Diversas figuras del actual oficialismo, que asumirá un rol de oposición a partir del 11 de marzo de 2026, reaccionaron con dureza ante el anuncio del gabinete ministerial del presidente electo, José Antonio Kast. El diputado Gonzalo Winter lideró las críticas al señalar que el equipo designado carece de la independencia técnica prometida, calificándolo como una «definición nítidamente ideológica» que pone en riesgo el interés general frente a agendas particulares ligadas al sector privado.
Desde el Frente Amplio, la diputada Emilia Schneider manifestó su preocupación por el nombramiento de Judith Marín en el Ministerio de la Mujer, acusando que la cartera queda bajo la influencia de los sectores más conservadores. Schneider advirtió que estarán alertas para impedir retrocesos en derechos de género y diversidad sexual, cuestionando el compromiso de Kast de no intervenir en temas valóricos durante su administración.
Por su parte, el diputado electo Ignacio Achurra y el legislador socialista Daniel Manouchehri coincidieron en apuntar a la supuesta improvisación en los nombramientos. Achurra destacó la contradicción de ministros que anteriormente cuestionaron la existencia de sus propias carteras, mientras que Manouchehri tildó de «bochornoso» el proceso, haciendo hincapié en el fallido nombramiento en Minería y la vinculación de los designados con grandes conglomerados económicos y el pinochetismo.
Finalmente, desde las bancadas del PPD y la Democracia Cristiana también se expresaron reparos sobre la composición del equipo. Mientras que el diputado Héctor Ulloa advirtió sobre posibles conflictos de interés que podrían perjudicar los derechos laborales, Héctor Barría (DC) cuestionó la «actitud beligerante» dentro de la propia derecha, lamentando que las disputas por cargos dañen la política nacional antes del inicio del nuevo periodo gubernamental. (NP-Gemini-Emol)
