El Partido Republicano no perdió tiempo tras el paso de José Antonio Kast al balotaje, poniendo en marcha de forma inmediata una campaña que fue planificada en detalle con más de dos semanas de antelación. A pesar de que el resultado fue más auspicioso de lo previsto (Kast 23,9%, a menos de tres puntos de Jara), el comando mantendrá el itinerario y la planificación establecida.
El nuevo jefe de campaña, Martín Arrau, junto a un equipo que incluye a Carlos Soublette y Catalina Ugarte, lidera una estructura que busca evitar la improvisación de ciclos anteriores. El nuevo eslogan de la campaña es «Uno para todos, todos por el cambio», reemplazando el de la primera vuelta «La fuerza del cambio», reflejando el llamado a un apoyo amplio de la oposición.
INTEGRACIÓN PROGRAMÁTICA Y DE EQUIPOS
Una prioridad para Kast es la incorporación de los equipos y propuestas de Evelyn Matthei y Johannes Kaiser. El presidente del partido, Arturo Squella, confirmó que se concretará un comando unitario con Chile Vamos y el Partido Nacional Libertario (PNL) para coordinar el despliegue regional y sumar a directivas y parlamentarios electos.
En el ámbito programático, aunque los republicanos descartan una «negociación» del programa, sí están abiertos a incluir ciertas propuestas. Este martes se concretará una primera reunión del equipo económico de Kast con los expertos de Matthei. En Republicanos miran con atención ideas en materia de salud y vivienda, como la denominada «pie cero» de Matthei. Aunque en el entorno de la exalcaldesa se prevé que se repliegue de la primera línea, el partido no ve con malos ojos sumarla. En el caso de Kaiser, dan por descontado su activo despliegue en favor de Kast.
EL VOTO CLAVE DE PARISI
La irrupción de Franco Parisi (19,7%) como tercera fuerza lo transforma en el elector clave del balotaje. En Republicanos reconocen que el foco estará en concretar los primeros contactos con su equipo y, especialmente, generar puentes con su nueva bancada de 14 diputados. Martín Arrau adelantó que ya hay «algunos contactos con parlamentarios electos de su lista que han expresado interés en conversar».
El escenario, no obstante, es complejo. Parisi puso en suspenso su apoyo, declarando que no dará un «cheque en blanco» a nadie y emplazando a ambos candidatos a «Gánense los votos, gánense la calle». Además, el voto de Parisi es visto como volátil y existe la preocupación de que una parte pueda fugarse a la candidatura de Jara.
Pese a los desafíos, el comando republicano se muestra optimista, señalando que existen más coincidencias con el PDG que con el oficialismo, especialmente en temas como el crecimiento económico, la seguridad y la oposición al actual gobierno. Para conquistar este electorado, se espera que Kast vuelva a las regiones del norte, donde Parisi tuvo su mejor rendimiento. (NP-Gemini-La Tercera)