El director del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), Yerko Ljubetic, abordó el debate sobre el proyecto de ley que busca conmutar penas a internos con enfermedades terminales o de avanzada edad. En sus declaraciones, Ljubetic consideró que la aplicación de principios humanitarios es una discusión legítima desde la perspectiva de los derechos humanos, especialmente en casos de enajenación mental donde el cumplimiento de la condena pierde su efecto punitivo sobre el sujeto.
Sin embargo, el directivo marcó una distancia crítica frente a la propuesta impulsada por sectores del oficialismo, señalando que el proyecto actual presenta múltiples defectos técnicos. Entre sus principales observaciones, destacó la falta de criterios sobre la gravedad de los delitos cometidos y la ausencia de evaluaciones claras respecto a los efectos reales que tendría la implementación de la prisión domiciliaria en estos casos.
Finalmente, Ljubetic enfatizó que, tratándose de condenados por crímenes de lesa humanidad, cualquier beneficio debe estar sujeto a condiciones estrictas. Según el director del organismo, es imperativo que se considere el cumplimiento de una parte sustantiva de la condena y la existencia de una colaboración eficaz con la justicia en las investigaciones pendientes antes de evaluar medidas alternativas. (NP-Gemini-Emol)