Para Rojas, los encuentros de transición entre Boric y Kast no significaron ninguna tregua entre el presidente actual y su oposición, que «no ha dejado de verlo como un adversario» e «incluso lo sigue considerando como el dirigente estudiantil que era», y ha tenido, según la experta, un ánimo «de revancha» contra el mandatario por sus posicionamientos durante el estallido social, cuando Sebastián Piñera (2010-2014 y 2018-2022) era presidente. En ese sentido, señaló cómo la oposición promovió nueve acusaciones constitucionales contra ministros de Boric, algo inédito hasta ahora en la política chilena.
Para la analista, en las tensiones entre Boric y la oposición también incide su edad —acaba de cumplir 40 años— y las posibilidades de proyección política hacia el futuro. «Va a ser un expresidente muy joven para la media, con contactos y la información estratégica que va a manejar como expresidente», valoró.
Con este escenario, Rojas ve poco probable que el presidente chileno pueda, efectivamente, avanzar en sus prioridades en los pocos días que restan hasta el 11 de marzo. Más aún, cuando los partidos ahora opositores que llegarán al poder junto con Kast «quieren cortar cintas», es decir, concretar logros lo antes posible.
La politóloga consideró, incluso, que el gobierno entrante de José Antonio Kast puede intentar «desinstalar» algunos de los logros conseguidos durante la gestión de Boric, en función de las diferencias ideológicas entre ambas administraciones y el perfil «independiente» y empresarial de la mayoría de los ministros del nuevo mandatario. «Los nombramientos que hizo son muy decidores de lo que, como proyecto político, quieren empezar a instalar», complementó.
Santiago de Chile, 13 de febrero 2026
Crónica Digital/Sputnik