
Declaración Pública
El Foro Permanente de Política Exterior declara que la intervención militar llevada a cabo por el gobierno de los Estados Unidos en Venezuela constituye una violación de la soberanía de ese país y anticipa la peligrosa visión desde la cual ese gobierno entiende la forma de poner en práctica su nueva Estrategia de Seguridad Nacional en esta región.
En diversas ocasiones, este Foro ha manifestado la necesidad de encontrar una salida política pacífica a la crisis generada por el régimen dictatorial, ilegítimo y abusivo encabezado por Nicolas Maduro. Por eso, siempre hemos sostenido que la grave crisis existente en Venezuela no encontrará una solución sólida en el tiempo si se busca resolverla por acción de las armas, menos por una potencia externa a la región. En consecuencia, rechazamos la agresión militar de los EE.UU. en territorio venezolano.
El actual gobierno del presidente Trump ha vulnerado gravemente la soberanía de una Nación y los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, inaugurando un nuevo orden internacional reflejado en la ruptura del derecho internacional. Esta agresión que por primera vez tiene lugar en América del Sur pone en cuestión la mantención de nuestra región como Zona de Paz libre de guerras interestatales. Esta intervención sienta un precedente que merece una condena sin ningún tipo de relativización y obliga, en el caso de Chile, a que los gobernantes de nuestro país mantengan una política exterior de Estado basada en las reglas y principios que le han dado continuidad a partir de su institucionalidad democrática, no obstante las alternancias en la conducción del gobierno.
Es de alta gravedad que el gobierno norteamericano se haya arrogado el derecho a gobernar Venezuela por un tiempo indeterminado, amenazando incluso con una nueva agresión si el proceso no se orienta de acuerdo a sus intereses. Como ha
quedado de manifiesto por las afirmaciones del propio presidente Trump, sus intereses están ampliamente concentrados en el acceso a los grandes reservas de petróleo que posee Venezuela. Ello colisiona con el reconocimiento logrado universalmente de que los Estados tienen el dominio absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible de sus recursos naturales como expresión de su soberanía.
Respaldamos plenamente la Declaración del gobierno de Chile condenando esta agresión, llamando a resolver la crisis venezolana mediante el diálogo y el apoyo al multilateralismo. Valoramos también muy positivamente las tomas de posición en la misma dirección por parte de los gobiernos de Brasil, Colombia, México y Uruguay así como de importantes personalidades que valientemente al interior de los EEUU han manifestado una opinión crítica respecto a la decisión del gobierno norteamericano.
Como lo demuestra el debate hoy en curso en la nación norteamericana, el accionar de Trump es de carácter unilateral, siendo evidente que no sólo actúa contra la legalidad internacional sino contra la legalidad interna de su propio país, al no consultar al Congreso.
Para la América del Sur lo ocurrido convoca a una reflexión y una coordinación urgente, porque todo intento de revivir en dimensión contemporánea la denominada Doctrina Monroe sólo puede encontrar un rotundo rechazo como respuesta. Y, en especial, los países que han condenado esta inaceptable violación territorial tienen ahora una tarea mayor: coordinar todas las acciones posibles que permitan avanzar, junto a todo el pueblo venezolano, en el restablecimiento de la democracia en Venezuela.
Santiago de Chile, 6 de enero de 2025
Crónica Digital
