Kast moderó su discurso para conseguir la Presidencia de Chile – Al servicio de la verdad

71


El ultimátum de Kast a los migrantes irregulares en Chile – Al servicio de la verdad
José Antonio Kast, candidato presidencial de Chile.
Pedro H. Tesch / Gettyimages.ru/RT.com

José Antonio Kast logró moderar su discurso ultraderechista para convertirse en el candidato presidencial más votado en la historia de Chile, valoró el catedrático Alejandro Olivares en diálogo con la Agencia rusa Sputnik.

«A pesar de que la gente sabe que Kast es de ultraderecha, él logró moderar su discurso de tal manera que se mostró como un candidato tradicional. Asimismo, logró institucionalizar un partido político, el Partido Republicano, que él mismo fundó, para entrar en la corriente mayoritaria», señaló Olivares, académico de la Universidad de Chile.

Con 7,2 millones de sufragios, Kast se impuso en el reciente balotaje a la candidata oficialista, Jeanette Jara, y será el segundo presidente de derecha desde el retorno a la democracia en 1990, después de Sebastián Piñera (2010-2014 y 2018-2022).

Para Olivares, una de las principales razones de por qué la gente se inclinó por Kast fue que consiguió moderar sus posturas, sobre todo en las materias denominadas «valóricas», como el aborto, la eutanasia o la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

El mandatario electo apeló a dichas temáticas en elecciones anteriores para subir en las encuestas, pero en esta campaña decidió dejarlas de lado para enfocarse en hablar de seguridad y migración.

El experto afirmó que Kast tuvo la astucia de dejar de ser un lobo solitario y comenzar a «hacer andar un proyecto colectivo desde la derecha y resignificar lo que es ser de derecha».

Olivares señaló que Kast tocó elementos simbólicos que son muy importantes para la derecha, lo cual, unido a la inacción o la falta de orgánica de la izquierda, hizo que «pareciera la opción moderada más que viable para Gobernar».

Una de las figuras más importantes que consiguió posicionar a Kast más al centro en el espectro político fue Johannes Kaiser, candidato presidencial del Partido Nacional Libertario, que extremó posiciones durante la campaña.

Kaiser abordó las temáticas que Kast directamente evadió, proponiendo indultar a los exagentes de Pinochet encarcelados, instaurar el servicio militar obligatorio, castigar penalmente a las mujeres violadas que aborten, eliminar el ministerio de la Mujer y se mostró a favor de reinstaurar la pena de muerte en el país, institución abolida en 2001.

En la elección presidencial de primera vuelta, Kast quedó en segundo lugar y Kaiser en el cuarto, lo que fue leído por los analistas como una victoria de la estrategia de apuntar hacia el centro, pero sin dejar de lado el discurso de «mano dura» contra la delincuencia.

SEGURIDAD COMO EJE PRINCIPAL

Kast logró capitalizar los dos temas que más importan a los chilenos, según todas las encuestas de opinión: el combate contra el crimen organizado y ponerle freno a la migración ilegal.

El presidente electo confirmó que una de sus primeras actividades al asumir el cargo será viajar al norte del país, a la frontera con Bolivia, para dar una señal contra la migración por pasos no habilitados.

El líder derechista prometió que tipificará como delito el ingreso irregular de extranjeros por pasos clandestinos, construirá una valla de seguridad de cinco metros de altura frente a Bolivia, equipada con sensores de movimiento y vigilancia con drones, cavar una zanja de tres metros de profundidad para impedir el paso de vehículos y levantará torres de vigilancia en la zona.

Además, entre sus medidas se incluye militarizar permanentemente la frontera norte, otorgarle facultades a los soldados para detener y expulsar extranjeros que crucen ilegalmente y desplegar 3.000 efectivos militares en turnos rotativos para rondas de vigilancia e interceptación.

En cuanto a seguridad, la gente valoró sus propuestas orientadas a enfrentar el crimen organizado, como aquella que busca poner fin a los beneficios carcelarios para miembros de bandas criminales, aumento de penas para delitos violentos y construir nuevas cárceles de alta seguridad para albergar líderes narcotraficantes.

LA DERROTA DE LA IZQUIERDA

Si bien los analistas coinciden en que la gran falencia del oficialismo que lo llevó a perder esta elección fue no comunicar de manera correcta su postura en materia de seguridad y combate contra la delincuencia como sí lo hizo la derecha, hay una batería de factores que también influyeron en la importante derrota de Jara y de la frustrada continuidad del Gobierno del presidente Gabriel Boric.

Olivares explicó que la izquierda arrastra desde hace bastante tiempo una carencia de liderazgos y de proyectos colectivos sólidos.

Para esta elección, Jara fue una especie de candidata de última hora, pues las primeras opciones del oficialismo fueron la expresidenta Michelle Bachelet (2006-2010 y 2014-2018); el político mejor evaluado del país, el alcalde de Maipú (centro), Tomás Vodanovic; y la ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, pero todos declinaron a la carrera presidencial.

Asimismo, el politólogo aseguró que Boric no consiguió impulsar un proceso de unidad de la izquierda, sin lograr institucionalizar una coalición amplia que recompusiera la fuerza política del sector.

«Esto profundizó una trayectoria previa marcada por la desintegración, la fragmentación interna y el alejamiento de la izquierda de sus bases sociales tradicionales», añadió Olivares.

Por último, el experto afirmó que el estallido social de 2019, un movimiento ciudadano que se vinculó principalmente a sectores de izquierda, destapó una suerte de olla a presión de malestar social que no supo ser canalizada por el progresismo.

«Desde la última elección del presidente Gabriel Boric en 2021, el cual fue un fenómeno bastante atípico, se produjo un estancamiento de la izquierda en las votaciones, sin registrar aumentos significativos en las últimas tres elecciones. Esto se puede leer como un desenlace natural de un ciclo que se viene gestando desde 2019, lo que llevará ahora al sector a un proceso de reordenamiento y reconstrucción», agregó.

Kast anunció que renunciará al Partido Republicano antes de asumir el máximo cargo del país el 11 de marzo del próximo año, cuando se producirá el cambio de mando para suceder a Boric en La Moneda.

Santiago de Chile, 16 de diciembre 2025
Crónica Digital/Sputnik

admin

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *