras de entrada en las listas de postulantes, la estructura del poder político en las regiones y municipios sigue presentando desafíos mayores para alcanzar una paridad real. (NP-Gemini-La Tercera)