Ante la presentación del proyecto de ley de «Reconstrucción Nacional» por parte del Ejecutivo, la Central Unitaria de Trabajadores y Trabajadoras de Chile (CUT), manifiesta su total rechazo a una agenda que, bajo la excusa de la emergencia, pretende profundizar la desigualdad y favorecer la acumulación de riqueza de los sectores más acomodados del país.
La reconstrucción como fachada para la ganancia de las grandes empresas. Denunciamos que este plan no busca reconstruir el bienestar de las familias afectadas por las catástrofes, sino que utiliza la tragedia como una ventana de oportunidad para implementar una reforma tributaria. La rebaja del impuesto corporativo del 27% al 23% y la eliminación del impuesto a las ganancias de capital no son medidas de alivio social, sino son un regalo directo a las grandes empresas para asegurar que, incluso en crisis, sus utilidades sigan creciendo a costa del presupuesto público.
Un subsidio estatal a la tasa de ganancia. El anuncio de un subsidio al empleo donde el Estado asume el pago de cotizaciones previsionales no es un fomento al trabajo formal, sino una transferencia de recursos desde los impuestos de todas y todos los chilenos hacia la planilla de costos de los empresarios. Es la socialización de los costos laborales para privatizar, una vez más, las ganancias.
El portazo a la movilidad social de la clase trabajadora. Dejar sin gratuidad universitaria a los mayores de 30 años es un acto de discriminación etaria y de clase. Los trabajadores y trabajadoras utilizan la educación superior como la única vía de reconversión y mejora salarial en su vida adulta. Al imponer este límite y fortalecer el cobro del CAE, a través de la banca privada, el Gobierno de José Antonio Kast elige proteger el negocio bancario por sobre el derecho al conocimiento y el progreso de las familias trabajadoras.
.Desprotección bajo el lema de «menos permisología». Advertimos que la desregulación ambiental y administrativa propuesta no es más que el desmantelamiento de los estándares mínimos de protección que hemos conquistado. Facilitar la inversión sin controles reales, es poner en riesgo la salud de las comunidades y la seguridad en los puestos de trabajo, solo para acelerar el retorno de inversión de los grandes proyectos extractivistas.
Este plan no es para las mayorías, no es para las y los trabajadores ni sus familias, no es para los estudiantes, ni las personas mayores, es para los directorios de los grandes grupos económicos. Como CUT no permitiremos que se use la necesidad de vivienda y reconstrucción para hipotecar el futuro de Chile. Emplazamos al Congreso a no ser cómplices de este «gato por liebre» y a legislar pensando en quienes sostienen el país con su esfuerzo diario, y no en quienes buscan lucrar con la crisis.
Central Unitaria de Trabajadoras y Trabajadores de Chile.
Santiago de Chile, 17 de marzo de 2026.
Crónica Digital.