
El desfile cívico con motivo del 192 aniversario de la comuna de Chañaral, en la Región de Atacama, fue el escenario para que la comunidad local volviera a levantar su demanda de contar con Centro de Hemodiálisis, cuya construcción ha sido postergada en el tiempo. El diputado Jaime Mulet señaló que, en efecto, “es una necesidad profundamente sentida por las personas y que urge por encontrar una respuesta”.
A través de una carta a las autoridades regionales y comunales, las Agrupaciones ciudadanas “Jaime Ibacache Para Vivir con Dignidad” y “Vida más Vida”, expresaron –“con respeto, pero también con profunda emoción”– que “desde hace más de 11 años nuestra comuna ha mantenido una incansable batalla por contar con un centro de hemodiálisis. Han sido años de gestiones, esperas, promesas y viajes interminables. Llevamos la voz de miles de vecinas y vecinos –3.800 firmas presentadas ante el Ministerio de Salud– que creen que la vida y la dignidad no pueden depender de kilómetros recorridos ni de la suerte de tener un vehículo disponible”.
Mulet subrayó que “un centro de hemodiálisis es de vital importancia porque proporciona una terapia de sustitución de la función renal esencial para las personas con insuficiencia renal crónica terminal o fallo renal agudo. Es un pilar fundamental del sistema de salud que ofrece un tratamiento vital que reemplaza la función esencial de los riñones para que las personas con insuficiencia renal puedan seguir viviendo y mantener la mejor calidad de vida posible. En Chañaral no existe y las personas que requieren dializarse deben trasladarse por largas distancias”.
LA DEMANDA DE LA COMUNIDAD
“No pedimos privilegios. Pedimos humanidad. Hemos sido testigos del sacrificio de nuestros pacientes y sus familias: el cansancio físico, el desgaste emocional, las horas lejos del hogar y los riesgos que implica trasladarse constantemente para recibir un tratamiento que, literalmente, les da la vida. Hoy, muchos de quienes iniciaron esta lucha ya no están, pero su presencia nos acompaña y nos impulsa a seguir, porque su sueño siegue siendo nuestro”.
Detallaron que hoy 27 pacientes deben trasladarse tres veces por semana para acceder su tratamiento: 14 viajan a la comuna de Diego Almagro y otros 13 a Caldera. Aquella cifras, anotaron, “representan vidas que diariamente enfrentan condiciones duras, extenuantes y, en muchos casos, inhumanas. Esta realizad reafirma con más fuerza la urgente necesidad de contar con un centro propio en nuestra comuna”.
“Queremos ser enfáticos en aclarar que no estamos exigiendo un terreno de 2.000 metros cuadrados ni una infraestructura onerosa. Entendemos las limitaciones y normativas, pero creemos que existen alternativas viables y proporcionales que pueden cumplir con los requerimientos técnicos y sanitarios. Lo que pedimos es voluntad y gestión para materializar un espacio funcional, seguro y humano, que responda a las verdaderas necesidades de los pacientes y sus familias”, manifestaron.
Concluyeron: “Volvemos a pedir con el corazón: un centro de hemodiálisis funciona, digno y humano”, que “garantice mejor calidad de vida y más tiempo en familia para cada persona que necesita dializarse”.
EL OBSTACULO
Al respecto, el diputado Jaime Mulet detalló que está en conocimiento de que “el Gobierno Regional de Atacama varios hace años se encuentra en negociaciones con la empresa de transporte ferroviario Ferronor para adquirir un terreno que se estima apropiado para la construcción de un Centro de Referencia de Salud (CRS), que en su proyecto contempla un centro de hemodiálisis. Sin embargo, esa empresa ha sido un obstáculo para materializar el proyecto”.

Ferronor (Empresa de Transporte Ferroviario S.A.) es una empresa de transporte ferroviario chilena que opera el antiguo ferrocarril Longitudinal Norte de la Empresa de los Ferrocarriles del Estado. Esta red pasó en 1997 a manos del sector privado.
Jaime Mulet detalló que la empresa ha sido “un obstáculo”, puesto que “ha colocado precios elevadísimos que han hecho imposible concretar la adquisición necesaria para lograr poner en marcha el proyecto”. Al respecto, sentenció que “nadie ignora que hoy es una empresa privada, con un fin legítimo de lograr excedentes, y que el terreno es su propiedad privada. Sin embargo, quiero formularles un llamado a abrirse a alternativas razonables de venta, que permitan que se concrete este proyecto de salud que responde a necesidades urgentes de la población”.
En ese sentido, dijo, invocó a su sentido de responsabilidad social empresarial, que toda empresa moderna debe sostener, asumiendo que, más allá de sus obligaciones legales, tienen un imperativo ético de contribuir al mejoramiento social, económico y ambiental de sus entornos sociales”.
Imagen Principal: Municipalidad de Chañaral.
Atacama, 26 de octubre de 2025.
Crónica Digital.